lunes, 23 de junio de 2014

Soplapetes polacos

Ministro polaco de Relaciones Exteriores, Radoslaw Sikorski. 
Mmmmm, con esa carita...

Una nueva, y por ahora graciosa, escaramuza en la guerra de guerrillas mediática de este comienzo de siglo muestra con crudeza el desprecio de los grandes conglomerados mediáticos hacia el público en general. Veamos primero los hechos: Una revista polaca revela una conversación telefónica en la que el ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Radoslaw Sikorski, compara la actitud de Polonia hacia los Estados Unidos como de "chupapijas" sin esperar nada a cambio. Una actitud propia "de los negros", continúa el Señor Ministro. En fin, dale que va...

Ahora bien, fíjense cómo desinforma El País de Madrid:

Título: Un escándalo de escuchas a políticos sacude Polonia

Subtítulo: El primer ministro insinúa que Rusia está detrás del plan por el apoyo de Varsovia a Kiev

Texto: "El oscuro escándalo de escuchas que sacude desde la semana pasada a la clase política polaca amenaza no solo con tumbar el Gobierno liberal-conservador de Donald Tusk, sino también con enturbiar las relaciones de Varsovia con países vecinos y aliados. Coincidiendo con la visita de Mariano Rajoy a Gdansk, la ciudad donde nació el sindicato Solidaridad de Lech Walesa, el primer ministro polaco aprovechó la comparecencia conjunta tras la cumbre bilateral para denunciar en tono muy grave un enorme complot “para desestabilizar Polonia, el Gobierno y el partido que apoya al Gobierno”.

Tusk, que canceló la habitual rueda de prensa conjunta precisamente para evitar las preguntas de la prensa local, hizo una larga declaración para salir al paso de la publicación de conversaciones privadas de varios ministros y empresarios sobre asuntos clave del país, como la relación con EE UU o las negociaciones en Bruselas. Tusk se defendió atacando a quien le pide dimisiones y dejó caer que detrás de esta operación podría estar incluso Rusia, contrariada por la actitud dura ante Moscú que ha adoptado Varsovia. Tusk no llegó a citar a los rusos, pero la acusación se deducía de sus palabras.

“Este escándalo de escuchas provoca una crisis política desconocida. No tengo ninguna duda de que el responsable es un grupo delincuente organizado. No lo hicieron movidos por el interés público. El único resultado es desestabilizar el estado polaco en un momento muy delicado, cuando la posición fuerte de Polonia tiene mucha importancia en las decisiones que tome la Unión Europea sobre Ucrania”, insistió ante un Rajoy atónito. “Las escuchas no están pensadas para causar la dimisión de uno u otro ministro, sino para paralizar el Gobierno entero. Los políticos que están satisfechos tienen una visión muy corta”, añadió, en una clara referencia a la oposición.

La declaración era de tal gravedad que Rajoy se vio obligado a intervenir. “Yo no iba a hablar de este tema, pero voy a hacerlo ante lo que he escuchado. Me solidarizo con todas las personas que han sido objeto de grabaciones ilegales y quieren defender un derecho fundamental, que es de la privacidad de las comunicaciones. Quiero desearte suerte a ti y a tu Gobierno”, dijo mirando a Tusk.

Las revelaciones hechas por la revista Wprost han dejado perplejo al país durante las últimas dos semanas. El escándalo tiene una doble vertiente. Por una parte, la publicación de las escuchas deja en una situación muy difícil a dirigentes tan importantes como los ministros de Interior y Exteriores o el gobernador del Banco Central. Pero al margen de que las escuchas puedan precipitar la convocatoria de elecciones, como reconoció el propio Tusk la semana pasada, la pregunta que todo el mundo se hace es quién ordenó poner los micrófonos. Las elucubraciones van desde grupos empresariales afines a la oposición hasta rivales políticos de Tusk pasando por el Kremlin.

El escándalo tiene varios episodios. El primero llegó cuando la revista reveló la conversación en la que alguien que parece ser el ministro del Interior, Bartlomiej Sienkiewicz, pedía al gobernador del banco central, Marek Belka, medidas para impulsar la economía con el objetivo nada oculto de ganar las elecciones de 2015. “Mi condición, disculpen, es el cese del ministro de Finanzas”, decía en la cinta Belka. La destitución del titular de Finanzas a los cuatro meses parece confirmar un acuerdo que dejaría en entredicho la independencia del banco central.

Una semana más tarde llegó otro golpe a la credibilidad del Ejecutivo Tusk. El ministro de Asuntos Exteriores, Radoslaw Sikorski, que suena como candidato para sustituir a Catherine Ashton al frente de la diplomacia europea, se ha complicado su futuro y el de su Gobierno después de que se conocieran sus declaraciones. “La alianza entre Estados Unidos y Polonia no vale nada aunque algunos pardillos crean que es fantástica”, decía en las escuchas hechas públicas el fin de semana. Sikorski usó su cuenta de Twitter para negar la autenticidad de estas palabras, pero el daño político ya estaba hecho.

El escándalo tiene aún más flecos, como la redada que la policía efectuó en la redacción de la revista Wprost, que puede acabar con la carrera del fiscal general. Son muchos los que reclaman su dimisión por una actuación policial que pone en duda la libertad de prensa en un país que este mes celebró el 25 aniversario de sus primeras elecciones libres."



Hasta aquí los soplapetes de El País. Aprecien ustedes ahora cómo dio cuenta de la misma noticia Russia Today esta mañana:

Título: Leaked tape has Polish FM comparing ties with US to giving oral sex

Texto: "The Polish Foreign Minister believes his country’s alliance with the US is worth nothing and compared his government’s stance to giving oral sex and receiving nothing in return, a Polish magazine said, citing a leaked recording of a private conversation.

Excerpts from the alleged exchange between FM Radoslaw Sikorski and Jacek Rostowski, an MP and former finance minister, were published Sunday by Wprost, which promised a full transcript and audio files later on Monday or Tuesday. The same magazine triggered a political storm in Poland this month by releasing a recording of a conversation between the head of Poland’s central bank and the interior minister, implying a link between the two violating the bank’s independence.

According to Wprost, Sikorski is skeptical about the reliance of Poland, one of the staunchest allies of Washington in Eastern Europe, on American protection. “The Polish-American alliance is not worth anything. It’s even damaging, because it creates a false sense of security in Poland,” Sikorski allegedly said. “Complete bullshit,” the tape purportedly records Sikorski as saying. “We will get a conflict with both Russians and Germans, and we’re going to think that everything is great, because we gave the Americans a blowjob. Suckers. Total suckers.” Sikorski further blamed the nature of relations between Warsaw and Washington on the Polish mentality.

“The problem in Poland is that we have a very shallow pride and low self-esteem,” he allegedly said, decrying such a mindset as “Murzysko”, a racially-charged derogative term that could be translated as “thinking like a negro.” Sikorski suggested on Twitter the translation should be “negritude,” linking it to the anti-colonialism movement in Europe.

The Polish government declined to immediately comment on the new leak, saying it may do so after full transcripts are made available. It didn’t challenge the authenticity of the transcript, however.

Prime Minister Donald Tusk said Monday that the publications of leaks were aimed destabilizing the political situation in Poland. He said they would not force him into making any cabinet shuffles.

US Ambassador to Warsaw Stephen Mull declined comments as well, but said the US-Polish alliance was strong.

The Polish media are now speculating on who could have supplied Wprost with the recording, with many fingers pointing to Russian intelligence. They compare the leak to that of the conversation between US Assistant Secretary of State Victoria Nuland and the US Ambassador to Kiev, in which America’s top diplomat for Europe infamously used the f-word to describe the European Union.

Sikorski is a well-known critic of Russia and supporter of stronger ties with the US, although he grew more skeptical of Washington since the 2009 attempt to “reset” American relations with Russia, which involved review of the plan to deploy elements of NATO’s anti-ballistic missile defense system on Polish soil. Lately the minister was vocally opposing Russia’s stance on the Ukrainian crisis and called for astronger presence of American troops in Poland.


He is also considered a strong candidate to succeed Catherine Ashton as the EU's foreign policy chief and was officially suggested for the position by Warsaw last month."


***

Frutilla del postre: Russia Today acaba de difundir un brevísimo comunicado, sencillamente  antológico, del Ministerio de Relaciones exteriores de la Federación Rusa. Acá va:

"Polish Foreign Minister, Radoslaw Sikorski, has proven his political realism", the Russian Foreign Ministry commented.



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