lunes, 6 de abril de 2015

Batallas de nuestro tiempo: demolición financiera del Imperio


Según su curriculum, Wim Dierckxsens (foto de arriba) nació en Holanda en 1946. Es Doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Nimega – Holanda, con postgrado en demografía de la Sorbonne, París (1968-1969). Fue funcionario de Naciones Unidas, coordinador de la sección de demografía en la Universidad de Costa Rica, director del Postgrado de Economía y Planificación del Desarrollo de la Universidad Nacional de Honduras y fundador de la Maestría en Política Económica de la Universidad Nacional en Costa Rica, entre otros cargos. Ha publicado una quincena de libros en diferentes idiomas. Los últimos títulos son: Los límites de un capitalismo sin ciudadanía (1998), Del neoliberalismo al postcapitalismo (2000), El Ocaso del capitalismo y la utopía reencontrada (2003); La transición hacia el postcapitalismo: el socialismo del siglo XXI (2005); La crisis mundial del siglo XXI (2008) y La gran depresión del siglo XXI, causas, carácter, perspectivas (2009). Una linda entrevista realizada para AttackTV puede verse acá: https://www.youtube.com/watch?v=gdpsHmzNxxo. Dura algo más de 18 minutos. El tipo es serio pero simpático.

El siguiente artículo, de su autoría, es largo, así que preparate unos mates antes de pasar a la lectura. Fue publicado hace menos de tres meses en el sitio web “Observatorio de la crisis” (http://www.observatoriodelacrisis.org). Reproducimos la primera mitad, en la cual se refiere a los orígenes de la actual crisis global, la declinación del Imperio anglosajón, la actual fase delirante del capitalismo financiero internacional, las posibilidades de una guerra, los movimientos de las potencias y algunas cositas más. El señor Dierckxsens tiene esa tendencia a generar teorías unificadoras del todo, por así decirlo, lo cual conspira a veces contra la claridad de las cosas puntuales. Pero en fin, quiénes somos nosotros para cambiarlo. Hemos realizado mínimas correcciones de ortográficas y de forma.

Ilustramos el artículo con fotografías de la pobreza en la Inglaterra victoriana. ¿Por qué? Porque el neoliberalismo es la guerra, chicos; la guerra de los banqueros y los magnates de las finanzas contra el resto de la Humanidad. Estas fotos son los futuros retratos de nuestros hijos, si es que ellos llegan a ganar.


Título: El futuro de la humanidad ante la situación geopolítica actual
                                                                                                     
Texto

Introducción

Entrando al año 2015 se está produciendo la mayor batalla geopolítica imperialista de los últimos tiempos en una feroz pugna geoestratégica por el nuevo sistema monetario internacional. Es la batalla en la que se podrá establecer un sistema multipolar entre las más grandes potencias imperialistas de la actualidad, si bien un mundo multipolar no es el único escenario posible. No podemos excluir de antemano la posibilidad de la instalación de un gobierno global conducido por la élite financiera con la OTAN como su brazo militar. Tampoco está claro si la futura élite financiera en el poder sigue siendo la actual de Wall Street y la City de Londres o si Shanghái y Moscú entran o incluso predominan en la yunta. Tampoco podamos descartar el escenario de un colapso financiero a escala global de varios años con caos económico, social y político, período durante el cual podrían darse nuevos procesos revolucionarios.

Las principales fuerzas en pugna a la vista son las de Estados Unidos y la OTAN versus las fuerzas de Rusia y China. La escalada de provocaciones a Rusia tiene varios componentes que, en conjunto, constituyen una segunda Guerra Fría. A diferencia de la primera, en ésta Europa es un participante activo, aunque subordinado a EE.UU., y ahora se asume la posibilidad de una guerra total y, por lo tanto, nuclear. (véase Boaventura de Sousa Santos, La tercera guerra mundial, 15 de diciembre de 2014, http://blogs.publico.es). Tras este escenario se encuentran los grandes banqueros y sus mega-intereses. Los medios dominantes, controlados por esta élite financiera, están preparando un clima de guerra en el cual se acusa a Rusia de estar buscando un ataque nuclear preventivo que desembocaría inevitablemente en la tercera guerra mundial, o sea una guerra que repercutirá a la vez en diferentes partes del planeta. En realidad, el clima de un conflicto militar con un ataque nuclear preventivo a Rusia está siendo provocado antes por Occidente, y por los Estados Unidos en primer lugar. Su blanco principal a la vista es Rusia aunque, en forma indirecta, también lo es China.



A principios de 2015 se puso en marcha una guerra de múltiples dimensiones contra Rusia. En este momento, la guerra de petróleo y los ataques contra el rublo son la principal dimensión a la vista. Veamos la razón: desde los años setenta, el petróleo constituye el recurso estratégico que sustenta el actual sistema monetario internacional basado en el dólar. Actualmente peligra, pudiendo colapsar, el esquema petróleo-por-dólares. Esta situación mantiene muy nerviosos a los EEUU y, muy especialmente, a la élite financiera de Wall Street. La principal demanda mundial de energía viene de China y la principal oferta de estos recursos energéticos viene de Rusia. La red global de producción y suministro de gas y petróleo está, por lo tanto, en manos rusas y chinas. Con ello, las cartas para dejar caer al dólar como moneda internacional de referencia estarán también en manos rusas y chinas.

Hace 10 años el porcentaje de comercio mundial que utilizaba el dólar como moneda de internacional intercambio era del 70%; actualmente es tan sólo de un 37%.  Hace apenas diez años el dólar representaba el 90% de todas reservas internacionales en papel. Hoy en día este porcentaje bajó a 60%. Sostener al dólar como base del actual sistema monetario internacional está prácticamente descartado. Todo el poderío de Occidente en general y de EEUU en particular que dependía de esta base, está montado sobre tuercas flojas. Con ello se modifica la geopolítica (véase: Jim Willie, Global Trade In Dollars Has Decreased By 50%, www.silverdoctors.com, 28 de diciembre de 2014).

La pregunta que sigue después de la inminente caída del dólar como moneda de referencia hegemónica es: ¿cuál sistema  monetario internacional tendremos en el futuro no lejano? ¿Nos espera un sistema multipolar con diferentes monedas de referencia sin clara hegemonía de alguna? O, más bien, ¿habrá una nueva moneda de referencia hegemónica, como los Derechos Especiales de Giro, basada en una canasta de monedas y manejada por una élite financiera internacional con una recomposición de cuotas de poder en el FMI? En 2010 se aprobó la propuesta con mayores cuotas de poder sobre todo para China y Rusia pero faltaba que el gobierno de EEUU lo ratificara. A cinco años del acuerdo en el FMI, la ratificación aún está "pendiente". Lo anterior refleja que la élite de Wall Street y la City de Londres no quieren ceder su hegemonía. La pugna por la hegemonía se profundiza conforme la batalla se prolonga, se acentúan las confrontaciones económicas, a nivel político ya vivimos otra guerra fría y amenaza una escalada militar que incluye hasta un ataque nuclear. Ante semejante grave situación geopolítica está en juego el futuro de la humanidad y con razón nos podamos preguntar cómo nos afecta todo esto en América Latina.



La batalla por otro orden monetario internacional

Sabemos que el petróleo es un recurso natural no renovable muy estratégico, no sólo por ser la principal fuente de energía sino por ser, a la vez, el soporte de todo crecimiento y acumulación sostenida de capital desde los años setenta bajo la hegemonía de Occidente. El libre cambio de dólares por oro garantizado en la reunión de Bretton Woods en 1944 acabó en 1971 bajo la administración del presidente Richard Nixon de los Estados Unidos. A partir de ese momento el dólar dejó de estar anclado al oro. Tras la guerra árabe-israelí de 1973, que culminó con una derrota rotunda de los países árabes, el dólar fue re-anclado al "oro negro". Arabia Saudita cedió en vender su petróleo exclusivamente en dólares; a cambio de este compromiso, los EE. UU. le ofrecieron armas y protección militar de todos los campos petroleros sauditas. El acuerdo, por tanto, obligaba a cualquier país que quisiera comprar petróleo saudita a cambiar primero su moneda nacional por dólares estadounidenses. En 1975 y bajo los mismos lineamientos, los otros miembros fundadores de la OPEP (Irán, Irak, Venezuela y Kuwait) aceptaron el acuerdo, convenciendo a todos los miembros (Argelia, Angola, Ecuador, Nigeria, Libia, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Gabón –ex miembro- e Indonesia –ex miembro-) de entrar al mismo.

De forma artificial el sistema petróleo-por-dólares le dio un impulso sin precedentes al billete verde pues, mientras más crecía la demanda mundial de petróleo, más crecía la demanda de dólares. Este acuerdo trajo mucha fortaleza al dólar como moneda de cambio y reserva internacional. Todo el mundo ocupaba dólares y con ello EE.UU podía importar productos al imprimir dólares sin respaldo. Los desequilibrios comerciales comenzaron a hacerse más ostensibles y a los EE. UU. les bastaba imprimir billetes verdes u ofrecer pagarés con el nombre "Bonos del Tesoro de EEUU". De esta forma, los EE. UU. construyeron un sistema monetario que les permitía tener hegemonía económica. Desde ese entonces el Pentágono ha sido la instancia por excelencia de ajuste de cuentas ante cualquier amenaza para el petrodólar. Cada intención de apartarse del petrodólar implicaba una respuesta militar o una invasión, tal como quedó patente con los casos de Iraq y de Libia.

Hoy en día estamos ante una nueva amenaza para el sistema monetario basado en el dólar. Actualmente peligra el colapso del sistema petróleo-por-dólares, situación que mantiene muy nerviosos a los EE. UU. En mayo de 2014, Rusia y China firmaron un mega-acuerdo referente a la venta de gas ruso. La gran demanda china de energía modifica la geopolítica y la red global de suministro petrolero. Con ello desaparece también la base sólida para sostener el petrodólar ya que China y Rusia y cada vez más otros países comercializan fuera del dólar. Las cartas para dejar caer al dólar como moneda internacional de referencia están en las manos rusas y chinas. China ha multiplicado los acuerdos ‘swap’ con sus socios para realizar todo su comercio fuera del dólar. Es un paso importante para desplazar al dólar como moneda de intercambio internacional. Un acuerdo ‘swap’ define la moneda en la que son efectuados los pagos así como las fechas en las que deben ser pagados. 

China concretó ya acuerdos ‘swap’ fuera del ámbito del dólar con Rusia, Brasil, el Reino Unido, Australia, Japón, Chile, los Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur e incluso con la eurozona. De esa manera China permitía también que la Eurozona saliera de la  del dólar, el último pilar que lo sostiene.

La Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) que incluye países como China, Rusia, Kazakstán, Tayikistán, Kirguistán, Uzbekistán y desde setiembre de 2014 también India, Pakistán, Afganistán e Irán, junto con otros dos miembros de los BRICS: Brasil y Suráfrica, todos ellos harán sus intercambios comerciales fuera del sistema dólar. Al adquirir  consciencia de la caída del Sistema Monetario Occidental, una buena cantidad de otros países esperan con cautela su adhesión. Hasta hoy sus gobiernos puedan haber tenido miedo de las sanciones eventuales, pero la tendencia es que temen cada vez más quedarse atrapados en el viejo sistema monetario occidental, cuando colapse esa economía de casino.



La guerra de petróleo

Para mantener la hegemonía unipolar, Estados Unidos tendría que lograr mantener el control sobre el petrodólar. Lo anterior implica tener control sobre lugares estratégicos de producción, como Asia Central. Rusia e Irán brindan competencia en este aspecto. Las sanciones económicas en contra de Irán y de Rusia tienen como fin de reducir notoriamente su poderío energético. No basta en este contexto tener el control sobre la producción, sino la hegemonía requiere tener el control sobre la distribución del petróleo (y gas) desde los lugares de producción hacia los países consumidores. La crisis provocada por la OTAN y Washington en Ucrania debería servir para evitar que Rusia tenga el pleno control sobre el flujo de gas hacia la Unión Europea. Con el objetivo de mantener la hegemonía del petrodólar, EEUU busca causar una crisis económica profunda en Rusia. Las sanciones impuestas al país tienen como objetivo mantener a la Unión Europea dentro del área del dólar, comprando energía en otro lado y evitar a toda costa que se conecte con la Económica Euroasiática. La firma de un Tratado de Libre Comercio entre la UE y los EEUU en medio de la crisis sería la mejor garantía para mantener a Europa dentro del área del dólar y fuera de Eurasia.   

El 67% del petróleo y el gas que consume Europa lo importa de Rusia. Como el abastecimiento atraviesa en buena medida Ucrania, la administración Obama ha hecho cuanto estaba en su poder para controlar el flujo del gas del este al oeste y socavar la integración económica rusa en la UE. En este contexto, EEUU ha saboteado también la construcción de un gasoducto que comunicaría a Rusia con Europa del Sur a través de Bulgaria. [Sin embargo] la política norteamericana recibe un revés tras otro. Putin ha encontrado una vía para evitar las sanciones económicas. Es preciso anotar que Turquía se negó a suscribir las sanciones a Rusia. El 1 de diciembre de 2014, el Presidente ruso Vladimir Putin cerró un histórico acuerdo con el Presidente turco Tayyip Erdogan. El gasoducto del Sur (South Stream) que trasportaría gas de Rusia a Europa vía Bulgaria será sustituido por otro gasoducto (Turk Stream) que hará lo mismo pero ahora vía Turquía.

Con ello la alianza Putin-Erdogan ha dado al traste con el gasoducto que iba desde Qatar a la UE (Nabucco Pipeline) y que se suponía que tenía que atravesar Turquía pero bajo controles occidentales. La ventaja del Turk Stream para Turquía sería que el país obtendría  una mejor posición de negociación frente a la UE. Esta trascendente decisión indica que Ankara se inclina menos por el euro-atlantismo y va más a por integración euroasiática. Si Turquía se vuelve realmente hacia el este y se une al bloque ruso en ascenso, los políticos estadounidenses van a tener que descartar la mejor parte de sus planes estratégicos (véase: Mike Whitney, Que hable Turquía, en Rebelión, 9 de diciembre de 2014).



Washington parece estar dispuesto a defender el petrodólar hasta las últimas consecuencias. La especulación es un motor importante en la formación de los precios del petróleo. Aquellos que financian estas empresas petroleras en Estados Unidos, sin duda también han alimentado la burbuja del petróleo, subsidiándolo. Es un arma que está sobre todo en manos de los grandes bancos en Wall Street. Entre 2000 y 2008 se produjo un aumento espectacular del precio del barril de petróleo, que pasó de 20 a 120 dólares. Semejante ascenso no puede ser atribuido simplemente a la ley de la oferta y demanda.  El pico que se produjo en 2008 fue la culminación de ese proceso. Una vez declarada abiertamente la crisis financiera en septiembre de 2008 presenciamos un desplome de los precios desde 120 a 40 dólares/barril en marzo de 2009. Entre esta fecha y abril de 2010 el precio del crudo se recuperó hasta los 84 dólares/barril y desde marzo de 2011 hasta marzo de 2014 se observan oscilaciones en una banda en torno a 110 dólares/barril. El elevado precio del petróleo, causado sobre todo por la especulación, permitió la creación de un mercado del petróleo de esquisto. Este mercado aparece en primer lugar en los EEUU. La consecuencia de este nuevo mercado fue el fomento de  la oferta de petróleo.  

La inyección de dinero en la economía norteamericana provoca una baja en la capacidad de compra del dólar, o dicho de otro modo,  observamos un aumento en el precio de las materias primas en dólares, como ha sido el caso con el petróleo. Los sucesivos programas de expansión cuantitativa  QE (desde fines de 2009 ha habido tres en EE.UU.) han alcanzado varios billones de dólares. La expansión cuantitativa  (Quantitative Easing en inglés o QE), es un programa de estímulo cuyo elemento principal es la compra de deuda pública a modo de inversión por parte de un banco central, en este caso la Reserva Federal. Lo que pasa con la política de expansión monetaria es que estos activos de supuesto respaldo, en realidad son bonos basura que pierden valor al depreciarse el dólar.

Esta situación les preocupa mucho a los principales poseedores de bonos (basura) del Tesoro de EE.UU., como es el caso particular de China. GEAB es de la opinión que China se ha convertido en el FMI de los EE.UU al obligar al imperio a abandonar la expansión monetaria para evitar una continua baja en el poder adquisitivo de sus reservas internacionales en dólares. Sin embargo, también fue interés de EEUU acabar, al menos temporalmente, con los programas de QE en EEUU. Veamos esta idea algo más de cerca.



Los inversores de Wall Street han presionado a Japón a bajar las tasas de interés para así poder tomar prestado dinero casi gratuitamente en Japón e invertirlo en bonos del Tesoro y acciones de EE.UU. El resultado de este ´carry trade´, es una apreciación relativa del dólar frente al Yen. El Banco de Japón lanzó entre 2011 y 2012 un programa de QE por el monto de $1,1 billones de dólares y en 2013 el nuevo primer ministro Shinzo Abe dejó el programa de QE sin límite alguno. El Banco de Japón repone los recursos de los fondos de pensiones del gobierno (tal vez el más grande del mundo) a cambio de Bonos (chatarra) del Tesoro de EEUU con lo que en los libros contables todo parece en orden. En esencia la política implica un asalto a los  fondos de pensiones del gobierno de Japón (dinero con respaldo) a cambio de papeles sin valor (los bonos chatarra). EEUU obligó a Japón de aplicar esta política de expansión monetaria, salvando eficazmente el mercado de bonos del Tesoro norteamericano y empujando hacia arriba la Bolsa Valores de Nueva York.

Desde junio de 2014 el BCE introdujo tasas de interés negativas para que los bancos obtengan dinero sin costo. Es más barato y más lucrativo para los bancos, prestar dinero a especuladores que invierten en Bonos del Tesoro de Estados Unidos y acciones en la Bolsa de Nueva York que prestar para levantar la economía real en la UE. Una significativa proporción del QE del BCE se invierte en acciones y en bonos del Tesoro de EEUU, encareciendo no solo el precio de los bonos del Tesoro sino también el del Dólar, al menos en términos relativos al Euro. En los últimos meses el dólar se ha fortalecido significativamente frente al Euro. En realidad, el fortalecimiento del dólar está ligado a las actividades monetarias combinadas del Banco Central Japonés (BoJ) y del Banco Central Europeo (BCE). No tiene nada que ver con el cuento de hadas de una economía de EE.UU. que funciona a las mil maravillas.

Con la gran demanda de dólares, su precio en el mercado tiende ir hacia arriba. Los precios de los recursos naturales, como el petróleo, expresados en dólares, tienden a ir a la baja. La sobreoferta de crudo en el mercado debido a la gran oferta de petróleo de esquisto hace bajar el precio del crudo. La especulación a partir de ahora es a la baja. Con ello los precios de petróleo en dólares tienden rápidamente a la baja. Estalla así una guerra de precios de petróleo a la baja que apunta a generar una crisis en Rusia por la fuerte contracción de sus ingresos de gas y petróleo. Frente a los ingresos decrecientes, países como Rusia pero también Arabia Saudita se ven en la necesidad de incrementar la oferta de recursos energéticos no renovables. El resultado final es un bajón en el precio de petróleo de más de 50% ya que el 5 de enero de 2015 se cotizaba en $49 el barril frente a $110 unos nueve meses antes.

La guerra de precios de petróleo debía funcionar como un arma geopolítica para subordinar a Rusia e integrar cualquier país que aún se resista, como Venezuela o Irán, en ese nuevo orden mundial de la globalización neoliberal. El objetivo era conseguir una severa recesión económica en todos estos países y especialmente en Rusia, provocando así “revoluciones de terciopelo” acompañadas, idealmente, de cambios de regímenes. Desde principios del año 2014  el rublo había perdido 60% y durante solamente una semana en diciembre de 2014 perdió incluso un 20%. El Banco Central de Rusia aumentó las tasas de interés de 10.5% a 17% para hacer más atractivo el rublo para los inversores extranjeros. Los medios occidentales lo veían como señal de nerviosismo y cantaron victoria: pronto, el régimen político bajo la presidencia de Putin caería.



El efecto bumerang

Cuando en el pasado mes de diciembre el rublo ruso comenzó a caer precipitadamente, y surgieron rumores de que Rusia simplemente no tenía los fondos suficientes para frenarlo, los precios de las acciones de las compañías energéticas rusas cayeron seriamente, y los inversores comenzaron a venderlos antes de que se depreciaran aún más. Rusia ha hecho un movimiento de ajedrez inesperado, escribe InSerbia. Según la publicación, debido a la caída del rublo, Moscú fue capaz de recuperar la mayor parte de sus activos, que estaban en manos de propietarios extranjeros, y además logró recibir ganancias por valor de 20.000 millones de dólares en tan sólo unos días. Según explica el portal serbio, Putin esperó una semana y cuando el precio de las acciones cayó drásticamente, ordenó inmediatamente comprar los activos que estaban en manos de estadounidenses y europeos. Todos los ingresos del petróleo y el gas permanecerán así en Rusia y el rublo crecerá por sí mismo, sin tener que gastar las reservas de divisas y oro, agrega el portal (véase: InSerbia, La inesperada ‘jugada’ de Rusia con sus activos de petróleo sorprende a Occidente, 3 de enero de 2015, http://actualidad.rt.com).

Los medios occidentales dejan la impresión que es cuestión de tiempo para que caiga el régimen actual de Moscú. No divulgan para nada que el presidente Putin está gozando de una popularidad desconocida de al menos el 80% de la población. El presidente Putin es considerado un héroe en su país incluso por la oligarquía. Gracias a sus reducidos costes de producción, Rusia y Arabia Saudita acordaron incrementar aún más su oferta de petróleo ya no solo para poder obtener más beneficios, sino para dar un contragolpe a EEUU. Tras la negativa de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de rebajar su producción, decidida en la reunión del 27 de noviembre de 2014, la tendencia a la baja del precio del petróleo ya ni tiene visos de moderarse. Si la baja del precio de petróleo mediante la especulación bien podrá haber formado parte de un plan a largo plazo para dejar en crisis a Rusia, lo interesante es que se produjo un efecto bumerán sobre la industria de petróleo de esquisto norteamericano al seguir bajando los precios de petróleo. La caída del precio de petróleo, en otras palabras, ha ido más allá de sus objetivos.  (Vea, GEAB 90, diciembre de 2014).

¿Por qué Arabia Saudita, tradicionalmente país aliado con EEUU, entra en alianza con Rusia? Aquí tenemos algo que no nos informan los medios de comunicación. De acuerdo con Jim Willie los Sauditas se enteraron que su oro depositado en un banco suizo fue robado por la élite financiera de la City de Londres y Wall Street. El Departamento de Finanzas de EEUU investigó el banco UBS de Suiza aludiendo que tenían cuentas extranjeras ilegales para evadir impuestos y pudo tomar el control del banco en 2011. En realidad decomisaron el oro que Arabia Saudita tenía depositado en el banco UBS. Hace pocos meses otro tanto sucedió con el oro de Emiratos Árabes Unidos. El oro así sustraído se canaliza vía los centros financieros de Londres y Nueva York, para venderlo a China. Es obvio que los Sauditas no apreciaron la maniobra y  se aliaron con Rusia. A partir de ese momento son Rusia y Arabia Saudita quienes determinan el precio de petróleo y ya no EEUU junto con Arabia Saudita (véase: Jim Willie, Global Trade In Dollars Has Decreased By 50%, www.silverdoctors.com, 28 de diciembre de 2014).



Para aplastar a los productores de petróleo de esquisto en Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudí tendrían que vender más petróleo y a un precio bajo por un período prolongado de tiempo. Para quebrar las piezas claves de la industria estadounidense del petróleo de esquisto el equipo de GEAB cree que el precio del petróleo debe estar por debajo de 50 dólares por un período de al menos 6 a 12 meses. Lo anterior se debe a los derivados (una especie de seguros contra un desplome de precios). La mayoría de los productores de petróleo de Estados Unidos están cubiertos o asegurados contra una bajada del precio del petróleo. Un cambio hacia abajo en el petróleo significa que alguien, la contraparte de esta cobertura, tendrá que pagar por las pérdidas sufridas. La mayoría de estos productos tienen un mecanismo de apalancamiento o re-aseguro. Si el precio del petróleo cambia 1 dólar, estos productos cambian 2, 3 y a menudo más dólares por el apalancamiento.

Mark Armstrong afirma que con un precio por debajo del $57 por barril ya aumentaría seriamente el efecto de apalancamiento. Este proceso tendrá un impacto más allá de las fronteras norteamericanas. Hay  muchos intereses fuera de los EE.UU. metidos en este mercado de esquisto, como los mercados de divisas de Gran Bretaña,  Alemania y Suiza así como bancos holandeses e israelíes. Cuando la incapacidad de pago de la deuda entre en juego, el sistema entero sufrirá un efecto dominó internacional, incluyendo fondos de pensiones, bancos, el mercado accionario y otros inversores que entraron en el juego. Es así que Rusia y Arabia Saudita han connvertido en un contragolpe la política inicial de golpear a Rusia, hecho que lo transforma en un acto insurreccional. (Mark Armstrong, Derivatives Market $280 Trillion – Is It Really A Time Bomb?, 22 de diciembre de 2014, www.armstrongeconomics.com).

El actual precio del petróleo ya ha afectado seriamente la industria petrolera norteamericana basada en  las nuevas tecnologías a través de fracturas provocadas en la roca por medios hidráulicos y químicos, un proceso muy contaminador que se conoce como ´fracking´. De acuerdo con la investigación del equipo GEAB, el petróleo de esquisto aún es rentable con un precio entre 60 y 80 dólares/barril. Los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG) como Arabia Saudí junto con países como Rusia tienen costos de producción mucho más bajos. Bernstein estima que la inversión en el sector petrolero en EEUU podría caer en un 75% si el precio del barril de petróleo se mantuviese alrededor del $50. Con un precio por debajo de los $60 el barril (estaba en $53 el 31 de diciembre de 2014), ya amenaza con otro pánico financiero. Las crecientes deudas en el mercado de petróleo de esquisto, pronto serán catalogadas como bonos basura. Al igual que con la crisis bancaria, el equipo GEAB ni se sorprendería de que conocidas compañías petroleras como BP o Shell dejaran de existir de la noche a la mañana (véase: GEAB 90, Diciembre de 2014 y Mike Whitney, The Oil Coup US-Saudi Subterfuge Send Stocks and Credit Reeling, en www.counterpunch.com, 17 de Diciembre de 2014).



Para sostener la guerra económica contra Rusia, Wall Street ha presionado a la Unión Europea profundizar el QE. En este caso el dólar se fortalecerá ante el Euro, pero el precio del petróleo seguirá a la baja. Los dólares tomados en préstamo, en Japón y Europa, a tasas de interés cero e invertidos en EEUU (el llamado ´carry trade’) en proyectos riesgosos como el petróleo esquisto, alcanzan actualmente la suma de 9 billones de dólares. Con el posible colapso de esta industria de petróleo a la vista, también está en riesgo el mercado de derivados. De nuevo los bancos centrales tendrían que salir para cubrir las pérdidas de los bancos demasiado grandes para dejarlos caer, creando el espacio para otra aventura especulativa.

En China, el año nuevo comienza a mediados de febrero. Es un momento a partir del cual, que autores como Jim Willie, esperan presiones fuertes para romper con el actual sistema monetario internacional. Según este autor, puede ser con un aumento sustancial en el precio del oro o que Europa, bajo presiones de Alemania, decida no apoyar más el comercio exclusivo en dólares. Esto aceleraría la muerte del sistema monetario basado en el dólar. Cuanto más rápidamente se de este proceso, más probabilidad habrá que salgamos de la depresión global. Cuanto más tiempo continúe el imperio del dólar, más profunda y larga será la depresión y mayor el riesgo de un Estado global fascista, sin fronteras ni ciudadanos. Con semejante proyecto de la élite financiera de Wall Street y la City de Londres parece no haber límite para la concentración de ingresos a costa de la economía real y a costa de capas cada vez más amplias de la población mundial (véase: C. Serpa, It’s GAME OVER…The Dollar Is DYING!, http://www.gold-eagle.com 2 de enero de 2015).  



La batalla por el oro físico

En el mundo financiero es un dato generalmente aceptado que el precio del dólar va en el sentido contrario del precio del oro. Para mantener el precio del dólar artificialmente alto, el mundo financiero ha hecho prácticamente de todo. (véase: Koos Jansen, Checkmate: Is Russia Selling Oil For Gold?, www.gold-eagle.com, 18 de diciembre de 2014). La maquinaria de imprimir ´papeles de valor´ parece poder funcionar de manera infinita, pero no así en el mercado de oro. La intervención para suprimir el precio del oro, mediante contratos a futuro, es finita ya que requiere poder entregar tarde o temprano lingotes de oro físico. En los últimos cinco años, grandes cantidades de oro físico han sido comprados por China, Rusia e India en primer lugar. En el  mercado de oro de Shanghai (Shanghai Gold Exchange), se compró durante el último año 250 toneladas de oro por mes, o sea, unos 3 mil toneladas tan solo en el año 2014, equivalente a la producción mundial de oro por año. En la actualidad, China es probablemente el mayor poseedor de oro en el mundo. 

Si bien no existen datos muy contundentes, se estima que China y Rusia poseen en este momento más de 20 mil toneladas de oro cada uno. Como buena parte de las adquisiciones son secretas, es difícil obtener información fidedigna.  En realidad China cuenta, según algunas estimaciones, incluso con unas 30.000 toneladas de oro. Entre 1983 y 2002 el gigante asiático reunió de manera opaca unas 20.000 toneladas de oro. En 2014 llegaría a 30.000. Jim Willie estima que Rusia alcanzó tener 25 mil toneladas de oro en 2014.  Asimismo estima que las reservas oficiales de EEUU prácticamente han desaparecido. La ´regla de oro´ desde Bretton Woods ha sido y seguirá siendo: quien posee el oro pone las reglas. La demanda global de oro va más allá de estos dos importadores estrellas ya que muchos países en el este importan oro físico. India, por ejemplo, no queda muy atrás La pregunta que surge entonces es, ¿de dónde viene todo ese oro físico y por cuanto tiempo habrá oro en oferta? La incapacidad de entrega, en otras palabras, está a la vista (véase: Nathan McDonald, Global Gold Demand Will Overwhelm the Manipulators, 21 de noviembre de 2014, www.sprottmoney.com; C. Serpa, It’s GAME OVER…The Dollar Is DYING!, www.gold-agle.com, 2 de enero de 2015; Dmitry Kalinichencko, Grandmaster Putin’s Golden Trap, Ob.cit.).

Mientras el precio de oro tiende a la baja, el precio del dólar tiende al alza. El método clásico para lograrlo ha sido la venta de oro a futuro (títulos de oro de papel) y posponer la entrega de oro físico mediante la emisión de nuevos títulos. El volumen de ventas en el mercado de oro de papel, contando solo los contratos a futuro, se estima en 360 mil millones de dólares por mes. La entrega de oro físico, en cambio, no pasa de 280 millones de dólares por mes. Esto significa una relación de oro de papel versus oro físico de más de mil a uno (véase: Koos Jansen, Ob. Cit.). Wall Street usa canales criminales para obtener oro, que usa para poder cumplir a medias con las demandas más fuertes. Según nos informa Jim Willie, además del oro de Arabia Saudita que los ´bangsters´ robaron en la banca suiza, expropiaron 144 toneladas de oro de Libia, a partir de la caída de Gadafi y recientemente 33 toneladas de Ucrania. Otros países, como Chad, están en la mira. La supresión del precio del oro ha sido la norma en los últimos 20 años, política acompañada de actos criminales. Con la caída de las ´Torrres Gemelas´, el 11 de septiembre de 2001, desapareció de las bóvedas del ´World Trade Centre´ todo el oro físico valorado en un billón de dólares.



Existe una gran probabilidad que las reservas de oro físico de varios países europeos han sido arrendadas  a  bancos vinculados al mercado de oro como JP Morgan, Scotia, y HSBC, durante un plazo determinado, al término del cual el banco tiene la opción de comprar el oro arrendado pagando un precio determinado, devolverlo o renovar el contrato. En los libros, el oro (alemán por ejemplo) parece como bien guardado, pero en realidad está comprometido para mantener bajo control al precio del oro. Es por este motivo que prometen devolver el oro a Alemania en un plazo de siete años. Mientras tanto Alemania pierde mucho de su soberanía para distanciarse del dólar. Así como Alemania, muchos países de Europa guardaron sus reservas en oro en la posguerra en lugares supuestamente seguros como Nueva York y la City de Londres.

Alemania, que cuenta oficialmente con unas 3.395 toneladas de oro como reservas internacionales, pidió la repatriación de las 1.500 toneladas guardadas en la Reserva Federal de Nueva York. En 2014, después de una lucha de varios años, el país solo ha recibido una fracción de todo lo que solicitaron y hay promeses de entregar lo restante durante siete años. La pregunta es si el oro alemán fue puesto en garantía o si incluso despareció del todo. Al no disponer de su oro, Alemania pierde soberanía monetaria frente al imperio de dólar para optar por su propio camino hacia Eurasia. Es curioso observar que Holanda sí recibió, a fines de 2014, unas 122 toneladas de oro de regreso de la Reserva federal de Nueva York. La explicación posible es que los holandeses están más alineados con el imperio del dólar que Alemania. Ante la gran inseguridad acerca de la existencia o no de las reservas internacionales en oro físico, observamos una creciente demanda de repatriación de lingotes de oro, no solo desde las bóvedas de Nueva York sino también desde Londres.

Con todo observamos durante el año 2014 una vertiginosa caída del oro físico depositado en la bolsa de comercio de futuros de oro (COMEX en Nueva York) al pasar de 665,000 onzas en enero a 11,059 en el último cuatrimestre del año, prueba que los activos tipo oro-papel emitidos por los bancos ya no son convertibles en oro físico. Con ello, el precio del oro pronto será fijado por el mayor tenedor de este metal precioso: el mercado de oro de Shanghái. El precio de este metal volverá a funcionar a partir de ese momento según la oferta y demanda de oro físico. Al ritmo que aumentará entonces el precio del oro físico, bajará también el precio del dólar. Es el momento también que podamos esperar que los bonos del Tesoro de EEUU serán vendidos en masa, haciendo caer el precio del dólar brutalmente. Será el fin de la era del dólar como moneda de referencia internacional hegemónica (véase: Jim Willie, Shanghai Shock to Shatter the Gold Market!, 30 de diciembre de 2014, http://www.silverdoctors.com).

En este momento Rusia ya está lista para vender su petróleo y gas a Occidente a cambio de oro físico. Lo anterior funciona independientemente de si Occidente está o no dispuesto a pagar en oro. Putin vende recursos energéticos rusos e incluso uranio a Occidente a cambio de dólares americanos, que en este momento está artificialmente sobrevalorado. Con estos dólares Putin compra todo el oro físico que pueda de Occidente a precios artificialmente bajos. El Banco Central de Rusia puede utilizar el oro para pagar sus importaciones. Para China esta disposición de Rusia de comprar los bienes con el oro de Occidente resulta algo muy conveniente. China deja de esta manera de vender sus bienes en dólares. China no compra más bonos del Tesoro de EE.UU. con sus dólares. China sustituirá de esta forma cada vez más los dólares por oro al exportar sus productos al mundo entero. Rusia compra bienes de China directamente en oro al precio de mercado y China compra los recursos energéticos de Rusia con el mismo oro. El dólar norteamericano no tiene lugar en este proceso. Es solamente un instrumento financiero de intermediación pero no necesario.


¿Hay amenaza de una guerra nuclear?

Al entrar al año 2015, podemos afirmar con Alberto Rabillota (y parafraseando el Manifiesto Comunista), que “un fantasma recorre Estados Unidos y Europa: el fantasma del Vladimir Putin”, porque Putin es el Jefe de Estado de la única superpotencia en armas nucleares y convencionales que puede frenar, y llegado el caso responder en los hechos, a la política de agresiones militares de la OTAN para completar la hegemonía neoliberal a escala mundial. Las aspiraciones del dirigente ruso son no supeditarse a, e incluso terminar con, la unipolaridad que el mundo vive desde el derrumbe de la Unión Soviética. Para lograrlo negocia la creación de un orden internacional que permita a Rusia y a los demás países mantener su soberanía nacional. Y por si fuera poco el Presidente ruso ha dotado a su país con medios de prensa, como Russia Today (RT), que permiten dar a conocer al mundo la verdadera política del imperio y las alternativas políticas de su país, algo imperdonable para Occidente (véase: Alberto Rabillota, El fantasma que recorre Estados Unidos y Europa, ALAI, diciembre de 2014).

Las experiencias de las fases liberales a ultranza del capitalismo en los siglos 19 y 20 mostraron su fracaso y fueron la causa de dos guerras mundiales. Hay que recordar que el fascismo fue y sigue siendo una consecuencia del (neo)-liberalismo, como señaló el historiador de la economía Karl Polanyi en 1944, y actualmente lo enfatiza Putin. El militarismo asumido por la élite financiera de Wallstreet y la City de Londres a través de la OTAN figura como la “solución” ante el fracaso del neoliberalismo y tiende a ir por el mismo camino. Para evitar la integración económica de Eurasia como bloque económico alternativo, las élites en el poder buscan someter a sus aliados-vasallos de la OTAN y en primer lugar Alemania y Japón, acorralando a Rusia y a China y sumergiendo en el caos a países de todos los continentes para así tomar posesión de una amplia variedad de recursos naturales de la periferia, desde el petróleo y el gas hasta el oro. Esa andanada de agresiones parece transformarse en un súper boomerang que golpea a la cabeza del imperio acosado por deudas y amenazas recesivas (véase: Jorge Beinstein, Cambios decisivos en el sistema global: Entre ilusiones y guerras desesperadas contra el tiempo, Rebelión, 31 de octubre de 2014).

Muchas personas en Occidente y especialmente los estadounidenses, aún creen en la vieja doctrina de la “destrucción mutua asegurada”, que implica que ambas partes disponen de tantos misiles nucleares que un ataque de uno de los dos bandos implicaría la destrucción de ambos contendientes. Eso quizás era así durante la guerra fría, afirma Paul Craig Roberts, pero desde entonces muchas cosas han cambiado. Hubo un cambio de la doctrina militar de EE.UU. que eleva el estatus de sus armas nucleares desde el de disuasión y represalia al de ataques nucleares preventivos (´first nuclear strike´). La construcción de bases antimisiles cerca de las fronteras rusas, así como la militarización de las nuevas tecnologías por parte de EE.UU. dejan claro al Gobierno ruso que Washington está preparando un ´ataque nuclear preventivo´ contra Rusia. Estados Unidos desataría así una tercera guerra mundial con Rusia y China y, según opinión del periodista y analista político Paul Craig Roberts, solo sus propios aliados la podrían evitar (véase: Estados Unidos intenta desatar una tercera guerra mundial contra Rusia y China, 1 de febrero, 2014, www.paginatransversal.wordpress.com).

Creemos con el equipo de GEAB y Jim Willie que es remota la posibilidad de un eventual ataque nuclear preventivo entre Estados Unidos y Rusia. Nos preguntamos con Koos Jansen, sin embargo, en caso que por ´accidente´ sucediera, hecho que no es imaginario, ¿quién tiene más posibilidades de dar un golpe letal en este caso? Lo cierto es que la mayoría de ciudadanos norteamericanos e incluso europeos, están convencidos de la supremacía de la OTAN. Sin embargo, en los últimos años el arsenal nuclear estratégico de EE.UU. ha envejecido y se ha reducido notablemente. En EE.UU. estaban convencidos de que Rusia nunca resucitaría. Hoy las élites en los EEUU están conscientes de que se equivocaron, pero es tarde. Este hecho hace improbable que la OTAN recurrirá a un ataque nuclear preventivo. Los rusos se han dedicado a desarrollar una nueva generación de bombarderos, submarinos y misiles que tienen mayor capacidad de causar un primer ataque nuclear demoledor. Hay claros signos de que Rusia también se prepara para luchar, y ganar, un eventual ataque nuclear preventivo contra Estados Unidos.



1. Rusia realizó con éxito el lanzamiento de un nuevo misil balístico intercontinental para submarinos y el país ya cuenta con submarinos nucleares silenciosos de ataque que son virtualmente indetectables cuando se sumergen. La Marina de Estados Unidos se refiere a ellos como “agujeros negros” ya que el ejército estadounidense no puede detectar. Estos submarinos pueden acercarse (y se han acercado) libremente a las costas de los Estados Unidos sin ser detectados. Eso significa que Rusia podría atacar EEUU desde estos submarinos prácticamente de sorpresa y sin apenas oposición.

2. Por primera vez en la historia, Rusia dispone de más ojivas nucleares estratégicas desplegadas que EEUU, según nos informan las últimas cifras publicadas por el propio Departamento de Estado de EEUU.

3. La superioridad actual de la que dispone Rusia sobre la OTAN en cuanto a las armas nucleares tácticas, es aún más evidente.

4. Los medios de comunicación rusos están reportando que el 60% de todos los misiles nucleares rusos tendrán la capacidad de evitar los radares en el año 2016.

5. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha iniciado un enorme “programa de modernización de armas”. Rusia está construyendo un sistema de misiles antibalísticos, el misil S-500, que supuestamente sería superior a cualquier sistema del que dispusieran actualmente los EE.UU. El bombardero estratégico ruso de nueva generación, el llamado PAK DA Estratégico, está en desarrollo y destinado a ser casi invisible a los radares y será capaz de transportar una enorme variedad de misiles convencionales y nucleares (véase: 10 SEÑALES DE QUE RUSIA SE ESTÁ PREPARANDO PARA GANAR UNA GUERRA NUCLEAR CON EEUU, 26 de noviembre de 2014, http://endoftheamericandream.com ).

6. En cualquier operación militar y de carácter no-nuclear por la OTAN en territorio ruso, Occidente está condenado a perder. De acuerdo a Koos Jannsen, los generales del Pentágono con verdadero liderazgo en la OTAN ya lo saben.  Una guerra nuclear contra Rusia no tiene chance ninguna ni aún con el así llamado golpe nuclear preventivo (“preventive disarming nuclear strike”). La OTAN simplemente no tiene la capacidad técnica para dar un golpe que dejaría totalmente desarmado a Rusia en términos nucleares y en todas sus manifestaciones. Una respuesta nuclear masiva en venganza sobre objetivos enemigos sería inevitable (Koos Jansen, Ob. Cit.).

Finalmente, un hecho reciente ocurrió el 26 de diciembre de 2014. Nos referimos a la respuesta definitiva que Rusia lanzó contra las provocaciones de Estados Unidos, afirmando que se reservaba el derecho a utilizar armamento nuclear aun en el caso de una agresión con armas convencionales, incluso, si esto alcanzará a sus aliados. “El presidente ruso, Vladímir Putin, ha firmado un decreto “sobre la doctrina militar de la Federación de Rusia” que introduce aclaraciones a la doctrina existente” (…) La decisión de cambiar la doctrina militar fue tomada el 5 de julio de 2013 después de la decisión correspondiente del Consejo de Seguridad de Rusia. Los cambios realizados en el documento fueron aprobados el 19 de diciembre (2014), informa el servicio de prensa del presidente (…). El punto 27 de la nueva versión de la doctrina militar dice que “la Federación de Rusia se reserva el derecho a utilizar armas nucleares en respuesta a ataques con armas nucleares u otras armas de destrucción masiva en contra de Rusia y/o de sus aliados, así como en el caso de una agresión a la Federación de Rusia con armas convencionales que suponga una amenaza para la existencia del Estado” (véase: Enrique Muñoz Gamarra, Últimas notas sobre recambio geoestratégico imperialista, ARGENPRESS.info, 30 de diciembre de 2014).



Por otra parte, complementando el plano geopolítico, mientras la opinión pública occidental trata de nadar en un verdadero océano de información sobre la formación de una supuesta coalición internacional para la lucha contra el «Emirato Islámico», es este último el que va cambiando discretamente de forma. El proyecto del Emirato Islámico coincide con el nuevo mapa estadounidense de división del Medio Oriente, publicado en 2013 por Robin Wright en el New York Times. Sus principales jefes ya no son árabes sino georgianos y chinos. Para Thierry Meyssan, esta mutación demuestra que el objetivo a largo plazo de la OTAN es utilizar el «Emirato Islámico» en Rusia y China. Es por eso que esos dos países están obligados a intervenir desde ahora en contra de los yihadistas, antes de que estos vuelvan para sembrar el caos en sus países de origen (véase: Thierry Meyssan, ¿Quiénes son los miembros del «Emirato Islámico»?, 5 de enero de 2015).

El Ejército Árabe Sirio estima en al menos 250.000 el número de yihadistas extranjeros que han pasado por Siria en los 3 últimos años. El «Emirato Islámico» tiene intenciones de restar protagonismo a sus combatientes árabes y promover a los chechenos puestos a su disposición por los servicios secretos georgianos. Desde junio de 2014, Estados Unidos y Turquía han introducido en el noreste de Siria cientos de yihadistas chinos. Se trata principalmente de miembros de la etnia uigur, o sea chinos de la República Popular China pero musulmanes sunnitas turcófonos. El «Emirato Islámico» extenderá sus actividades a Rusia y China y esos dos países son los blancos finales de sus acciones. La OTAN podrá seguir lanzando contra Siria sus hordas de yihadistas mientras sigue afirmando que lucha contra ellos. Pero cuando la OTAN haya extendido el caos a todo el mundo árabe, incluso en el territorio de su aliado saudita, enfilará el «Emirato Islámico» contra las dos grandes potencias en desarrollo que son Rusia y China. Es por eso que estas dos potencias intervienen desde ahora para acabar con el embrión de ejército privado que les enviará la OTAN (Thierry Meyssan, Ob. Cit.).

Enrique Muñoz señala que China estaría dispuesta a combatir al Estado Islámico en Irak. Algunas notas en las prensas internacionales a este respecto han sido muy claras al señalar que China realizaría ataques aéreos contra el autodenominado Estado Islámico y el Levante (EIIL) en Irak. Al saber que este grupo paramilitar es una sección del ejército estadounidense, lo anterior es una clara advertencia a Estados Unidos a fin de que desista de sus macabros objetivos. De producirse una intervención militar china en esta región, llevaría dos opciones y una muy clara: o la agudización del conflicto o a la obligada retirada del ejército estadounidense de Siria y Ucrania, tal vez con algunos acuerdos secretos con Rusia. Para el autor, la segunda opción es la que debe imponerse (Vea, Enrique Muñoz, Ob. cit.).


¿Cómo se ve el futuro cercano?

Por el momento Occidente puede gastar recursos y realizar toda clase de esfuerzos para incrementar artificialmente el poder adquisitivo del dólar, bajando el poder adquisitivo del oro y reduciendo así también el precio del petróleo. El problema, como vimos, es que los stocks de oro físico no son ilimitados. Cuanto más devalúa Occidente el precio del oro y el petróleo frente al dólar, tanto más rápidamente se agotarán los stocks de oro físico en Occidente. Este hecho es percibido por algunos expertos como una estrategia para dominar el mundo causando la bancarrota de Occidente. Es la guerra mundial monetaria que se está llevando a cabo. En esta guerra mundial el poder está pasando a Asia ante nuestros ojos. Significa que China puede fijar el precio del oro y que viviremos en un mundo centrado en China, donde las reglas serán diseñadas por los que dispongan de oro. La burbuja del dólar está por estallar, con consecuencias que serán impredecibles. Resultará imposible, por ejemplo, intentar distintos tipos de cambio de divisas.

Serguei Griniaev, director general del Centro de Estudios y Previsiones Estratégicas de Rusia, estima que cuando estalle la burbuja del dólar, Estados Unidos adoptará el denominado amero. Al destruir por propia voluntad el dólar estadounidense, Estados Unidos privaría de esa moneda a los países que actualmente acumulan reservas de billetes verdes. La presencia de la OTAN en la Unión Europea presiona para anexar la eurozona y al menos fusionarla con la zona del amero. La firma del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) entre EEUU y la UE le sirve de base. Más eficientes nos parecen ser las presiones económicas mediante la retención de las reservas en oro de los países europeos en Nueva York. La nueva arquitectura de la gobernanza mundial con Eurasia como nuevo eje central del mundo podría darse en el marco de la próxima cumbre Euro-BRICS en Rusia (Ufa) en julio de 2015. Con ello EEUU podría quedar aislado como la nueva periferia. El amero se proyecta asimismo en la Alianza del Pacífico –constituida por México, Chile, Perú y Colombia–, además de El Salvador, Panamá y Ecuador que ya operan con el dólar. Alfredo Jalife-Rahme calcula que existirá una «zona amero que incluirá a otros países latinoamericanos como Costa Rica, Perú, Honduras, Panamá, Bermudas y Barbados. El anuncio del amero inaugura el principio del apocalipsis de la economía mundial y la pregunta es cómo reaccionará América Latina ante ello (véase: Alfredo Jalife-Rahme, El amero, ¿nueva divisa de la Unión Monetaria de América del Norte?, La Jornada, México, 2 de enero de 2015).

Se puede afirmar con Pepe Escobar, que el giro geopolítico hacia la integración Rusia-China es la mayor maniobra estratégica de los últimos 100 años. El máximo plan maestro del presidente de China, Xi va más allá del amero y no es ambiguo: una alianza comercial Rusia-China-Alemania. Los empresarios y los industriales alemanes lo desean ardientemente, aunque los políticos alemanes todavía no se dan cuenta. Xi y Putin están construyendo una nueva realidad económica en el campo eurasiático, llena de ramificaciones políticas, económicas y estratégicas cruciales. La integración eurasiática prevalecerá con el paso del tiempo y Wall Street se convertirá en una especie de bolsa local de valores. China y el mundo emergente multipolar, sin embargo, todavía están trabados en el modelo neoliberal existente (véase: Pepe Escobar, El imperio del caos está perdiendo el partido, www.voltairenet.org , 5 de enero de 2015). 



Queda la pregunta de cómo se estructurará entonces el nuevo sistema monetario internacional. Rusia y China lideran la iniciativa de buscar un anclaje de sus monedas en el oro, reemplazando al petrodólar. Eso significa que EE.UU. y sus aliados serán relegados a un estatus de periferia. Para evitar ser reducidos al estatus de periferia, los países europeos procuran repatriar su oro ´bien guardado´ en la bóvedas de EEUU para poder mirar con autonomía hacia el Este. Al mismo tiempo, una gran demanda de plata a precios artificialmente bajos constituye una alternativa. Los Países Bajos repatriaron en 2014 más o menos 122 toneladas de oro y Alemania ha procurado repatriar su oro pero lo ha logrado apenas en una pequeña parte. El Banco Central de Bélgica y de Austria está en las mismas. Al negarse a entregar las barras de oro físico, las naciones pierden su soberanía monetaria, por lo que todo país con reservas ahí, al no retirarlas pronto o podrían ser liquidados con certificados de oro de papel sin ningún valor. Que nadie lo dude, lo harán si las repatriaciones continúan (véase: Jeff Clark, 7 Questions Gold Bears Must Answer, www.theburningplatform.com, 9 de diciembre de 2014).

Está China en posición de lograr que su moneda (renminbi) sustituya al dólar como la principal moneda de referencia internacional? Hay dudas al respecto. Existen voces del campo Occidental que señalan que China pronto se perfilará como el principal miembro del FMI, al participar fuertemente con su moneda en los Derechos Especiales de Giro (DEG´s). Los DEG´s estarían respaldados por una canasta internacional de monedas. China se transformaría en el principal gestor para la recomposición del existente sistema bancario internacional. Shanghái y Hong Kong sustituirían a Nueva York y la City de Londres y la elite financiera de Wall Street probablemente migrará con ellos. China aparecería como la nueva superpotencia que encabezaría un gobierno global donde la actual élite financiera de Wall Street y la City de Londres aún podrían co-gobernar. Bajo este gobierno global, diseñado por los Rotschild´s, no existiría más soberanía nacional. Para la humanidad sería el peor escenario futuro imaginable. La nueva élite financiera gobernaría al mundo sin reconocer fronteras ni ciudadanos.

Sin embargo, en este caso, el rol de Rusia seguiría una incógnita. Estamos claros que mientras haya una escalada del conflicto contra Rusia, ninguno de los dos países cooperará con el proyecto de un gobierno global con una moneda global, ya propuesta por el FMI en 2010.  Por el otro lado está claro que China y Rusia, con sus enormes reservas de oro físico, son capaces de anclar su moneda en el oro. El anclaje de las monedas en oro limitaría seriamente la especulación internacional y permitiría descartar un mercado de Bonos del Tesoro como medio de pago sin límites. Con el patrón oro no hay lugar para una moneda fiduciaria. La misma dejaría de existir. Estimamos que el patrón oro jamás será permitido a través de la plataforma occidental (véase: Can the Bankster Elites Take Down Russia?, The Doc., 25 de diciembre de 2014, www.silverdoctors.com ).

La situación actual se puede resumir como el fracaso de la elite financiera internacional de Wall Street y la City de Londres en imponer un gobierno global. Con este fracaso se requieren soluciones a partir de las integraciones regionales como un modelo de construcción de la gobernanza mundial multipolar del siglo XXI. La mayoría de las alternativas socioeconómicas, afirma Alberto Rabilotta, no rebasan el marco de un sistema capitalista “mixto”, si bien constituyen una grave amenaza al sistema neoliberal, porque están adquiriendo importancia regional en el desarrollo de proyectos de cooperación económica, financiera y monetaria. Tal es el caso con el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), en América latina con Caricom, Mercosur, ALBA, Unasur y CELAC, sin hablar del proceso regional de escala monumental que implican los acuerdos de cooperación y planificación entre Rusia y China. No hay duda que los “occidentalistas” harán de todo para impedir esta iniciativa de construir un mundo multipolar con mayor soberanía nacional y regional. Lo que más temen en EEUU desde la Primera Guerra Mundial es que Eurasia llegue a ser el nuevo centro del mundo (véase Alberto Rabillota, El fantasma que recorre Estados Unidos y Europa, www.rebelion.com, 13 de diciembre de 2014).



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