domingo, 28 de junio de 2015

Efecto mariposa


Siguen los nervios en Europa en relación con la crisis griega. Para ponerlo fácil: Grecia ya no puede pagar más, no ya el capital sino los servicios de su deuda. Todo el mundo lo sabe, pero no hay que decirlo jamás. ¿Por qué? Porque el resto del planeta está “apalancado” con bonos, derivados o cosas parecidas, que dicen que se le debe plata al portador del papelito. Si uno defaultea, ocurrirían dos cosas: (1) esos bonos, derivados, etc., pasan a no valer nada, (2) el resto de los deudores, comenzando por los PIIGs europeos, defaultean al toque, con lo cual la Unión Europea (y consecuentemente la NATO, chicos, la NATO) desaparece de una vez. Las primeras dos notas son del diario español El País. La tercera es de Zero Hedge:


Título: “Nos lanzan al vacío, a partir del referéndum será el abismo”

Subtítulos: En las primeras horas tras el anuncio del referéndum en las calles reinaba la inquietud / De madrugada había colas en los cajeros / Europa rechaza prorrogar el rescate y empieza a romper con Grecia

Texto: A las tres y media de esta madrugada, Dimitris, un jubilado de 60 años, pedía la vez en una nutrida cola ante un cajero automático, en el barrio de clase media ateniense de Galazi. Dos personas se habían enzarzado en una discusión sobre la pertinencia del referéndum, y a Dimitris no le quedaba claro dónde colocarse. Entre muestras de enfado, alguna voz más alta que otra y gestos de resignación y estupor, una quincena de personas aguardaba a horas tan intempestivas para asegurarse una cierta cantidad de liquidez, con todo el fin de semana por delante. “No tengo miedo a un corralito, con una pensión de 500 euros y otra compensatoria de 400 no tengo mucho que perder, pero hoy [por el viernes] informaron por la televisión de que ya habían transferido las pensiones de junio a los bancos y por eso vengo a sacarlo”, explicaba Dimitris, que aseguraba no saber aún qué votará en el referéndum del próximo 5 de julio. “Con euro o con dracma nos va a ir igual de mal, estamos jodidos. No he decidido mi voto, pero no me gusta el chantaje de Europa. Esto sucede porque Europa no quiere un Gobierno de izquierdas”.

En las primeras horas tras el anuncio de una consulta popular sobre la propuesta de las instituciones (la pregunta será si se acepta o rechaza el texto, que Atenas calificó anoche de “ultimátum”), el ambiente que reinaba en las calles no era de pánico, pero sí de inquietud generalizada. Evi, una joven de Salónica que pasa el fin de semana en Atenas, aguardaba ante otro cajero del mismo barrio. “La verdad es que me hacía falta el dinero para seguir de copas, pero ya puestos también prefiero tener efectivo por lo que pueda pasar estos días”.

Su amiga Eva asentía: “Pánico no tenemos, pero sí miedo por si se aplican controles de capital hasta que se celebre el referéndum, y por lo que pueda pasar tras la votación”. Ninguna de las dos había tenido tiempo de decidir su voto. “Sólo han pasado dos horas desde el anuncio de Tsipras, tenemos que leer cuidadosamente las propuestas de ambas partes, porque la verdad es que no sabemos quién puede estar en lo cierto”. Junto a ellas, otra joven, Marianna, daba las mismas razones y usaba los mismos argumentos que las dos amigas para explicar su presencia de madrugada, en chándal y zapatillas, ante el cajero automático.

En Kipseli, otro barrio residencial de Atenas, la presencia ante un cajero de hombres y mujeres vestidos con ropa de andar por casa sugería que habían salido apresuradamente, con lo puesto, tras conocer la convocatoria del referéndum. Eleni Varvitis, votante de centroizquierda, sostenía que, aun estando de acuerdo con la resistencia del Gobierno de Atenas “a los dictados de Bruselas”, “no es esta la forma de hacer las cosas”. “Puede tener un efecto contraproducente, nadie sabe cómo puede concluir todo esto y sólo espero que Tsipras tenga un plan de ruta para salir más o menos indemne del órdago”, decía, en alusión a la propuesta de referéndum.

Desde que se conoció la convocatoria, mediante un mensaje en directo de Tsipras al país esta madrugada, varias entidades bancarias han colgado en sus páginas web comunicados avisando de la cancelación de transferencias y otras operaciones por Internet hasta el lunes. A media mañana de este sábado, Yanis Vlajos, gerente de una empresa de automoción, no daba crédito a los mensajes de su móvil, plantado como un poste ante un cajero cercano al mercado central. “No funciona la página web de mi banco, y ya he ido a cuatro cajeros, sin resultado, ya no hay fondos. Y obviamente, los bancos no van a reponer dinero hasta el lunes, si es que lo hacen y no hay un corralito. La propuesta de Tsipras es un horror y demuestra una estupidez supina por parte del Gobierno. ¿Se creen que así van a contentar a alguien? Nos lanzan directamente al vacío, porque después del 5 de julio aquí no habrá otra cosa que el abismo”.

Varios medios locales informaban a mediodía de hoy de que los fondos disponibles en los cajeros prácticamente se han agotado, sin que haya sido posible confirmar esta información por parte de las entidades bancarias. Sin embargo, a las tres de la tarde (una hora menos en la España peninsular), un cajero cercano a la plaza de Omonia funcionaba con absoluta normalidad y sin colas. Un joven que no quiere dar su nombre se acerca y pregunta: “¿Da dinero? He recorrido media Atenas y no he podido sacar en ninguno”.


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Título: Lo urgente ahora es no perder los nervios

Epígrafe: En un escenario tan político como el de una convocatoria de referéndum de repudio, puede pasar de todo

Texto: Ahora, la tarea más urgente de la eurozona es doble: no precipitarse respecto a Grecia, establecer vallas protectoras para el euro. No precipitarse supone tomarse en serio el grave desafío que representa el súbito plante de Alexis Tsipras y la celebración de un referéndum a la contra. Significa no poner paños calientes a la herida; entender que el reto es lo que parece y de ninguna manera algo más suave; asumir que este es el peor revés para la mejor criatura de Europa desde su fundación en 1957.

Implica, en lo concreto, actuar racionalmente en defensa del propio interés, no vindicar ningún orgullo herido. Evitar cualquier deje de venganza. No agravar lo que ya es de por sí demasiado grave. Así, el fondo de rescate (el Mecanismo de Estabilidad Financiera), acreedor de 131.000 millones de euros, aunque pueda, para nada debe considerarlos inmediatamente en situación de impago (default) en el momento en que Atenas sea declarada en suspensión de pagos por el FMI, lo que convertiría automáticamente a la economía helénica en un paria internacional. Y el Banco Central Europeo (BCE) no está obligado a cortar de raíz toda liquidez de emergencia a los bancos griegos, lo que les enviaría de inmediato a la quiebra: se lo exigirán, con cierta lógica, sus halcones. Pero puede modular su respuesta: sin paralizar el suministro, imponerle límites. No debería ser el BCE quien desenchufase el tubo del suero al enfermo, por más que este se esfuerce en desahuciarse.

¿Por qué? Por sentido de la ponderación, para no dar pasos irreversibles, para no enajenarse en bloque a la opinión pública griega. Porque en un escenario tan político como el de una convocatoria de referéndum de repudio, puede pasar de todo. Casi todo, malo. Pero también pueden darse reacciones positivas imprevistas, como la negativa de la ciudadanía helénica a seguir por la pendiente del abismo, sobre todo si en las próximas horas se produce un corralito, la sequía total de liquidez monetaria. Se trata de no imposibilitar una —aunque tardía— vuelta del Gobierno de Syriza a la racionalidad de la negociación y la solución pactada. Y de no echar a los ciudadanos, ampliamente partidarios del pacto y de permanecer en el euro (más de un 70%) a las fauces de los más extremistas.

Al mismo tiempo, hay que darse prisa en establecer vallas protectoras de los países periféricos del euro. Para evitar que el inevitable contagio (subirán las primas de riesgo) sea letal. Hay al menos dos herramientas clave. La liquidez infinita del BCE. Y la firmeza política del Consejo Europeo, que debe traducirse en acelerar la mayor integración económica de la unión monetaria. Como propone el informe de los cinco presidentes, titulado Realizar la Unión Económica y Monetaria europea.


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Lo que sigue es de Zero Hedge. Una breve y contundente explicación de por qué europa no va a permitir un default griego.


Título: The Greek Butterfly Effect

Texto: Many times nothing happens for a long time. Then all of a sudden everything happens at once. Like a dam break. It builds slowly and then it bursts. Example: Who would have ever thought the Confederate flag would be taken down across the South during the same week that a rainbow flag is symbolically hoisted across the entire country? Just because things seem unthinkable doesn’t mean they won’t happen.

Take the global debt construct as another example. For decades the world has immersed itself in ever higher debt. The general attitude has been one of indifference. Oh well, it just goes higher. Doesn’t really impact me or so the complacent rationalize.

When the financial crisis brought the world to the brink of financial collapse the solution was based on a single principle:

Make the math workable.

In the US the four principle “solutions” to make the math workable were to:

1. End mark to market which had the basic effect of allowing institutions to work with fictitious balance sheets and claim financial viability.

2. Engage in unprecedented fiscal deficits to grow the economy. To this day the US, and the world for that matter, runs deficits. Every single year. The result: Global GDP has been, and continues to be overstated as a certain percentage of growth remains debt financed and not purely organically driven.

3. QE, to flush the system with artificial liquidity, the classic printing press to create demand out of thin air.

4. ZIRP. Generally ZIRP has been sold to the public as an incentive program to stimulate lending and thereby generate wage growth & inflation. While it could be argued it had some success in certain areas such as housing, the larger evidence suggests that ZIRP is not about growth at all.

If ZIRP’s true goal were to stimulate growth the result of this:



…would not have produced this:


  
No, ZIRP’s true purpose is actually much more sinister:

To make global debt serviceable. To make the math work without a default.

Here’s the reality: If we had “normalized” rates tomorrow the entire financial system would collapse under the weight of the math. In short: Default.

Which brings us to Greece the butterfly, the truth and indeed the future:

Greece for all its structural faults is the most prominent victim of fictitious numbers. From the original Goldman Sachs deal to get them into the EU based on fantasy numbers and to numerous bail-outs, the simple truth has always been the same: The math doesn’t work.

It never has and it never will until there is a default on at least some of the debt.

And in this context the Greek government’s move to call for a public referendum on July 5 may be a very clever strategic move as it forces the issue of math.

Here’s the strategic frame-up:

Ultimately what Greece needs is debt relief. Big time debt relief to make the math work.

The global cabal of creditors, ECB, EU, and IMF do not want that.

Why not? Because the very second they do this the classroom will look like this:




Everybody would want a cut on their debt starting with Italy, Spain, Portugal etc. and the dominos would be rolling.

No, they do not want this as a default would require acknowledging that debt matters.

What are the alternatives?

Greece’s referendum move risks putting a debt deal up for a vote to citizens. When has that ever happened? Have Americans every voted on their government’s debt spree? Have citizens ever had a say on their central bank’s policies and balance sheet expansions? The answer is no. This so ever important element of our global economic system is completely removed from voters.

And so Yanis Varoufakis is very much correct in highlighting this open secret:

"Democracy deserved a boost in euro-related matters. We just delivered it. Let the people decide. (Funny how radical this concept sounds!)"

No, voters are very much not permitted to participate in this decision making process. And hence the only reason a Greek referendum may actually proceed is this: To make an example of Greece. You want to default? Watch what we will do to Greece.

But that’s a big gamble for the EU, for the ECB, the IMF and everybody else including China and the US.

Why? Because all of them have carefully orchestrated a construct that they do no want to see disturbed. It’s not an accident that we have seen 46+ rate cuts this year. It’s not an accident that China announced another rate cut just a day after Chinese stocks plummeted 7% this past Friday. It was no accident that the Fed’s Bullard talked about QE4 in October the moment US stocks got close to a 10% correction.

No, you see their primary mission in their timed actions and their words: To make the math work. And to continue to make the math work.

And hence Janet Yellen is not delaying rate hikes because she is “data dependent”. She is dealing in reality: Over $18 trillion in US debt (and ever growing) a large portion of which needs to be refinanced over the next 5 years. And higher rates will become an ever larger burden on the discretionary budget of the US. And the world, heavily indebted that it is, has the same problem:


Math.

So this next week is not so much about Greece the butterfly, but it is about keeping the butterfly from becoming a hindrance to the math working globally. And the Greek government knows this. They are negotiating on the basis that a bad Greek deal from Europe’s point of view is better than a default. Angela Merkel wanted a concluded Greek deal before markets open on Monday. Now she has a mess.

And in the world of gamesmanship every percentage drop in the #DAX will enhance Greece’s negotiation stance.

This past week saw a massive rally in the #DAX in the hopes that a deal would certainly be positively concluded. Now this weekend all this bullish sentiment may find itself tested come Sunday night and Monday morning unless Europe blinks quickly. China is doing its part to support the construct with this latest rate cut, but the ECB can’t be happy about its QE program challenged by the constant Greece distraction:



As we outlined in technical charts a default of Greece would risk a structural repeat of 2011:



And it couldn’t come at a worse time:




No, odds are they’re not going to let Greece default. They can’t afford to. The math has to work.

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