jueves, 30 de junio de 2016

Encomiable: líderes europeos "reflexionan"


Se reunieron en una cumbre para reflexionar sobre el futuro de Europa. Los chicos lamentan la salida de Gran Bretaña y admiten que hay "insatisfacción" por la marcha de los asuntos en la Unión, así como también por la ola de "eurodesencanto" que ellos mismos, zombies del Imperio, contribuyeron a instalar. Así lo cuenta el diario español El País


Título: La UE de 27 Estados abre una “reflexión política” sobre su futuro

Subtítulo: Tras el 'Brexit', los líderes reconocen que "mucha gente expresa insatisfacción con el estado de las cosas"

Texto: Bruselas da a Reino Unido por amortizado. La cumbre del Brexit se ha cerrado este miércoles con una mezcla de irritación y tristeza por el portazo de Londres, pero los Veintisiete han dejado claro que no hay marcha atrás y han subrayado que Londres “no va a tener un mercado común a la carta”, sin libre circulación de personas. Tras esa formidable sacudida, la nueva UE quiere abrir “una reflexión política” a la vista de que los europeos “expresan insatisfacción sobre el estado de las cosas”, admiten los dirigentes. Reino Unido se va, pero el eurodesencanto permanece.

La Unión Europea de 27 Estados echa hoy a andar. Los jefes de Estado y de Gobierno europeos se han reunido este miércoles en Bruselas sin la presencia, por primera vez, del primer ministro británico, David Cameron. Los dirigentes han pactado una breve declaración que deja claras las dos líneas de actuación tras el Brexit: Reino Unido pasará en breve a ser “un tercer Estado” y el resto del club comunitario debe “abrir una reflexión política en el futuro para dar un impulso a las reformas”. Los líderes creen haber captado el mensaje ciudadano: “Mucha gente expresa insatisfacción con el actual estado de las cosas, sea en el ámbito europeo o nacional”.

Esas frases resumen el germen de lo que vendrá a partir de ahora, que comenzará a concretarse en una próxima cumbre de los 27 gobernantes, el 16 de septiembre en Bratislava (Eslovaquia). Como única pista de los asuntos en los que pretende concentrarse la familia comunitaria, el comunicado ofrece una escueta frase: “Los europeos esperan que lo hagamos mejor en proveer seguridad, prosperidad y esperanza en un futuro mejor”. Con el atentado de Turquía como telón de fondo de la cumbre -y la cercanía en el tiempo de los de París y Bruselas-, los líderes consideran la seguridad como uno de los aspectos donde los ciudadanos agradecerán mayor cooperación. También preocupa consolidar la recuperación económica en un continente que aún no ha digerido la Gran Recesión.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha abundado en ese nuevo enfoque que debe adoptar el proyecto comunitario. Las tres instituciones europeas (Comisión, Consejo y Parlamento) elaborarán una denominada "agenda estratégica" para actuar en la misma línea, con pocas prioridades pero muy destacadas. "No se trata de si es más o menos Europa, sino de que los resultados sean mejores", ha explicado la canciller en conferencia de prensa. Como ejemplo, Merkel ha citado una posible relajación de las reglas de la competencia en sectores estratégicos, de manera que los países puedan subsidiar algunas actividades para salvaguardar el empleo y la inversión en la UE. Se trata del primer gesto orientado a la política industrial (y que implica un cierto paréntesis en las hasta ahora estrictas reglas contra las ayudas de Estado) tras la crisis.

Pese al mensaje de unidad, en la UE conviven distintas corrientes sobre cómo debe redefinirse Europa. “Se verá en los próximos seis meses. Renzi [el primer ministro italiano] y la Comisión Europea abogan por un salto adelante; Alemania, Holanda y los países del Este son más precavidos”, ilustra un alto cargo europeo.


La última cena

Tras una noche en la que compartieron, por última vez, mesa y mantel con Cameron, los líderes europeos han concluido este miércoles que el abandono británico crea “una nueva situación” para la UE. Y se dicen preparados para afrontarla: “Estamos decididos a seguir juntos y a trabajar en el marco de la UE para afrontar los retos del siglo XXI y encontrar soluciones en el interés de nuestras naciones y de nuestros pueblos”. Tratan así de presentarse como garantes del bien común en un momento en que los populismos describen a los gobernantes como una élite alejada de las preocupaciones de los ciudadanos.

Antes de trazar el camino hacia el futuro, los 27 jefes de Estado y de Gobierno lamentan la decisión británica de dejar el club comunitario y piden a Reino Unido que inicie los trámites de separación “lo más rápido posible”. Fuentes comunitarias confían en tener despejado el calendario como muy tarde a final de año. Sin prejuzgar el tipo de lazos que unirán a Bruselas con Londres una vez se consume la separación, los dirigentes esperan que sea “un socio cercano” y advierten de que cualquier acuerdo “con Reino Unido como país tercero deberá basarse en un equilibrio entre derechos y obligaciones”.

Lo que sí quieren dejar claro a Londres es lo que no será la relación futura: "No habrá mercado único a la carta", han coincidido el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el del Consejo, Donald Tusk, aludiendo a que cualquier acceso al mercado común implicará también aceptar la libre circulación de personas, uno de los elementos que contaminaron el debate en Reino Unido a favor del Brexit. El presidente francés, François Hollande —uno de los que mantuvo una postura más firme respecto a Londres—, ha añadido otro requisito: “Si Reino Unido quiere acceder al mercado único, debe contribuir financieramente al funcionamiento del mercado interior”.


GIBRALTAR PIDE VOZ EN BRUSELAS

De todos los territorios británicos, Gibraltar fue el que más firmemente se opuso a la salida de la UE. Un 95% de los votantes eligieron quedarse, frente al 48% de media en el conjunto de Reino Unido.

Al igual que la líder escocesa, el ministro principal, Fabián Picardo, también solicitó reunirse con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, explican fuentes comunitarias. Pese a las simpatías que su causa europeísta le despierta, Tusk lo rechazó.

miércoles, 29 de junio de 2016

El elefante en el bazar


Buena nota de Manlio Dinucci el día de hoy en Red Voltaire. Mientras en Bruselas todos silban bajito, el elefante en el bazar, después de Brexit, es la NATO, no Grecia o Lituania o la republiqueta de San Marino. Pasen y vean


Título: Otan/Exit, objetivo vital

Texto: Las reacciones de la OTAN ante el Brexit hay que interpretarlas teniendo en cuenta la visión de Estados Unidos sobre la alianza atlántica. Inicialmente, el objetivo de la OTAN era mantener la URSS a raya. Hoy en día, al contar Rusia con la superioridad en materia de guerra convencional, el objetivo de la alianza atlántica ya no es hacer la guerra. En este momento, el único objetivo de la OTAN es mantener la ocupación militar estadounidense en Europa occidental y central. Para justificar ese proyecto hay que alimentar la histeria anti-rusa.

Mientras la atención político-mediático se concentra en el Brexit y sobre la posibilidad de que otros países traten de salir de la Unión Europea, la OTAN sigue reforzando su presencia y su influencia en Europa. Al tomar nota del hecho que «el pueblo británico ha decidido abandonar la Unión Europea», el secretario general de la alianza atlántica, Jens Stoltenberg, asegura que «el Reino Unido seguirá desempeñando su papel dirigente en la OTAN». También afirma que, ante la creciente inestabilidad e incertitud, «la OTAN es más importante que nunca como base de la cooperación entre los aliados europeos y entre Europa y Norteamérica».

En momentos en que la Unión Europea se resquebraja y hasta pierde pedazos, debido a la rebelión de amplios sectores populares afectados por las políticas «comunitarias» y bajo el efecto de sus propias rivalidades internas, la OTAN se proclama, más explícitamente que nunca, base de la unión entre los Estados europeos. Y estos últimos se ven así sometidos a la coyunda y cada vez más subordinados a Estados Unidos, país que refuerza su posición como líder de este bloque militar.

La cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la OTAN, a celebrarse en Varsovia el 8 y el 9 de julio, fue preparada en un encuentro –los días 13 y 14 de junio– entre los ministros de Defensa, encuentro ampliado en el que también participó Ucrania, a pesar de que este último país no es oficialmente miembro de la OTAN. Los ministros de Defensa decidieron reforzar la «presencia avanzada» en el este de Europa, a las puertas de Rusia, con el despliegue de 4 batallones multinacionales en los países bálticos y en Polonia.

Ese despliegue podría ser rápidamente reforzado, como lo ha demostrado un ejercicio de la «Fuerza Avanzada» que incluyó el traslado de un millar de soldados y 400 vehículos militares de España a Polonia en 4 días. Con ese mismo objetivo se decidió aumentar la presencia naval de la OTAN en el Mar Báltico y el Mar Negro, en los límites de las aguas territoriales rusas. Al mismo tiempo, la OTAN enviará más fuerzas militares, acompañadas de aviones-radar AWACS, al Mediterráneo, el Medio Oriente y África.

En la misma reunión, los ministros de Defensa se comprometieron a incrementar en más de 3 000 millones de dólares los gastos militares de la OTAN en 2016 –gastos que, únicamente en presupuestos militares, constituyen más de la mitad de los gastos militares registrados a nivel mundial– y a seguir incrementando las asignaciones de fondos al sector militar durante los próximos años. Ese es el preludio de la inminente cumbre de Varsovia, que se plantea 3 objetivos fundamentales:
- «fortalecer la disuasión», o sea las fuerzas nucleares de la OTAN en Europa;
- «proyectar la estabilidad más allá de las fronteras de la Alianza», o sea enviar fuerzas militares al Medio Oriente, África y Asia, e incluso más allá de Afganistán;
- «ampliar la cooperación con la Unión Europea», o sea acentuar la integración de las fuerzas europeas a la OTAN, bajo las órdenes de Estados Unidos.

La crisis de la Unión Europea, abiertamente declarada con el Brexit, facilita el proyecto de Washington: llevar la OTAN a un nivel superior creando un bloque militar, político y económico –mediante el TTIP– EEUU-UE, también bajo las órdenes de Estados Unidos, contra el área euroasiática en ascenso basada en la alianza entre Rusia y China.

En ese marco, la afirmación del primer ministro italiano Matteo Renzi en el foro de San Petersburgo, cuando dijo que «la expresión “guerra fría” está fuera de la historia y fuera de la realidad, que la UE y Rusia vuelvan a ser excelentes vecinos», es trágicamente grotesca. El entierro del gasoducto South Stream Rusia-Italia y las sanciones contra Rusia, ambas cosas por orden de Washington, ya han representado para Italia la pérdida de miles de millones de euros.


Y los nuevos contratos firmados en San Petersburgo pueden volar en pedazos en cualquier momento en medio del campo minado de la escalada de la OTAN contra Rusia. Escalada en la que participa el gobierno de Matteo Renzi, quien, mientras dice que la guerra fría está fuera de la realidad, colabora en el despliegue en suelo italiano de las nuevas bombas atómicas estadounidenses para atacar Rusia.

Irán avisa


A través del general Massud Yazairi, jefe adjunto de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el gobierno de ese país advirtió hoy a los EEUU y a Arabia Saudita que todo intento por dividir a Irak o Siria será respondido. La noticia salió hoy en el sitio web libanés Al Manar:


Título: Irán advierte contra plan de EEUU para dividir Siria e Iraq 

Texto: El jefe adjunto de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, general Massud Yazairi, ha puesto en guardia contra “el plan estadounidense dirigido a desmantelar Iraq y Siria actuando bajo la cobertura de la lucha contra el EI”.

Él subrayó que “las victorias iraquíes en Faluya tendrán repercusiones estratégicas a nivel regional y las esperanzas de expulsar a los mercenarios que efectúan una guerra por cuenta de EEUU y la entidad sionista en la región son reales”, dijo la cadena de televisión por satélite iraní Al Alam.

“Los recientes éxitos en el escenario iraquí tienen igualmente un impacto profundo sobre la moral de los terroristas hasta el punto de reducir su capacidad de maniobra”, indicó.

“Esperamos proseguir estos éxitos y triunfos en Iraq y el pueblo iraquí cuenta con beneficiarse gracias a la voluntad colectiva de instaurar la seguridad y la estabilidad en su país”.

“EEUU busca desmantelar Iraq y Siria y ciertas operaciones efectuadas en secreto en Siria buscan favorecer la división de ese país. Los kurdos deben tomar conciencia de ello, al igual que el resto del pueblo sirio, puesto que toda partición parcial o total que pueda producirse en Iraq o Siria, sea a corto o a largo plazo, no será en favor de esos países ni de la región y tendrá un efecto negativo acentuado en la seguridad de todos los estados de la zona”.

Él llamó a “oponerse firmemente a la estrategia de EEUU en la región” recordando que “dicha estrategia es la misma que la de la entidad sionista”.

Él puso, por otra parte, en guardia a Arabia Saudí contra “una injerencia en los asuntos internos de Iraq” y dijo que ese país busca promover un conflicto étnico y confesional en Iraq”.

Según el comandante iraní, “Arabia Saudí deberá respetar la decisión de los iraquíes que quieren luchar contra el terrorismo del EI. Este último se beneficia del favor de políticos corruptos de algunos países de la región, como Arabia Saudí”.

El general Yazairi culpó asimismo a Arabia por “manchar la imagen del Islam gracias al apoyo que ofrece y a su alianza con los grupos extremistas”.

martes, 28 de junio de 2016

Tres al hilo

  
Comienza a notarse algún signo aislado de vida en la dirigencia europea en estos días. Tampoco exageremos: mientras el 99 % de la misma sigue preguntándose qué fue lo que pasó con el Brexit, algunos se despiertan. Hoy Red Voltaire desliza tres notitas muy breves pero sugerentes. En la primera, parece haber algún tipo de rebelión entre los ministros alemanes, hartos de estar siendo dirigidos por ese zombie de película clase B que es Angela Merkel.


Título: Urgente: los ministros de Exteriores de Alemania y Francia preparan una «Nueva Europa»

Texto: Retomando el proyecto europeo de Winston Churchill, los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania y Francia, Frank-Walter Steinmeier y Jean-Marc Ayrault (ver foto), han trazado un proyecto de «Nueva Europa» post-Brexit.

Según el documento titulado [1], el proyecto se concentra en tres grandes temas:

- La seguridad europea, retomando los temas de la Comunidad Europea de Defensa (CED, un proyecto rechazado en 1950);

- El asilo y la política sobre los migrantes;

- El crecimiento y el euro.

Los dos ministros llaman a fusionar las políticas exteriores y de defensa, llegando incluso a proponer la creación de embajadas comunes y de un ejército común. No precisan lo que pasaría con el puesto de Francia como miembro permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, ni tampoco el destino del armamento nuclear de Francia.

En materia de seguridad anuncian una iniciativa común para la «estabilización, desarrollo y reconstrucción» de Siria. Para luchar contra el terrorismo proponen, además de la creación de una coordinación europea entre los servicios de inteligencia y la armonización de las disposiciones penales de todos los países miembros de la Unión Europea.

Los ministros de Exteriores de Francia y Alemania llaman a fortalecer la vigilancia común de las fronteras europeas. Sin cuestionar la definición de «refugiados», afirman que todos tienen derecho a la protección estipulada en las Convenciones de Ginebra. Admitiendo la existencia de historias diferentes, deciden de compartir sus experiencias en materia de inmigración.

Los ministros llaman a una armonización de las políticas fiscales y a una estricta convergencia de los presupuestos nacionales para garantizar el buen funcionamiento del euro. Aconsejan además la creación de una nueva asamblea europea que se encargaría de controlar la política monetaria y que contaría entre sus miembros eurodiputados de los países de la eurozona y diputados nacionales.

Al ser interrogada sobre este documento, la canciller alemana Angela Merkel dijo no estar implicada en la reflexión de los dos ministros.


***

La segunda noticia parece estar en la línea de “¿vieron qué malos que son los ingleses?” que comienza a despuntar en la burocracia de Bruselas. Nada del otro mundo, pero es un signo del cambio.


Título: El “terrorista del sombrero” es informante de los británicos

Texto: Según la prensa londinense, Mohammed Abrini, el “terrorista del sombrero” sobreviviente de los atentados de Bruselas, es informante de los servicios de seguridad británicos [1].

Mohammed Abrini, quien es además la única persona implicada simultáneamente en la serie de atentados perpetrados en Paris –el 13 de noviembre de 2015– y en los de Bruselas –el 22 de marzo de 2016–, fue detenido en Bélgica y aún se halla en manos de las autoridades belgas. El fiscal del rey de Bélgica parece haber denegado su extradición a Francia debido a los vínculos de ese individuo con las autoridades británicas.

La prensa británica no precisa si Mohammed Abrini trabajaba para la policía o para los servicios de inteligencia británicos. Tampoco precisa si los británicos lo reclutaron cuando ya se movía en los medios yihadistas o si fue infiltrado en esos medios.

La revelación de un vínculo entre Mohammed Abrini y los británicos también abre una serie de interrogantes sobre su hermano, oficialmente muerto en el Levante, pero que en realidad podría haber sido beneficiario de una operación de exfiltración.


Nota:

[1] “First Isis supergrass helps UK terror police”, Tom Harper, The Times, 26 de junio de 2016. «Terror suspect dubbed ’the man in the hat’ after Paris and Brussels attacks becomes British police’s first ISIS Supergrass», Anthony Joseph, Daily Mail, 26 de junio de 2016.


***

Finalmente, comienza a verse a los delegados del Imperio tratando de poner orden el gallinero después del plebiscito británico. Fíjense si no:


Título: Estados Unidos y la OTAN preparan el Consejo Europeo

Texto: El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se reunieron en Bruselas el 27 de junio de 2016. El jefe del Departamento de Estado y el del bloque militar atlántico ultimaron detalles sobre la cumbre de la OTAN, que tendrá lugar en Varsovia el 8 y el 9 de julio, pero se dedicaron principalmente a preparar la reunión del Consejo Europeo convocada para el 29 de junio.

En efecto, el presidente estadounidense Barack Obama hizo que los dirigentes europeos invitaran al secretario general de la OTAN al Consejo Europeo que abordará las consecuencias del Brexit. Washington espera evitar a toda costa que la salida del Reino Unido de la Unión Europea sea el preludio de una retirada británica de la OTAN.


Según Stoltenberg, «la OTAN se ha convertido en una plataforma aún más importante para la cooperación entre Europa y Norteamérica, y también para la cooperación entre los países europeos de la OTAN en materia de defensa y de seguridad. La cooperación entre la OTAN y la UE siempre ha sido importante pero ahora es más importante aún, después de la decisión del Reino Unido.»

Mientras tanto, en los diarios de Occidente...


Bueno, parece que el Brexit disparó los niveles de histeria de la prensa corporativa occidental a niveles inimaginables una semana atrás. Fíjense si no en esta “reflexión” de John Carlin publicada hoy en el diario español El País. En comparación, las tapas rojas de Crónica o Clarín deberían avergonzarse de su híbrida insustancialidad , su ambigua timidez. La frase final de Juancito no tiene desperdicio.


Título: El mundo debe dar gracias a Reino Unido

Subtítulo: Los británicos nos han demostrado que la política no es, o no debería ser, un juego frívolo

Texto: “Nunca tantos debieron tanto a tan pocos”, dijo Churchill sobre el sacrificio de los aviadores de la RAF en la segunda guerra mundial. Podemos decir lo mismo hoy del sacrificio que ha hecho Reino Unido por la humanidad.

El consenso casi total en el mundo es que al votar en el referéndum del jueves a favor de la salida de la Unión Europea los británicos (o, mejor dicho, los ingleses) cometieron un error incomprensible, demencial y de épicas proporciones. Tras conocerse el resultado, las caras pálidas, los tonos de voz entrecortados e incluso las palabras asombrosamente sobrias —no victoriosas— de los dirigentes conservadores de la campaña por el Brexit dieron la impresión de que se habían despertado la mañana después de una noche de alcohol y desenfreno preguntándose: “¡Dios mío! ¿Qué hemos hecho?”.

Malo esto para Reino Unido, pero bueno para todos los demás. Los británicos se encuentran de repente en una crisis económica y política sin precedentes, tan gratuita como innecesaria, y de la que solo se pueden culpar ellos mismos. Como consecuencia, la democracia parlamentaria más antigua ha dado al mundo una lección de un incalculable valor, una lección en cómo no se deben hacer las cosas en un país que aspira a la cordura y la prosperidad.

El 'Brexit' es el síntoma más alarmante hasta la fecha del fenómeno global “antiélites”

Lo que nos ha demostrado Reino Unido es que la política no es, o no debería ser, un juego frívolo; que los líderes demagogos que para alimentar su vanidad y sus ansias de poder alientan la noción de que la sabiduría de las masas es la máxima virtud de la democracia deben ser escuchados con cautela; que las decisiones de Estado son todas debatibles pero exigen que aquellos que las tomen posean un mínimo de responsabilidad cívica y un mínimo conocimiento de cómo funciona el Estado; que cuando los políticos que gobiernan o aspiran a gobernar opinan por ejemplo sobre la economía, sepan de lo que hablen, o al menos sepan más que el grueso de la población.

En resumen, los que tienen en sus manos el poder de influir en las vidas de millones y millones de personas deben ser expertos. Los expertos fueron precisamente aquellos cuyos argumentos fueron rechazados por la mayoría británica que optó por seguir las seductoras melodías de los flautistas del Brexit, conduciéndolos, como el de Hamelín, a las cuevas del infierno.

El momento más revelador de la campaña del Brexit fue cuando una de sus principales figuras, Michael Gove, declaró: “La gente de este país está harta de los expertos”. Gove, que fue ministro de educación durante cuatro años en el gobierno de David Cameron, estaba respondiendo a las advertencias del Banco de Inglaterra, de los jefes de los sindicatos obreros, de los principales empresarios británicos, de Barack Obama y de prácticamente toda la gente informada y pensante del mundo que se expresó en contra de votar por la salida británica de la UE. Escuchen a sus corazones y a sus juicios, les decía Gove a los votantes, gente que en su gran mayoría, como la gente en todo el mundo, se interesa mucho más por el futbol, o por las telenovelas, o por los concursos de talento, o por las historias de las vidas íntimas de los famosos o, por supuesto, por sus familias y sus trabajos que por la política, un deporte minoritario vaya uno donde vaya. Esto, que tanto les cuesta aceptar a los ideólogos profesionales, no es ni bueno ni malo. Es lo que es, y lo que hay.

Con suerte, hará más difícil que los  estadounidenses sucumban a Trump o los franceses a Le Pen

Y es el motivo por el cual el primer ministro Cameron pecó de una irresponsabilidad histórica y de una idiotez monumental al encomendar la decisión sobre el complejísimo tema, entendido por una ínfima fracción de la población, de si salir o permanecer en la UE era bueno o malo. Si hubiera sido fiel al principio de la democracia representativa, que los propios británicos patentaron en el siglo XVIII, hubiera dejado la decisión en las manos de los electos relativamente expertos diputados parlamentarios, más de tres cuartos de los cuales estaban a favor de la permanencia y ahora se encuentran en la surrealista tesitura de tener que obedecer el veredicto de las masas y solicitar formalmente a Bruselas la salida.

Dicen muchos de los comentaristas de élite que escriben para las élites que el Brexit es el síntoma más alarmante hasta la fecha de un fenómeno global contemporáneo “antiélites”. Se ha vuelto un tópico esto, repetido (por un columnista élite del New York Times, por ejemplo, el viernes) hasta el aburrimiento. Así explican día tras día en Estados Unidos y en Europa y en todas partes el ascenso de Donald Trump, primo hermano de los brexiters. Si tantos lo dicen algo de verdad debe tener, se supone, pero existe una explicación más sencilla de estos fenómenos, una a la que las élites opinadoras quizá se resistan por temor a ser tachadas de elitistas: que en cuestiones políticas y económicas nacionales la gente es fácilmente manipulable por los que tienen la cínica astucia de apelar a sus prejuicios y sus sentimientos más viscerales o tribales como, en el caso de los ingleses, el ancestral desdén y desconfianza que les inculcan desde la infancia hacia los deshumanizados “extranjeros”.

¿Por qué los londinenses y los escoceses, a excepción de casi todo el resto de Reino Unido, escucharon a los expertos, desoyeron a los populistas y votaron abrumadoramente a favor de la permanencia en Europa? Fácil. Porque los londinenses habitan en la ciudad más cosmopolita del mundo, conviven y trabajan con extranjeros todos los días y ven no solo que aportan mucho a la ciudad en lo económico y en lo social sino que son tan reconociblemente humanos como ellos mismos. En el caso de los escoceses, que han recibido enormes cantidades de inmigrantes en su tierra en los últimos años y que cuando son pobres son igual de pobres que los ingleses, hay una doble explicación. Una, que no se les adoctrina con sentimientos xenófobos desde una temprana edad, sino más bien todo lo contrario; y que el sistema de educación estatal en Escocia es, como el exministro Michael Gove bien sabe, muy superior al inglés. Los escoceses poseen en mayor abundancia que los ingleses las facultades mentales necesarias para saber distinguir entre los predicadores farsantes y los sinceros, entre las políticas que les convienen y las que no.

La saludable lección que el resto del mundo debe aprender del disparate en el que han caído los ingleses, entonces, es estar más alerta que nunca al populismo barato de aquellos que pretenden llegar al poder apelando a sus prejuicios y resentimientos. Con suerte, el resultado del referéndum británico, y las consecuencias desastrosas que arrastrará, hará más difícil que los votantes estadounidenses sucumban al flautista Trump, o los franceses a Marine Le Pen, del mismo modo que el apocalíptico fracaso del también disparatado proyecto chavista en Venezuela con suerte servirá de advertencia a los demás países de América Latina.

Si el mundo no aprende de estas lecciones quizá llegue el día en el que tengamos que replantearnos la idea de que la democracia es el sistema político menos malo que ha inventado la humanidad. Mi padre, que combatió en la RAF de 1939 a 1945, decía con frecuencia algo que recuerdo mucho estos días: que el mejor sistema de gobierno era la autocracia moderada por el asesinato. Siempre pensé que era una locura y que lo decía en broma. Ya no estoy tan seguro.

Otras versiones del Brexit


Los lectores de este blog ya lo saben, pero nunca está de más repetirlo: detrás del Brexit hay intereses sumamente contrapuestos, y no sólo ideológicos o financieros. Las lecturas son múltiples y las especulaciones, casi salvajes. Muy a propósito de nuestro post anterior, acá va una nota reciente de Thierry Meyssan para Red Voltaire. No se la pierdan:


Título: El Brexit redistribuye las cartas de la geopolítica mundial

Epígrafe: La prensa internacional se esfuerza ahora por imaginar cómo podría reactivarse la construcción europea, manteniendo a Rusia fuera de ella y, en lo adelante, sin poder contar con el Reino Unido. Por su parte, Thierry Meyssan estima que ya nada podrá evitar el derrumbe del sistema. Pero señala que lo que está en juego no es la Unión Europea en sí sino todo el conjunto de instituciones que permiten  la dominación de Estados Unidos a nivel mundial e incluso la integridad misma de este último país.

Texto: Nadie parece entender las verdaderas consecuencias de la decisión británica de abandonar la Unión Europea. Los comentaristas, que se limitan a interpretar la política al nivel de los politiqueros y han perdido desde hace tiempo el conocimiento verdadero de los juegos de intereses regionales, se han focalizado en los detalles de una campaña absurda, protagonizada por dos bandos: el de los adversarios de una inmigración incontrolada y el de quienes amenazan al Reino Unido con los peores tormentos y calamidades.

Sin embargo, lo que realmente está en juego en esta decisión nada tiene que ver con esos temas. La diferencia entre la realidad y el discurso político-mediático es la mejor muestra de la enfermedad que padecen las élites occidentales: su incompetencia.

Aunque el velo se desgarra ante nuestro ojos, nuestras élites siguen sin entender la situación y están en una posición análoga a la del Partido Comunista de la Unión Soviética, que no supo prever las consecuencias de la caída del muro de Berlín, en noviembre de 1989: disolución de la URSS en diciembre de 1991; disolución del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME, también conocido bajo las siglas COMECON); disolución del Pacto de Varsovia, 6 meses después; y los intentos de desmantelamiento de la propia Rusia, que estuvo a punto de perder Chechenia.

En un futuro muy próximo, asistiremos –siguiendo esa misma mecánica– a la disolución de la Unión Europea; posteriormente, a la disolución de la OTAN; e incluso, si no tienen mucho cuidado, al desmantelamiento de Estados Unidos.


¿Qué intereses se mueven detrás del Brexit?

A pesar de lo que parece indicar la fanfarronería de Nigel Farage, el UKIP no provocó el referéndum que acaba de ganar. La decisión de organizar esa consulta fue impuesta al primer ministro David Cameron por un grupo de miembros del Partido Conservador.

Esos personajes estiman que la política de Londres debe consistir en adaptarse de forma pragmática a la evolución del mundo. Esta «nación de tenderos» –así la llamaba Napoleón– observa que Estados Unidos ya no es la primera economía mundial, ni la primera potencia militar. Así que ya no hay razones para tratar de seguir siendo sus socios más cercanos.

De la misma manera que Margaret Thatcher, quien no vaciló en destruir la industria británica para transformar su país en polo financiero mundial, exactamente de esa misma manera, esas personalidades conservadoras no han vacilado en abrir el camino a la independencia de Escocia y de Irlanda del Norte, y por ende a la pérdida del petróleo del Mar del Norte, con tal de convertir la City en el primer centro financiero offshore del yuan.

La campaña a favor del Brexit contó con amplio apoyo de parte de la gentry [la nobleza media y clases adineradas] y del palacio de Buckingham, que movilizaron la prensa popular para llamar los electores a recuperar la independencia del país.

Al contrario de lo que afirma la prensa europea, la salida de los británicos de la Unión Europea no será lenta porque la UE se derrumbará rápidamente, antes de que transcurra el tiempo necesario para el cumplimiento de las negociaciones burocráticas de dicha salida. En el pasado, los Estados miembros del CAME no tuvieron que negociar su salida de ese órgano de integración económica ya que este simplemente dejó de funcionar en cuanto comenzó el movimiento de centrífuga. Los Estados miembros de la Unión Europea que se aferran a las ramas y se empecinan en querer salvar lo que queda de la Unión, van a dejar pasar la posibilidad de adaptarse a la nueva situación y se verán en peligro de sufrir las dolorosas convulsiones que caracterizaron los primeros años de la nueva Rusia: caída vertiginosa del nivel de vida… y de la esperanza de vida.

Para el centenar de miles de empleados, funcionarios electos y colaboradores europeos que inevitablemente perderán sus empleos y para las élites nacionales que también dependen de ese sistema, lo más conveniente sería reformar urgentemente las instituciones para tratar de salvarlas. Todos creen, erróneamente, que el Brexit abre una brecha que los euroescépticos van a tratar de aprovechar. Pero el Brexit no pasa de ser una respuesta a la decadencia de Estados Unidos.

El Pentágono, que actualmente prepara la cumbre de la OTAN en Varsovia, tampoco ha entendido que ya no está en condiciones de imponer a sus aliados el aumento de sus presupuestos militares y de obligarlos a respaldar sus aventuras bélicas. La dominación de Washington sobre el resto del mundo ha llegado a su fin.

Estamos cambiando de era.


¿Qué es lo que va a cambiar?

La caída del bloque soviético fue, en primer lugar, la muerte de una visión del mundo. Los soviéticos y sus aliados querían construir una sociedad solidaria, que pondría en común la mayor cantidad posible de cosas. Pero acabaron lastrados por una enorme burocracia y dirigentes anquilosados.

El muro de Berlín no fue derribado por los anticomunistas sino que cayó ante el empuje de una coalición de las juventudes comunistas y las iglesias luteranas. Querían refundar el ideal comunista sin la tutela soviética, sin policía política, ni burocracia. Pero las traicionaron sus élites que, después de haber servido los intereses de los soviéticos, se dedicaron con el mismo celo a servir los intereses de Estados Unidos. Los electores más comprometidos con el Brexit quieren, en primer lugar, recuperar su soberanía nacional y hacer pagar a los dirigentes del oeste de Europa la arrogancia con la que les impusieron el Tratado de Lisboa, a pesar de que los pueblos habían rechazado, en 2004-2007, el proyecto de Constitución Europea. Pero es posible que esos electores también sufran una decepción ante lo que viene.

El Brexit marca el fin de la dominación ideológica de Estados Unidos, de la democracia barata de las «Cuatro Libertades». En 1941, en su discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente estadounidense Roosevelt las definió como (1) la libertad de palabra y de expresión, (2) la libertad de cada cual de honrar a Dios como le parezca, (3) la libertad de vivir sin penuria y (4) la libertad de vivir sin miedo [a una agresión extranjera]. Si los ingleses quieren volver a sus propias tradiciones, los ciudadanos de Europa continental volverán a los cuestionamientos de la Revolución Francesa y la Revolución Rusa sobre la legitimidad del poder y modificarán profundamente sus instituciones, llegando incluso a correr el riesgo de ver resurgir el conflicto franco-alemán.

El Brexit también marca el fin de la dominación militar-económica de Estados Unidos –ya que la OTAN y la Unión Europea no pasan de ser las dos caras de la misma moneda, a pesar de que instaurar la Política Exterior y de Seguridad Común llevó más tiempo que implementar el libre intercambio comercial. Yo redactaba hace poco una nota sobre esa política ante Siria. Analicé todos los documentos internos de la Unión Europea, los públicos y los que no se han publicado, y llegué a la conclusión de que fueron redactados sin ningún conocimiento sobre lo que realmente pasa en el terreno, pero a partir de las notas del ministerio alemán de Relaciones Exteriores, que a su vez reproduce las instrucciones del Departamento de Estado de Estados Unidos. Hace varios años hice un trabajo similar para otro país y llegué a una conclusión también similar, sólo que en aquel momento el “intermediario” no era el gobierno alemán sino el gobierno francés.


Primeras consecuencias dentro de la Unión Europea

En este momento, varios sindicatos franceses luchan contra el proyecto de ley sobre el Trabajo redactado por el gobierno de Manuel Valls y basado en un informe de la Unión Europea, informe que a su vez retoma las instrucciones del Departamento de Estado de Estados Unidos. Aunque la movilización de la CGT ya permitió que los franceses descubrieran el papel de la Unión Europea en el asunto, el hecho es que todavía no acaban de entender la relación entre la UE y Estados Unidos. Han entendido que, al invertir las normas y anteponer los acuerdos a nivel de empresa a los acuerdos ramales, el gobierno cuestiona el predominio de la Ley sobre los contratos. Pero no conocen la estrategia de Joseph Korbel y sus dos hijas –su hija biológica, la demócrata Madeleine Albright, y su hija adoptiva, la republicana Condoleezza Rice. El profesor Korbel aseguraba que, para dominar el mundo, Washington no tenía más que imponer una rescritura de las relaciones internacionales en términos jurídicos anglosajones. Efectivamente, al poner el contrato por encima de la Ley, el derecho anglosajón privilegia a la larga a los ricos y poderosos en relación con los pobres y los miserables.

Es probable que los franceses, los holandeses, los daneses y otros pueblos también traten de separarse de la Unión Europea. Para lograrlo, tendrán que enfrentarse a las clases dirigentes de sus países. ¿Cuánto puede durar esa lucha? Es imposible predecirlo, pero es indudable el resultado. En todo caso, en medio del periodo de cambio que ya se anuncia, manipular a los obreros franceses resultara muy difícil. No será así con sus homólogos ingleses, actualmente desorganizados.


Primeras consecuencias para el Reino Unido

El primer ministro David Cameron utilizó las vacaciones de verano como pretexto para posponer su renuncia hasta octubre. Su sucesor, que sería en principio Boris Johnson, tiene así tiempo para preparar el cambio y aplicarlo en cuanto entre en Downing Street. El Reino Unido no esperará hasta su salida definitiva de la Unión Europea para seguir su propia política, comenzando por apartarse de la política de sanciones contra Rusia y Siria.

Al contrario de lo que hoy escribe la prensa europea, el Brexit no afectará directamente a la City de Londres, o sea a la gran finanza. Dado su particular estatus de Estado independiente bajo la autoridad directa de la Corona, la City no ha sido nunca parte de la Unión Europea. Por supuesto, ya no podrá seguir siendo sede de algunas casas madres de empresas que tendrán que replegarse hacia los territorios de la Unión Europea. Pero podrá utilizar la soberanía de Londres para desarrollar el mercado del yuan. Ya en abril, la City obtuvo los privilegios necesarios para ello mediante la firma de un acuerdo con el Banco Central chino. Y también desarrollará sus actividades como paraíso fiscal para los europeos.

Si bien es cierto que el Brexit desorganizará temporalmente la economía británica, en espera de la adopción de nuevas reglas, es muy probable que el Reino Unido –o al menos Inglaterra– se reorganice rápidamente para sacar el mayor provecho de su nueva situación. Queda por ver si los promotores de este terremoto tendrán la sabiduría de hacer que también beneficie a su pueblo: el Brexit es un regreso a la soberanía nacional, pero no garantiza la soberanía popular.

El panorama internacional puede evolucionar de maneras muy diferentes, en función de las reacciones que ya aparecen. Pero, aunque algunos pueblos se vean afectados, ese panorama será mucho más realista, tanto como los británicos, en lugar de aferrarse a un sueño hasta acabar estrellándose contra la dura realidad.

lunes, 27 de junio de 2016

Otras miradas


Notables y confusos los tiempos que corren. Están los que creen que el Imperio es imbatible y los que piensan que ya perdió. Respecto de estos últimos, reproducimos la nota que sigue por la sencilla razón de que la mirada del autor es absolutamente discordante con lo que estamos acostumbrados a leer en la prensa occidental “seria”. Recordemos que “SITREP” es el acrónimo de “Situational Report” (reporte de situación). El autor firma con el pseudónimo de Scott Humor y escribe para el sitio web Saker.is. Reproducimos sólo la primera parte de la nota, en la que se habla de la situación en varios países respecto de Rusia. Pasen y vean:


Título: After BREXIT: Russia-Ukraine-Finland-Poland SITREP

Texto: Michael McFaul, the Washington Post and all others who declared Brexit to be a Putin’s victory, still don’t understand that Putin has won long before June 23rd referendum. The fact that the UK, the heart of the EU, has left the EU shows that they are just started to react to the Russia’s victory. By orchestrating this referendum, the British demonstrate their willingness to divide Europe as quickly as possible. It’s increasingly clear that the European monarchies will stay with the UK and its overseas colonies. All other countries are now will be given a choice of to stay with Atlanticists in their flight from Russia and Eurasia, or to join the free trade and defense union that is being established across Europe, Russia and most Eurasia and the Middle East.

For the previous steps of this process:

- Waiting for Yalta – 2, or What the Kerry-Lavrov pact brings to the table: http://thesaker.is/waiting-for-yalta-2-or-what-the-kerry-lavrov-pact-brings-to-the-table-by-scott
- Warsaw NATO Summit Ultimatum to Russia: Waiting for Yalta-2 Part II: http://thesaker.is/warsaw-nato-summit-ultimatum-to-russia-waiting-for-yalta-2-part-ii-by-scott-humor
- Week of Victories Russia SITREP June 25th, 2016: http://thesaker.is/week-of-victories-russia-sitrep-june-25th-2016-by-scott-humor
- Hello Rapallo! the inevitability of the new German treaty on economic cooperation with Russia: http://johnhelmer.net/?p=15929
- Unacknowledged social catastrophe in the UK: https://off-guardian.org/2016/06/26/why-the-british-said-no-to-europe

After sanctioning the Russian representatives, locking them out of the building, and other small and big nasties, PACE wants Russia back as its member. “Our doors are always open for Russia,” says PACE. “There may be a draft with the door open.  You’ll catch cold,” answers Russia.

The West has already lost the Middle East. Russia and its allies control the Middle Eastern oil, and what they don’t physically controls, they hold in a crosshair. Most Europeans have not even started realizing that.

After Kazakhstan has re-united with Russia, the next step is underway to reunite Kirgizstan, Uzbekistan, Tajikistan, and Turkmenistan. Then, Azerbaijan will be reunited with RussiaAfter that it expected that Turkey will be divided, and the Great Armenia will be restored in its historical borders. As we know, in 1915 Turkey conducted not just an Armenian genocide, but Christian genocide. Along with 1.5 million Armenian, Turks killed over 1 million of Greeks, and other Christians. This is the main question that is going to be raised soon as a pretext for the division of Turkey. Armenians asked for shelter and Russian government gave them Russia’s territories.  Armenians have supported Russians through it all. We know, for example, that Sergey Lavrov, the Russia’s Foreign Minister, is of Armenian descent, so is Margarita Simonyan, an editor in chief of Russia Today. Many other Armenians are loyally serving Russia by doing work to reunite Russian territories unlawfully broken off by the corrupt Communist rulers.  Thus, no one in Russia would object the efforts of returning the historical Armenian lands near the Black Sea from Turkey to Armenia.

The real liberation of Europe from American occupation has just started. To survive a bit longer the US and EU need to eat someone.  They broke their teeth trying to bit Russia. Now, it’s turn to consume someone in Europe. We don’t know yet, what had happened at the last Bilderberg Club meeting, but looks like they got infighting going on.

One thing is clear, that there will be no war in Europe. Just like the Soviet Union was divided peacefully, so the EU will be divided peacefully. It’s going to be very quick, because everyone wants to get back to business as soon as possible. NATO won’t be able to nuke Germany before retreating, because Russia has enough firepower in Europe to prevent this from taking place.

Russia has come to this point well prepared: the Middle Eastern natural gas and oil are under our control, Russia has support of the Shanghai Cooperation Organization (SCO) which at this point unite over 4 billion people. Russia has a stockpile of precious metals, and its agriculture growing at unprecedented speed. Russia has Kalibr missiles, anti-missile defense systems, Russia’s electronic warfare systems Khibiny and Krasukha have surpassed the Western analogs. The list can go on and on.

The Shanghai Cooperation Organization (SCO) is not just a powerful union, it’s a super-power union of nuclear countries with fast growing economies, with the majority of population on earth, and with an unlimited perspective for development.

Russian government has near total support of its population. Agree that it’s uncomfortable for the neo-liberals to demand for Russia “to be like Europe” when Europe is falling into abyss.

Europeans are presented with two possible outcomes. They can either  stay under the total control of the US, that will be sucking out their resources, until those countries will become extremely poor, and most likely will disappear off the maps. Or, they can opt to grab Russia’s president’s sleeve and beg to take them in under the Russia’s and Eurasian economic umbrella.

Right from the start, Poland is taking all the wrong steps, trying to serve the US as a Brexit spoiler, to slow down the UK exit.  Poland is the largest net recipient of EU subsidy. It gets around 13 billion euro each year. The UK has been contributing to subsidy “Honey-pot” by about 9 billion euro per year. Poland stands to lose the most of the free money from reduced subsidy in the event of a Brexit. Poland has started to do the US bidding and tries to sabotage or slow down this exit process on behalf of the US. Poland can’t accept a simple truth that there won’t be any “free” money.

On the other hand, Finland collecting signatures for referendum on leaving EU. Finland has oriented itself towards Russia and Eurasia and sees no reason to stay in the EU any longer. The petition is authored by Sebastian Tynkkynen, who heads a youth organization of the True Finns party. He said Finland needs a similar referendum as the country could become “free”

We can’t forget about our people who live in Ukraine under NATO’s occupation and military junta. To say that junta was blindsided by Brexit is an understatement.

“British referendum results to slow down EU’s decisions on Ukraine,” said Ukrainian deputy PM and a head of the parliamentary delegation of Ukraine in NATO, Ukraine’s Deputy Prime Minister for European integration Ivanna Klimpush-Tsintsadze said “As for [Brexit’s impacts on] Ukraine, it is not ruled out that some processes may be somewhat slower than in case the referendum had a different outcome.”

“Ukraine respects Britain’s choice,” she said. “But we are not happy about it as it might weaken the European Union from inside and it will have to focus on its internal problems to solve them.”

Kiev however expects a positive decision on the visa cancellation matters. Ukraine’s Foreign Minister Pavel Klimkin said earlier on Friday he was confident the European Union will ultimately abandon visas for Ukrainians despite the Brexit results.

It’s not in interests of Russia and Germany having Ukraine to collapse, and having forty million people to seek refuge in Europe. As I wrote before, the liberation of Ukraine has to be done by the hands of Ukrainians themselves. Meanwhile, Russia is creating many favorable conditions, like the dissolution of the EU, and the new realignment of Europe.

We don’t see any increase in numbers of the Bandera followers. The same recognizable faces have been marching back and force on videos for the past two years. Threats that Bandera followers will grow into an army of millions have never materialized. Just recently, one of the ex-commanders of Azov death squad had complaint on twitter that no one wants to die for Ukraine. The Russia’s investigative committee has all the Nazis investigated and catalogued. It’s just a matter of arresting them and bringing them to justice.


Siguen los tiempos interesantes. Hoy, Turquía


Vuelven a reordenarse las fichas en el tablero de Medio Oriente. El presidente turco, Tayyip Erdogan, acaba de enviar una carta lacrimógena al Kremlin pidiendo disculpas por el derribo de un avión militar ruso el año pasado, con la subsecuente muerte de su piloto. "Perdón por la letra, perdón por todo", le faltó decir al bueno de Tayyip. 

Recordemos los hechos. El 24 de Noviembre de 2015 la aviación turca derribó un bombardero ruso SU-24 alegando que el mismo había invadido territorio turco, cosa que no fue probada jamás. El incidente le costó la vida al piloto ruso. Después de un segundo y medio de sorpresa, Vladimir Putin, casi echando espuma por la boca, había señalado que la acción turca constituía una "puñalada por la espalda de un país históricamente aliado de Rusia", y que la afrenta no iba a quedar sin respuesta. Días después se anulaban todas las visas turísticas de ciudadanos rusos a Turquía, se prohibía la importación de productos (mayormente agrícolas) turcos y se congelaban las relaciones diplomáticas. Se calcula que las pérdidas turcas como consecuencia de este castigo ascienden a unos cuantos miles de millones de dólares. 

Adicionalmente, la casi ruptura de relaciones con Moscú ha generado una enorme insatisfacción en las fuerzas armadas turcas, tradicionalmente laicas y mayoritariamente enfrentadas con un islamista fanático como Erdogan. Se ha hablado incluso de cierta "inestabilidad" del presidente turco en su puesto, clásica alegoría a un golpe de estado en curso. 

Andá a saber lo que se está negociando entre bambalinas. Puede que Turquía esté evaluando que, luego del Brexit, Europa ya fue. Cada sopapo europeo a los turcos, por otra parte, irrita al pueblo y gobierno de ese país, por lo que posiblemente los turcos estén repensando sus relaciones estratégicas con Occidente en estos momentos. Habrá que estar atento, por ejemplo, a dos posibles noticias, digamos de acá a tres o cuatro meses: (1) Se retoman las negociaciones para el "Turkish pipeline", el oleoducto que, partiendo de Rusia, atravesaría el Mar Negro y llegaría a Europa via Turquía, e incluso (2) Turquía anuncia que está replanteándose sus relaciones con la NATO. Ampliaremos. 

Así anunció hoy RT en español el reordenamiento de fichas en Turquía: 


Título: Erdogan pide disculpas a Putin por el derribo del avión militar ruso

Epígrafe: En su mensaje, el presidente turco también mostró su disposición a normalizar las relaciones con Rusia.

Texto: El presidente ruso, Vladímir Putin, ha recibido un mensaje de su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, en el que se disculpa por el derribo del avión militar ruso Su-24 y la muerte de su piloto, el pasado 24 de noviembre, informa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

"El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha recibido una misiva del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en la que el líder turco expresa su interés en normalización la situación vinculada con la muerte del piloto del avión militar ruso", dijo Peskov a los periodistas.

Según él, el presidente turco expresó sus "profundas condolencias" a las familias del piloto fallecido, a las que pidió perdón por lo sucedido.
Leer más

"Quiero volver a manifestar mi condolencias y mi más sentido pésame a la familia del piloto ruso y les pido perdón. Comparto su dolor con todo mi corazón", reza la misiva del presidente turco, citada por Kremlin.

"Para aliviar el dolor y la pesadumbre por el agravio causado estamos dispuestos a cualquier iniciativa", sigue la carta.

Erdogan niega que Turquía haya tenido la "intención deliberada" de derribar el avión ruso y señala que su país está persiguiendo judicialmente al ciudadano turco vinculado con la muerte del piloto ruso.

En su carta el mandatario califica a Rusia de "amigo y aliado estratégico" y asegura que Turquía no quiso enturbiar las relaciones entre ambos países.

El presidente turco hizo un llamamiento a restablecer las relaciones amistosas para combatir el terrorismo y resolver juntos las crisis regionales, explicó el portavoz de Erdogan.


Pérdidas multimillonarias

Desde el año 2001, el comercio entre Turquía y Rusia aumentó de 4.360 millones de dólares a 31.000 millones de dólares en 2014. A finales del año pasado, Erdogan se comprometió a incrementar el comercio bilateral a 100.000 millones para el año 2020.

El derribo del bombardero ruso ha puesto en juego el comercio mutuo por valor de más de 30.000 millones anuales y más de 2.000 millones de dólares de inversiones acumuladas mutuas. Teniendo en cuenta el comercio de servicios, las cifras son aún mayores: por ejemplo, el año pasado el volumen de ventas de bienes y servicios entre los dos países ascendió a casi 44.000 millones de dólares.

El sector del turismo también experimentó pérdidas irreparables, ya que solo en 2014, la contribución de los turistas rusos a la economía turca ascendió a 3.700 millones de dólares, que es alrededor del 12% de todos los ingresos de la industria turística del país.

domingo, 26 de junio de 2016

Más detalles sobre el elefante en el bazar


Muy a propósito de nuestro último post, la sigiente nota de Alexander Mercouris para el sitio web The Duran enfatiza el verdadero problema de la Unión Europea: es un proyecto imperial concebido externamente a ella, ajeno a sus intereses y directamente en contra de una integración real.


Título: The US, the EU and the fallout of the Brexit vote

Epígrafe: The Brexit referendum is the harbinger of more revolts to come as the EU has come to be used as a geopolitical project detached from the interests of the people of Europe. 

Texto: A spectre is haunting Europe - the spectre Brexit. All the powers of old Europe have entered into a holy alliance to exorcise this spectre: Merkel and Hollande, Draghi and Juncker, French Socialists and German police-spies. 

How did it happen? The answer lies not in England, which outside London voted heavily for Brexit. It lies within the EU itself. 

I have been a strong supporter of the EU for nearly all my adult life. However I am not blind to the realities. It has been obvious to me for a long time that things have been going seriously wrong. 

First it is important to dispel certain myths about the EU. In the popular Eurosceptic imagination it is a remote and unaccountable bureaucracy based in Brussels that meddles and regulates every area of life. This is a misrepresentation. The EU bureaucracy is actually rather small and has only as much power as EU governments give it. 

John Laughland in a recent RT Crosstalk called the EU more accurately a cartel of governments who conspire behind the scenes with each other to pass legislation without the need to consult with their democratically elected parliaments. Whilst that is closer to the truth, it is not the whole truth. Rather the EU, at least as it has become over the last decade, is best understood as a cabal of three governments, primarily those of the US and Germany, with France treated by the Germans (though not by the US) as a sort of junior partner, which make the decisions in secret that are binding on all the rest. 

I appreciate that this description of the EU will meet with strong objections in some quarters, especially as by far the most powerful of these governments is that of the US which is not a member of the EU. However what I say is well known by all the relevant insiders. Indeed the facts speak for themselves and are hardly even concealed. On key issues EU policy is nowadays decided in private bilateral discussions between the US and the Germans, often involving the US President and the German Chancellor, with the Germans then telling the other Europeans what they should do. 

In a recent article for Sputnik I described the process as it is used in connection with the sanctions issue:


"........a source has told me US representatives routinely attend the EU's Committee of Permanent Representatives ("COREPER"), though minutes of its sessions are edited to suppress the fact of their presence. However their regular attendance at sessions of a key institution of the EU — of which the US is not a member state — has been complained about on the floor of the European Parliament. 

Since COREPER prepares the agenda for the EU's Council of Ministers (the EU's key law making body) and co-ordinates the work of some 250 EU committees and working parties — in effect the entire EU bureaucracy — US presence at its sessions gives the US a decisive voice in the making of EU policy. 

Since the European Council decided to impose sectoral sanctions on Russia on 31st July 2014 every single decision to extend the sanctions has been taken not by the European Council but by COREPER, though COREPER's legal authority to make such decisions is questionable to say the least. 

What happens in reality is that US President Obama tells German Chancellor Angela Merkel and French President Hollande to extend the sanctions, the Commission drafts the decision, COREPER ratifies it, and it is then published without further discussion on the Europa website. 

Italian Prime Minister Renzi has complained German Chancellor Merkel talks about EU decisions to French President Hollande and EU Commission President Juncker. They are then announced, and it is only then he learns about them."


In the immediate aftermath of the Brexit vote this procedure was at work again. The White House website confirms that apart from British Prime Minister Cameron the one EU leader US President Obama spoke to following the Brexit vote was German Chancellor Merkel - as if it were Chancellor Merkel who headed the EU! The information the White House has released about the call shows it was intended to "reassure" Merkel and Cameron of the US's commitment to maintaining its partnership with the EU and Britain. Another way of putting it would be to say that it was intended to remind Merkel and Cameron of the US's paramount interest in the EU's and Britain's affairs and in preserving its alliance with both of them. 

As I have explained in many places, any European political leader who tries to hold out against this system risks finding their objections simply ignored whilst becoming the target of the wrath of the US and of the EU establishment. Thus in January 2015, shortly after the Syriza government came to power in Greece, it found that it was supposed to have agreed to the rolling over of sanctions against certain Russian individuals and businesses. In fact it had done no such thing. However when it dared to make its concerns public its leaders were warned through the European media that they were being investigated by the West's intelligence agencies to see if they had Russian links. Faced by such a threat and caught up in difficult debt negotiations with the EU leadership, they caved in and the decision to roll over the sanctions was left to stand. 

European leaders who object to the way things are now done in fact now run the risk of becoming the target of vicious smear campaigns in Europe's overwhelmingly Atlanticist mass media, as well as attempts to engineer their removal from office. Along the way they also risk having their countries become the target of harassment and sometimes outright destabilisation carried out through the EU's institutions. Thus Prime Ministers Berlusconi of Italy and Papandreou of Greece were ejected from office because they objected to aspects of the EU's economic policies during the Eurozone crisis and in Papandreou's case wanted to put an EU bailout proposal to the Greek people in a referendum; Prime Minister Tsipras of Greece experienced the illegal cutting off of credit to his country's banks and efforts - which were ultimately successful - to force him to reform his government in a more "acceptable" direction; and Prime Minister Orban of Hungary is regularly branded in parts of the European media a fascist because he has objected to certain EU policies and wants better relations with Russia. 

Beyond these campaigns are repeated - though usually veiled - threats to cut off an EU member state's access to the EU structural funds or even to suspend its voting rights in the EU institutions if it refuses to toe the line. This is being currently done to Poland in relation to certain judicial changes that are being enacted there, it was done during the recent Austrian Presidential election in case the people of Austria voted the "wrong way", it was done last autumn to force various East European states to toe the EU line during the migrant crisis and it was done - repeatedly - to Greece during the Grexit crisis last year. 

Most notorious of all is of course the EU's habit of simply ignoring the results of elections or referendums that go against its decisions. Most recently Greece and the Netherlands have conducted referendums - on Greece's bailout and on the association agreement with Ukraine - that were simply set aside or ignored. 

In such a situation, where a political leader's chances of survival and ability to get things done depends so much on staying on the right side of the EU's leadership - and ultimately of the US - rather than their own country's voters, it is unsurprising that the quality of Europe's political leadership has declined to so great a degree. In place of people like De Gaulle, Adenauer, Brandt and Thatcher, European political leaders today increasingly come over as colourless technicians distant from their own voters because the system allows for nothing else. 

Germany is no exception to this phenomenon. It is a fundamental mistake to see Germany as the beneficiary of the system. Far from Germany being the imperial master of the system as is often claimed, Germany actually finds itself in the unhappy position of being paymaster and enforcer for policies decided on in the US with its leader spied on to make sure she toes the line. The result is that Germany regularly gets blamed for policies that are actually decided elsewhere and which - as in the case of the sanctions imposed on Russia - are often contrary to its own interests. 

Take the issue that more than any other crystallised anti-EU sentiment in Britain during the Brexit referendum: the EU's policy of unrestricted internal migration, which has resulted in large numbers of East European migrant workers coming to Britain. 

Freedom of movement within the EU has always been a core principle of the EU. It was never an issue within the EU until the EU was expanded to include the much poorer countries of Eastern Europe. That expansion - as everyone knows - was driven not by European needs but first and foremost by US geopolitical strategies, being intended to anchor Eastern Europe in the US-led Western alliance system. 

To that end the East European states were admitted into the EU long before their economic situations justified doing so. In order to seal the deal their elites were won over by promises of a seat at the EU top table. Huge sums were paid over to them principally by Germany through the so-called EU structural funds (originally conceived to foster development in the EU's poorer regions but increasingly used in Eastern and Southern Europe as a form of legalised bribery to bind local elites). Lastly, their young people were won over with the promise of visa free access to the rest of Europe - thus creating the migrant situation that has been the cause of so much anger in Britain. 

The implications were never thought through or discussed within Europe because EU expansion ultimately followed a US geopolitical agenda rather than a European one. The result is that despite increasing alarm across Europe at the consequences of the policy the EU bureaucracy continues to pursue the same policy towards other states the US wants to bring into the system like Turkey and Ukraine. 

Or take another issue: the Eurozone crisis. The idea of European monetary union was originally conceived in the 1970s and was already firmly on the agenda by the late 1980s. Margaret Thatcher fell from power because she opposed it. The idea it was conceived following the fall of the Berlin Wall is wrong. 

What has made the Eurozone crisis so intractable is its well-known structural problems - the fact a single currency was created to cover very different economies without a single treasury or tax system behind it - but also the contradiction between the US geopolitical ambitions that increasingly drive the EU and European needs if the Eurozone is to be managed properly. 

Economic conditions in southern Europe - in Greece especially - point clearly to the need for at least some of these countries to exit the Eurozone, a fact that is well-understood within the German government. Yet that option is ruled out not just because of opposition within Europe itself but because again it goes against the geopolitical interest of the US, which is to keep these countries locked within the euro system, which in turn binds them to the Western alliance and therefore ultimately to the US itself. Thus at the height of the Grexit crisis last year German Chancellor Merkel abruptly reversed a previously agreed German position to support Grexit following a call from President Obama of the US who told her not to. The result is that instead of the Greek crisis being resolved once and for all in Europe's and Greece's interests - as German Finance Minister Schauble said it should be - it has instead been left to fester indefinitely. 

The EU can work - as it did in the past - when it functions as a genuine community of economically and culturally compatible free democracies, which do not always agree with each other but which are nonetheless prepared to work closely with each other in certain areas in their mutual interest. 

It cannot work as a crypto-imperial project of someone else - especially when that someone else is located far away on the other side of the ocean and can therefore have little idea of European wants and needs. 

It was therefore inevitable that beyond a certain point such a crypto-imperial project would provoke resistance and it is entirely unsurprising that the first expression of that resistance should come in Britain, which has always been the country that was most skeptical of the EU in the first place. 

In truth Britain has for some time now operated in an anomalous position within the EU. As Wolfgang Munchau has rightly said in an article in the Financial Times, Britain has in reality been at best a semi-detached member of the EU for some time, remaining in theory a member of the EU but refusing to commit itself to the Eurozone where the key decisions are now made. 

Britain is not therefore a key member of the EU and Brexit is not the catalyst for a wider revolt within the EU that some say it is. Rather it is a harbinger of more revolts to come, which were already on the way, and which without a radical change of approach would in time happen irrespective of whether there were a Brexit vote or not. Already there are stirrings in Spain, Italy and France and increasingly even in Germany itself. 

The EU leaders still have the time and political space to turn things round. Doing so however will require a degree of courage, intelligence and political imagination that in recent years has been in disastrously short supply. Above all what is needed is a renegotiation of Europe's relationship with the US, changing it from a relationship of subservience into one of genuine equality and partnership. 

The alternative is probably not the imminent disintegration of the EU. The economic and political bonds that hold it together make that unlikely. Rather it is one of an EU wracked by disagreement and crisis, with its population increasingly sullen and disaffected, and with its economy going nowhere. 

In some respects that would be an even worse outcome - and betrayal of the people of Europe - than the EU's disintegration, which would at least offer the possibility of a fresh start. As a European I devoutly hope it will not come to that. As a realist I have no conviction that it won't.