miércoles, 27 de agosto de 2014

Pinceladas


Cada tanto alternamos las crueles noticias de un mundo en descomposición con pequeñas anécdotas, pinceladas de hondo contenido humano, como para mantener la frente en alto ante tanto horror sin sentido. La historia que sigue es una de ellas. La encontramos esta tarde en la página web de El País.

Título: Una niña mata accidentalmente a su instructor de tiro en Arizona con una Uzi

Epígrafes: El accidente se produjo en el campo de tiro de la hamburguesería Bullets and Burgers / Los padres de la menor grababan las clases de su hija con el móvil

Texto: Una niña de nueve años ha matado por accidente a su instructor de tiro, mientras este le explicaba cómo utilizar un arma automática, en Arizona (Estados Unidos). Tras el primer disparo en la zona de tiro y al cambiar al modo de disparo en ráfaga, la menor perdió el control de la Uzi, un popular modelo de subfusil de fabricación israelí, y una de las balas alcanzó la cabeza de Charles Vacca, de 39 años, hiriéndolo de muerte.

Según informó el condado de Mohave en una nota de prensa, los hechos se registraron poco antes de las 10.00 del domingo (hora local), en un campo de tiro al aire libre situado a las afueras de la localidad de White Hills, en Arizona. Tras recibir el impacto, Vacca fue trasladado en helicóptero hasta un centro médico en Las Vegas, Nevada, donde los facultativos pudieron mantenerlo con vida hasta las últimas horas de la tarde, cuando falleció. Era padre, veterano de guerra y originario de Lake Havasu City.

La niña se encontraba con sus padres en el campo de tiro –que también funciona como hamburguesería y es un reclamo turístico a la hora de visitar Las Vegas– en el momento en que sucedió el accidente, en un estado donde es común que los niños aprendan cómo utilizar armas de fuego a edades tan precoces como los nueve años. Los padres grababan un vídeo durante las lecciones de su hija, por lo que la policía pudo ver los detalles de la tragedia, que quedó registrada en uno de sus móviles.

En la grabación se ve cómo Vacca le enseña a la menor a coger el arma con las dos manos y a dirigirla hacia el blanco, ubicado a unos metros. Tras ello, el instructor le indica a la niña que dispare, a lo que ella obedece y él la felicita. Son sus últimas palabras. Es en el segundo tiro cuando algo sale mal; la menor pierde el agarre que tenía con ambas manos y el arma se gira hacia la izquierda, disparándose justo a la cabeza del instructor.

El gerente del campo de tiro Bullets and Burgers, Sam Scarmardo, que recuerda a Vacca como un tipo "concienzudo y muy profesional", ha explicado a la cadena estadounidense NBC que la edad mínima para practicar en la mayoría de los campos de tiro es de ocho años, siempre que se haga bajo la supervisión de los padres.

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