viernes, 29 de enero de 2016

Lo peor


Interesante artículo de Enrique Montánchez para el sitio español mil21.es. El tema: la economía global se desinfla, conjuntamente con las últimas energías del Imperio. Hay que prepararse, chicos.


Título: La economía mundial se desacelera y los gurús advierten: prepárense para lo peor

Texto: El Banco Mundial advierte que la recesión golpeará en 2016 la economía global como consecuencia de la desaceleración de los países emergentes con China a la cabeza, y el FMI reconoce el “clima de incertidumbre en el ambiente”. A ello se suma el hundimiento del precio del petróleo por debajo de los 29 dólares el barril, la paulatina sustitución del petrodólar por el yuan y el rublo, la debilidad de las Bolsas y el endeudamiento de los megabancos. Ante este escenario pesimista, los gurús económicos advierten: prepárense para lo peor.

Algunos bancos anglosajones han disparado las alarmas al aconsejar a sus clientes que vendan y se preparen para un “año catastrófico” porque los mercados de valores caerán en 2016 la cuarta parte de su valor, el petróleo se desplomará hasta los 10 dólares el barril y la deuda bancaria alcanza niveles nunca antes vistos.

Los principales gurús económicos son aún más catastrofistas en el inicio del año que en el recién concluido. Advierten, con los principales indicadores en la mano, que la desaceleración de las economías emergentes en 2015 ha sido solo el comienzo y que se acentuará en los próximos meses porque, entre otros motivos, los megabancos ya no están en condiciones de dar más créditos.

Explican que las grandes entidades financieras de Estados Unidos y Europa se enfrentan al mayor endeudamiento de su historia debido a cuatro circunstancias: los miles de millones que recibieron en concepto de “rescates internos” para salir de la crisis económica, y que no pueden devolver; la enorme morosidad, sobre todo hipotecaria; el valor ficticio de las empresas que cotizan en las Bolsas de todo el mundo y, finalmente, las inversiones de dudosa rentabilidad.


Desvincularse del petrodólar

A este escenario de extrema inestabilidad se une la estrategia de China y Rusia para acabar con la supremacía del dólar; es decir, que deje de ser la divisa de referencia del comercio mundial. Pekín y Moscú han empezado a desvincularse del petródolar y exigir el yuan y el rublo, respectivamente, para sus transacciones comerciales.

Esta es una cuestión crucial dado que Estados Unidos basa su hegemonía mundial en dos pilares: la supremacía del dólar y el poder militar. El primero, está claramente en entredicho por China y Rusia, y parte de las naciones emergentes que quieren desenganchar sus economías del petrodólar. El segundo pilar, es disputado en dos teatros de operaciones militares: por los rusos al desplazar a Norteamérica en Siria y por los chinos tras aprobar hace menos de un mes que el Ejército Popular pueda intervenir en cualquier parte del planeta donde estén amenazados los intereses de China.


Incertidumbre en el ambiente

En la última actualización (19 de enero) del informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial, el FMI señala, de manera inequívoca, que la desaceleración de los mercados emergentes “podría paralizar la economía mundial”. El Consejero Económico y Director de Estudios del Fondo, Maurice Obstfeld, reconoció que “hay mucha incertidumbre en el ambiente, y eso contribuye a la volatilidad”.

Y no solo eso, con precaución y sin intentar alarmar, pero con la mirada puesta en las guerras que se extienden por Oriente Medio y África, así como el factor de intestabilidad que supone el terrorismo yihadista a escala global, el informe del FMI subraya: “una escalada de las actuales tensiones geopolíticas podría perturbar el comercio mundial, los flujos financieros y el turismo (…) nuevos shocks económicos o políticos en los países actualmente aquejados por dificultades económicas también podrían frustrar el repunte económico”.

Los gurús económicos anglosajones advierten estos días a la opinión pública: prepárense para lo peor. Estos son los principales indicadores en los que basan sus análisis, junto a las previsiones del Banco Mundial y el FMI:

- Caída de las Bolsas. La desaceleración de la economía china y el desplome de los precios del petróleo han causado en Wall Street en lo que va de año pérdidas de un billón de dólares.

- Débil crecimiento mercados emergentes. El Banco Mundial en su informe “Perspectivas 2016” pronostica que las economías de los países emergentes crecerán menos de lo previsto, solo un 4,8%. Continuará este año la recesión en China, Rusia y Brasil, y América Latina no crecerá después de contraerse un 0,9% en 2015. Datos preocupantes por cuanto más del 40% de la población pobre del mundo vive en países en desarrollo, donde el crecimiento ya se desaceleró en 2015.

- Pesimismo del FMI. En su actualización del 19 de enero del informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), el FMI afirma que las economías de los mercados emergentes y en desarrollo crecerán más lentamente (3,4%). Alerta de que la desaceleración de la economía en China, “más drástica de lo esperado”, podría provocar un “efecto contagio” en el comercio mundial, unido a la “escalada de las actuales tensiones geopolíticas” ya citadas.

- Deuda incobrable. Vinculada, sobre todo, a la vivienda, la deuda sigue siendo el motor del desplome económico. Afecta a los bancos de Wall Street, Londres y Europa. Los “rescates internos” de los bancos europeos está hundiendo a las entidades financieras y sus ahorristas. Los analistas señalan que los megabancos están cargados de deuda mala, situación que se verá acentuada en 2016 y afectará en mayor medida a cientos de pequeños bancos cargados de deudas hipotecarias.

- Alerta bancaria. El Royal Bank of Scotland (RBS) ha aconsejado a sus clientes que vendan y se preparen para un “año catastrófico”. Advierte que los principales mercados de valores podrían caer un 20% y el precio del petróleo desplomarse hasta los 16 dólares el barrilEl RBS señala que el comercio y los préstamos globales se están contrayendo, al tiempo que los niveles mundiales de deuda han alcanzado niveles récords.

- Pérdidas de los “cinco grandes” bancos de EEUU. El “Financial Times” informaba el 10 de enero que los bancos más grandes de Estados Unidos, los "cinco grandes" (JPMorgan Chase, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America y Citigroup) van a anunciar grandes pérdidas en el cuarto trimestre.

- Desplome del petróleo. Los grandes bancos de negocios auguran que a este ritmo el precio del petróleo podrá derrumbarse hasta los 10 dólares el barril, por el exceso de oferta y estancamiento de la demanda. La desaceleración de la economía china podría provocar que baje aun más el precio del petróleo. Asimismo, la producción por Estados Unidos de esquisto debilitará aún más el precio del petróleo.

- Petrodólar en peligro. Rusia, China y un número creciente de países no seguirán pagando el petróleo en dólares. Esto supone un grave quebranto para Wall Street que fija el precio de referencia del barril de Brent con los grandes bancos (Goldman Sachs, Morgan Stanley, JP Morgan Chase y Citibank). Los bancos centrales del mundo adquieren dólares para que sus respectivos países puedan comprar petróleo y la mayoría de productos básicos. Por ello es esencial para Estados Unidos que el dólar siga siendo la moneda de reserva mundial.

- Petróleo en rublos y yuanes. Rusia sustituye el precio del petróleo Brent fijado en dólares por las Bolsas de Nueva York y Londres, por rublos que fija la Bolsa de San Petersburgo. Esto supondrá un importante recorte en la demanda mundial de dólares para comprar petróleo, dado que Rusia es el mayor productor de petróleo del mundo. En 2013 Rusia produjo 10,5 millones de barriles diarios (algo más que Arabia Saudí). Europa es el principal cliente del petróleo ruso con 3,5 millones de barriles al día, seguido de China y países asiáticos. China, segundo mayor importador de petróleo del mundo, planea seguir los pasos de Rusia y sustituir en la Bolsa de Shanghai el dólar por el yuan para la compra de petróleo.

- “Desdolarizar” el petróleo. Las economías emergentes están tomando medidas para disminuir su dependencia del dólar, estrategia que enfada profundamente a Estados Unidos.

- Descenso del tráfico marítimo. El Índice Baltic Dry -compila los precios y el volumen de carga transportada a nivel mundial- cayó al nivel más bajo de los registros históricos.

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