martes, 31 de marzo de 2015

Irán - G5+1: un acuerdo es posible


John Kerry (EEUU, izquierda) y Mohammad Javad Zarif (Irán)



No se ha anunciado formalmente aún, pero parece que las posibilidades de alcanzar un acuerdo entre Irán y el grupo 5+1 de las seis grandes potencias está cada vez más cerca. No obstante, hay matices en los distintos medios que informaron hoy sobre el tema. Por ejemplo, así lo anunciaba hoy el diario español El País:


Título: Irán y EEUU se dan más tiempo para negociar un pacto nuclear

Subtítulo: La negociación sobre los asuntos más controvertidos queda aparcada para junio

Texto: La voluntad de sacar adelante las negociaciones nucleares ha obligado este martes a rebajar las expectativas de un acuerdo marco entre Irán y las seis grandes potencias, al logro de un “entendimiento preliminar”, en el que sus ministros de Exteriores siguen trabajando. Dado lo lejos que se ha llegado en estos 15 meses, nadie quiere tirar la toalla, pero fuentes diplomáticas dan a entender que, para conseguirlo, los asuntos más controvertidos van a dejarse para debatir en el tiempo que queda hasta que venza el plazo para un arreglo final el próximo 30 de junio.

El regreso del ministro ruso, Serguéi Lavrov, a Lausana, donde seguían reunidos sus homólogos de EE UU, China, Reino Unido, Francia y Alemania, además de Irán y la jefa de la diplomacia europea, ha alentado esta tarde la sensación de que se avanza. También que el francés, Laurent Fabius, y el alemán, Frank-Walter Steinmeier, cancelaran su asistencia a una cumbre bilateral en Berlín. Además, otras fuentes han dicho a los periodistas que, si hay avances, las conversaciones pueden prologarse hasta bien entrado el miércoles. Incluso así, los diplomáticos advierten de que cualquier acuerdo que se alcance va a ser “frágil e incompleto”, según Reuters.

Cuando faltaban cinco horas para el vencimiento del plazo para alcanzar un acuerdo preliminar, el Gobierno estadounidense dijo que, si era necesario, las negociaciones en Lausana podrían continuar este miércoles. “No tiene sentido romper abruptamente las conversaciones por ese plazo [de la medianoche del martes] si estamos recibiendo compromisos serios del otro lado. Si estamos haciendo avances hacia la meta deberíamos continuar”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su rueda de prensa diaria, informa Joan Faus. Otra portavoz estadounidense añadió antes de la medianoche: "Hemos hecho suficientes avances que ameritan quedarse [en Suiza] hasta el miércoles"

Pero quienes han seguido el baile diplomático desde que Irán y los Seis acordaron el Plan de Acción en noviembre de 2013, saben que hasta el último minuto puede ser clave. El objetivo está claro: limitar el programa nuclear de Irán para extender de los actuales dos meses hasta por lo menos un año el tiempo que le costaría fabricar una bomba, en caso de que decidiera hacerlo.

Los dirigentes iraníes han aceptado ese principio para librarse de las gravosas sanciones internacionales que bloquean el desarrollo de su país. A la vez, los Seis entienden que no pueden exigirles una claudicación. Hay que encontrar una fórmula que satisfaga los temores occidentales y que a la vez permita salvar la cara a Teherán.

“Avanzamos, pero lentamente debido a la complejidad de los temas”, ha declarado durante un descanso Behruz Kamalvandi, uno de los negociadores iraníes, citado por France Presse.

El problema es que las posibles combinaciones de instalaciones, máquinas centrifugadoras, procesos permitidos y extensión de la moratoria son casi infinitas. De ahí, la confusión que generan las filtraciones parciales de algunos de los puntos en discusión. Cuando el domingo pasado, el viceministro iraní Abbas Araghchi dijo que su país no contemplaba la exportación de uranio enriquecido a Rusia (una idea que algunos medios informativos habían dado por consensuada), hubo quien temió que la negociación saltara por los aires. Una portavoz estadounidense explicó sin embargo que había otras formas de reducir el riesgo de que ese producto se desvíe a usos militares, objetivo último de las conversaciones actuales.

Más complicado resulta el levantamiento de las sanciones, uno de los escollos, que con toda posibilidad van a quedar pendientes. Irán siempre ha defendido que debe producirse al tiempo que se alcanza el acuerdo y ser irreversible, tal como recordó su líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, durante su discurso de Noruz. Sin embargo, EE. UU. insiste en que las medidas impuestas por el Consejo de Seguridad sólo se retiren de forma escalonada a medida que Teherán cumpla sus compromisos. Ese empeño no tiene tanto que ver con la dureza de las sanciones (el embargo europeo al petróleo y las restricciones bancarias son más dañinas y se contempla su anulación inmediata), sino con la dificultad que habría para reinstaurarlas.

Con gran sentido del humor, algunos iraníes han empezado a comparar la negociación nuclear con una boda tradicional persa en la que se espera que la novia diga tres veces no antes de decir sí. Por ahora el plazo se ha extendido en dos ocasiones y aunque el próximo vencimiento es el 30 de junio, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, había declarado que si no eran capaces de alcanzar un entendimiento político para marzo, tendrían que “reconsiderar cómo seguir”.

De ahí que las diferencias que aún existen hayan obligado a plantearse un comunicado conjunto para subrayar los puntos en los que sí hay entendimiento y poder justificar la continuación del proceso. Ninguna de las partes desea ser responsable del fracaso, pero cada uno defiende sus posiciones al límite. Los negociadores iraníes tienen que asegurarse de poder regresar a casa con la cabeza alta y sin que los sectores más recalcitrantes puedan acusarles de traidores. EE. UU., por su parte, necesita un acuerdo sólido frente a la oposición interior y la renuencia de sus aliados en Oriente Próximo. Tanto Israel como los regímenes árabes suníes recelan de la más mínima concesión a Irán.


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Siempre cauto, el Telegraph de Londres muestra, sin embargo, mayor optimismo:


Título: Iran's foreign minister claims 'good progress' as nuclear talks are prolonged

Epígrafe: No deal is reached by the deadline of midnight on Tuesday - but America and Iran both say that talks have made enough progress to justify continuing on Wednesday
           
Texto: John Kerry failed to secure a deal to curb Iran's nuclear ambitions by an agreed deadline, but US officials and Tehran's foreign minister both insisted that it was worth extending the talks by another day.

After 12 years of diplomacy, a historic accord designed to settle the confrontation over Iran’s nuclear programme was supposed to be signed by midnight on Tuesday.
On his sixth day in the Swiss town of Lausanne, the US secretary of state held four meetings totalling more than 11 hours with his Iranian counterpart, Mohammad Javad Zarif.

The final session started at 9.30pm on Tuesday and broke through the deadline to conclude - without agreement - at 1.30am on Wednesday. Afterwards, Mr Zarif said: "We have had very good progress. There are now solutions to the majority of problems."

Officials are due to restart the talks at 6am on Wednesday, joined by ministers at about 9am.
"We've made enough progress in the last days to merit staying until Wednesday," said Marie Harf, a State Department spokesman. “There are several difficult issues still remaining."

Iran and America remain at loggerheads over a series of vital questions.

In particular, Iran wants all United Nations sanctions to be lifted as soon as a final agreement is signed. Mr Kerry will only concede a gradual easing of the pressure, linked to the constraints that Iran would impose on its nuclear programme.

As an added complication, America wants UN sanctions to be restored automatically if Iran were to break an agreement. But Russia and China want any such decision to go before the Security Council, where they both wield vetoes.

In addition, the opposing sides differ over whether Iranian scientists will be allowed to develop more advanced centrifuges to enrich uranium. Iran is understood to be willing to accept some restrictions, but only for a maximum of 10 years. America is holding out for a longer period.

Although progress has been made on other highly contentious issues – notably the size of Iran’s capacity to enrich uranium – the remaining hurdles are proving stubbornly difficult to clear.
Earlier on Tuesday, Sergei Lavrov, the Russian foreign minister, had become an unlikely voice of optimism. The talks with Iran are handled by the five permanent members of the Security Council – America, Britain, France, Russia and China – plus Germany.

Every minister from the “P5 plus 1” has to be present for an agreement to be signed. Having left Lausanne on Monday, Mr Lavrov chose to return on Tuesday.

The normally taciturn minister gave an upbeat account of the chances of success.

“The prospects of this round of talks are not bad, even good I would say,” said Mr Lavrov. “The chances are high. They are probably not 100 per cent but you can never be 100 per cent certain of anything. The odds are quite 'do-able' if none of the parties raise the stakes at the last minute."

Mr Lavrov arrived at the Beau Rivage Palace Hotel, the lakeside venue for the talks, at 4.30pm and immediately joined a meeting between Iran and all “P5 plus 1” ministers.

Demonstrating their seriousness of purpose, the ministers cleared almost all of their advisers from the conference room. Each of the seven principals retained only one official at his side for a meeting that lasted for five hours.

But the earlier optimism swiftly faded. Hamid Baidinejad, from the Iranian negotiating team, told journalists: “Iran does not want a nuclear deal just for the sake of having a deal, and a final deal should guarantee the Iranian nation's nuclear rights. We will continue the talks until reaching an agreement over disputed issues."

Although the talks will continue on Wednesday, a comprehensive agreement could stay beyond reach. One possibility is that the parties might reach an "understanding" and accompany this with technical details in order to demonstrate progress.

They could then promise to sign a final deal by June 30, which is the expiry date of the interim arrangements constraining Iran's nuclear programme signed in Geneva in 2013.


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Finalmente, Russia Today da el acuerdo casi por hecho:


Título: Lavrov: "El acuerdo nuclear con Irán está alcanzado en los puntos clave"

Texto: El acuerdo nuclear con Irán está alcanzado en los puntos clave, ha declarado el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov. El acuerdo entero se hará público en las próximas horas.

"Los expertos trabajarán en los detalles hasta finales de junio", agregó el diplomático. "Se suele decir que el diablo está en los detalles, pero el resultado es totalmente viable".

El esbozo del acuerdo supone resolver la cuestión de las sanciones, especificó el ministro ruso, citado por la agencia RIA Novosti. Sin embargo, "no se ha llegado al final del trabajo".

A su vez, el ministro de Exteriores iraní, Yavad Zarif, dijo que espera que en la mañana de este 1 de abril se empiece "a trasladar al papel lo acordado".

El director general del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia para las materias políticas y de seguridad, Nicolas de Rivière, explicó a los periodistas que las conversaciones del Sexteto de mediadores internacionales sobre el programa nuclear de Irán se han interrumpido durante la noche.

De Rivière dijo también que los expertos reanudarán el trabajo el miércoles sin la participación de Irán, cuyos representantes se reincorporarán a la reunión más tarde. Posteriormente es probable que las partes vuelvan a negociar a nivel ministerial.

Este lunes, Serguéi Lavrov reafirmó la voluntad de la parte rusa en lograr un acuerdo global tan pronto como sea posible. El canciller destacó la importancia de la capacidad de las partes para hacer concesiones con el fin de encontrar soluciones aceptables para todos.

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