viernes, 20 de febrero de 2015

Libia, a tres años de su liberación por la NATO


La imagen fue tomada de un video difundido por el Estado Islámico y muestra a rehenes coptos en el este de Libia (en trajes color naranja) antes de ser decapitados, la semana pasada. Gracias, NATO, por liberar a Libia, instaurar la democracia y devolver la felicidad a su sufrido pueblo! Gracias, USA; gracias, Europa!

Hace una semana leíamos en el diario español El País:


Título: La rama libia del Estado Islámico decapita a 21 cristianos coptos egipcios

Subtítulos: El presidente Al Sisi promete venganza por la matanza y exige una respuesta internacional / Egipto bombardea posiciones de EI [Estado Islámico] en Libia tras el asesinato de 21 coptos

Texto: La rama libia del Estado Islámico (EI) difundió este domingo un vídeo que supuestamente muestra la decapitación de 21 cristianos coptos que habían sido secuestrados en Libia, el último capítulo por el momento de una macabra lista de brutales asesinatos por parte de la organización islamista. Las víctimas habían sido capturadas en la ciudad de Sirte, en la costa libia, en dos incidentes aislados, en diciembre y enero. A pesar de la inseguridad y el caos que padece Libia, allí viven miles de egipcios que han dejado su país ante la falta de expectativas.

En el vídeo, colgado en una cuenta de Twitter de una web afín al califato y cuya autenticidad no ha podido ser verificada, se puede ver a varios militantes conduciendo a un grupo de personas vestidos con un mono naranja —los secuestrados— hasta una playa. Allí les obligan a arrodillarse y los decapitan. Uno de los terroristas se dirige a la cámara, cuchillo en mano, y afirma: “La seguridad, cruzados, es algo que solo podéis desear”. En la pantalla aparece impreso un mensaje que reza: “El pueblo de la cruz, seguidores de la iglesia hostil de Egipto”.

En declaraciones a la prensa, el Ejecutivo egipcio reconoció el sábado que desconocía el estado de los rehenes o su localización. Además, ofreció a todos aquellos expatriados la opción de ser evacuados de Libia si lo deseaban. Pero esta noche la agencia estatal egipcia Mena difundió la versión del portavoz de la Iglesia copta que confirmaba la muerte de los 21 rehenes. El presidente del país, Abdelfatá al Sisi, prometió de inmediato vengar su muerte. “Egipto se reserva el derecho a responder de la manera adecuada” al asesinato, dijo Al Sisi en un discurso emitido por la televisión estatal. El mandatario añadió que ha encargado a su ministro de Exteriores que viaje a Nueva York y exija una reacción internacional tras las pertinentes reuniones en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Esta no es la primera vez que un grupo yihadista libio asesina a inmigrantes cristianos coptos. Hace aproximadamente un año, fueron hallados en una playa los cadáveres de siete coptos, una minoría que representa aproximadamente el 10 % de la población egipcia.

La mayoría de las víctimas procedía de la provincia de Minia, situada al sur de El Cairo. Durante las últimas semanas, sus familiares protagonizaron diversas manifestaciones para presionar al Gobierno de Egipto a actuar con mayor determinación para liberarlos. La preocupación se disparó a partir del pasado viernes, cuando la edición inglesa de la revista del EI, la milicia yihadista que controla una amplia franja de territorio en Siria e Irak, publicó las fotografías de los rehenes.

En la citada publicación, llamada Dabiq, se justifica la acción como una venganza por el supuesto secuestro y asesinato de dos mujeres cristianas coptas, que se habrían convertido al islam en 2010, por parte de miembros de su comunidad. Aunque nunca se ha probado que estos hechos se produjesen realmente, algunos grupos extremistas egipcios están convencidos de que así fue. Las noticias sobre supuestas conversiones, tanto entre cristianos como musulmanes, ocasionan con frecuencia reyertas sectarias en Egipto.

Tras la guerra civil de 2011, que terminó en la caída del régimen de Muamar el Gadafi, el Gobierno central de Libia perdió el control del territorio, en manos de multitud de milicias. Algunas de ellas profesan una ideología extremista islámica, como la que domina Derna, una ciudad portuaria situada al este de este país árabe.


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La noticia que sigue también procede del diario El País y corresponde al día de hoy:


Título: Yihadistas libios asesinan a 40 personas en tres ataques suicidas

Subtítulo: Un grupo afín al Estado Islámico asume los atentados como réplica a la operación aérea de Egipto en su contra

Texto: Los terroristas yihadistas asentados desde la pasada primavera en algunas zonas del este de Libia atacaron este viernes en una acción coordinada y tres coches bomba conducidos por atacantes suicidas distintos objetivos en la villa de Al Quba, a unos 30 kilómetros de Derna, la principal ciudad que mantienen controlada grupos afines al Estado Islámico. Las autoridades estiman que el número de víctimas mortales asciende, al menos, a 40 y que podría haber unos 70 heridos. Los suicidas se han dirigido contra el edificio que alberga un cuartel de seguridad local, la casa del presidente del Parlamento reconocido internacionalmente y una gasolinera, donde había muchos clientes en la cola esperando turno.

El atentado se ha producido a primera hora de la mañana en distintos puntos de Al Quba. La villa es la ciudad natal también del presidente del Parlamento avalado por la comunidad internacional y asentado en Tobruk, Aguila Saleh, cuya vivienda ha sido destrozada. Ha sido el propio Saleh el que primero ha ratificado luego a diversas cadenas de televisión árabes y medios locales que los terroristas estaban relacionados con el Estado Islámico y que su acción podría ser “una revancha” por el ataque aéreo del pasado lunes del Ejército de Egipto contra las poblaciones de Derna y Sirte, tras decapitar allí miembros del Estado Islámico durante el pasado fin de semana a 21 cristianos coptos de origen egipcio y mostrarlo en un terrible vídeo.

Más tarde, la rama local del Estado Islámico en la Cirenaica (este del país) reivindicó el triple atentado, aseguró que se ejecutó para “vengar la sangre de los musulmanes” fallecidos el lunes en Derna y Sirte, tras la actuación del Ejército egipcio, y se vanaglorió de haber causado tantas víctimas mortales y heridos. También publicaron una fotografía de dos supuestos combatientes encapuchados y aseguran que con sus acciones han logrado desmontar el cuartel central que utilizaba en la zona el general Jalifa Hifter, exgolpista y excolaborador del dictador Muamar el Gadafi, que ahora presta su apoyo y el de sus fuerzas armadas al Gobierno admitido internacionalmente.

Cientos de personas se concentraron, ya por la tarde, en la misma ciudad de Al Quba, para protestar contra esta deriva del Estado Islámico pero también para quemar las banderas de Estados Unidos y Reino Unido, que fueron hace cuatro años los países que lideraron la actuación de la OTAN que acabó con el derribo del régimen de Gadafi. En sus gritos demandaban una actuación firme ya y menos apuestas ambiguas por un proceso de diálogo y un futuro Gobierno de unidad entre las partes que la ONU lleva intentando fraguar hace meses sin apenas avances.

El Gobierno de Egipto, que ha cerrado su frontera con Libia y como el de Marruecos ha cancelado los vuelos con ese país, ha sido el que con más virulencia ha pedido incluso en la ONU una intervención de la comunidad internacional para frenar el actual caos en el que vive Libia, y que se remonta en realidad a varios meses atrás, con dos Ejecutivos y dos Parlamentos. Una solución que no respaldan, sin embargo, varios países vecinos del Magreb, como Argelia, ni tampoco otras naciones occidentales, como Reino Unido o Italia.


La ONU y la Unión Europea siguen por ahora apostando por retomar la negociación que encauza el diplomático español Bernardino León y que debía reactivar este fin de semana en un lugar secreto en Libia. Esta nueva escalada de violencia ha provocado una oleada de embarcaciones repletas con inmigrantes intentando llegar a las costas de Italia, que están a unos 350 kilómetros.

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