lunes, 6 de marzo de 2017

Alterando las velocidades


Mientras en el corazón del Imperio la escalada bélica entre Donald Trump y el "Estado Profundo" comienza a alcanzar magnitudes épicas, en la periferia inmediata (Europa) los chicos juegan a que "acá no ha pasado nada". Se han juntado los cuatro miembros mayores de la UE para decir que todo irá bien si se "alteran un poco las velocidades".  Todo en nombre de los "valores" de la UE. ¿Un poco tarde, no? Así lo cuenta el diario español La Vanguardia:


Título: Los ‘cuatro grandes’ de la UE se conjuran por una mayor integración pero a varias velocidades

Subtítulo: Hollande, Merkel, Gentiloni y Rajoy abogan por reforzar la unión en aspectos como defensa, política exterior, seguridad interior y políticas económicas

Texto: Más Unión Europea pero a la carta. Los cuatro grandes países de la UE continental por su PIB, Alemania, Francia, Italia y España, diseñan una Europa post-Brexit más integrada en aspectos clave como defensa, inmigración y fronteras, seguridad interior y política antiterrorista, y políticas económicas, pero a la vez, y para evitar más Brexits, apuestan por que cada país adopte la velocidad que más le convenga.

Así lo han dejado claro los líderes de los cuatro países, Angela Merkel, Françoise Hollande, Paolo Gentiloni y Mariano Rajoy, en una declaración conjunta tras la reunión que han mantenido en el Palacio de Versalles, en Francia. Con gran simbolismo, esta cumbre de alto nivel ha querido presentarse como un anticipo de la refundación de la Europa posterior al adiós de la Gran Bretaña, y que se concretará en la cumbre de Roma a finales de marzo, que conmemora además el 60 aniversario del tratado que gestó la Unión.

El mensaje ha sido unánime, sin fisuras. Ha puesto las bases del mismo el presidente francés, que ha dejado claro que tras el trauma de la salida británica ,la conclusión a la que han llegado estos cuatro países es que ni “el statu quo es la solución” ni Europa debe dar “marcha atrás”. Las prioridades de esta nueva etapa deben ser pues la profundización en la integración de aspectos clave, comenzando por las políticas de defensa.

Sin dejar el marco de la OTAN, queremos contribuir más a una defensa europea”, ha subrayado Hollande, quién ha sido respaldado en este mensaje por la canciller alemana, que ha hablado en concreto de “mejorar la cooperación” en política de defensa. Posteriormente, también Rajoy y Gentiloni se han referido en los mismos términos.

También ha habido consenso en la necesidad de reforzar las políticas de inmigración y de control de fronteras a nivel europeo. El objetivo, ha dicho el anfitrión de la cumbre, debe ser “poder tratar dignamente a los refugiados”. De igual forma, los cuatro protagonistas han hecho hincapié en reforzar las políticas comunes de ayuda al desarrollo y tanto Holande como Merkel han puesto el acento en llevar a cabo “una estrategia común con África”. Rajoy no ha sido tan específico pero ha abogado por abordar las políticas de inmigración “actuando en origen”.

También en materia económica ha habido consensos. Hollande, Merkel, Rajoy y Gentiloni han abogado por “construir una Europa de progreso, crecimiento y empleo” y, para ello, han coincidido en trabajar conjuntamente para avanzar en la unidad monetaria, bancaria e incluso fiscal. El que ha ido más lejos ha sido Rajoy que incluso ha hablado de debatir sobre la necesidad de un presupuesto europeo.

A la hora de hablar de varias velocidades, el más específico ha sido Hollande. A su juicio, la experiencia británica es una lección para la UE. “Si queremos que Europa siga avanzando, debemos analizar bien las consecuencias del Brexit y aprender a convivir los 27 estados miembros”. Su receta, como la de sus invitados, es “estar suficientemente unidos para ser respetados”.

Para Hollande, “unidad no es uniformidad”, de manera que habrá que encontrar, ha dicho, una “nueva forma de cooperación diferenciada”. Eso implica varias velocidades: “Algunos pueden ir más rápidos que otros”. El mensaje ha sido igualmente secundado por Merkel, que ha pedido “ser valientes” y “aceptar que algunos países avancen y cooperen de forma más rápida”.

No obstante, el presidente francés ha considerado esencial subrayar los “valores” de la UE y lanzar un mensaje claro al mundo: “No solo somos un sistema económico, sino un sistema de valores, que lucha contra extremismos, populismos y nacionalismos”.

En la misma línea europeísta, Rajoy ha llamado a sentir más orgullo por la historia de la Unión, que ha calificado “de éxito”. Por eso, ha abogado por ”defenderla, estar unidos y dar la batalla a los que solo señalan los errores”. Como el resto de presidentes, Rajoy ha visto en la declaración de Bratislava una buena base para avanzar y ha dejado claro que “España está dispuesta a ir más allá en la integración con todos aquellos que quieran seguir en la integración”.

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