lunes, 16 de septiembre de 2013

Chispas


Acaba de salir el avance del número 77 del Global European Anticipation Bullettin (GEAB), del Laboratorio Europeo de Anticipación Política (LEAP). La versión en español es bastante horrible, así que hemos realizado algunas correcciones ortográficas. Acá va:

Título: “Finanzas, economía, política y la situación mundial a finales de 2013: tres chispas y un barril de pólvora”

Texto: “El sol del verano boreal de 2013, lejos de haber traido la calma momentánea que algunos esperaban, continuó calentando al rojo vivo las finanzas, la economía, y sobre todo la geopolítica mundial. Siria, manzana de la discordia, mostró hasta qué punto la comunidad internacional ha dejado de ser una unidad; las noticias económicas, a pesar de emplear todos los artificios posibles, se niegan obstinadamente a anunciar la tan esperada reactivación; la guerra monetaria prosigue extendida e intensificada, afectando directamente a los países emergentes; las tasas de las obligaciones soberanas ahora se han salido fuera de control... 

El inicio del otoño desgraciadamente no traerá calma al juego. En Washington, la reapertura política está bajo tensión entre las discusiones sobre Siria, la aprobación del presupuesto, el techo de la deuda, etc. Las disensiones extremas entre demócratas y republicanos replantean todos los peligros. La reapertura financiera no es el menor estado a la orden del día la famosa reducción del QE (tapering), es decir la disminución progresiva del programa de flexibilización cuantitativa de la FED que es el que lleva la economía del brazo; con las secuelas de la quiebra de Detroit y con los grandes bancos occidentales que retiran, por necesidad, su apoyo al gobierno estadounidense. 

Por último, el reinicio geopolítico promete también animarse: los países emergentes, escaldados por las operaciones especulativas sobre sus monedas, en absoluto seguirán cruzados de brazos, lo que promete bellos fuegos de artificio en el mercado de los cambios y, por otro lado, querrán aprovecharse de su victoria con respecto a Siria para aumentar sus prerrogativas. 

EL CULEBRÓN POLÍTICO SE REANUDA EN WASHINGTON

Casi nos habíamos olvidado de las diferencias entre demócratas y republicanos cuando irrumpió la actualidad internacional, tan cargada. Pero para quienes están interesados en los giros del culebrón “alerta en Washington” el suspenso durará por largas semanas (1). Entre las discusiones sobre Siria (ahora sin problemas, aunque reflejan la apuesta occidental del verano boreal como veremos), el presupuesto de 2014 y el techo de la deuda, los republicanos usarán todo su poder de bloqueo para obtener el máximo de concesiones de Obama. Y no hace falta decir que están listos para la batalla, ya sea a costa de sacrificar la reforma de salud de EE.UU. o recortando otros gastos sociales (o, mejor, ambos) (2). 

Obviamente, en cuanto a los peligros que entraña la falta de un acuerdo sobre estas cuestiones (3), no hay duda que se puede encontrar a último minuto una solución de compromiso, o más probablemente unas horas o algunos días después de la fecha límite. Este compromiso incrementará aún más la presión sobre los millones de estadounidenses que dependen de la asistencia social (4). Sin embargo, el espectáculo de Estados Unidos desgarrado le dará un nuevo golpe a la credibilidad del país, una absolutamente inútil inquietud suplementaria a los mercados, y un muy inoportuno nerviosismo a los acreedores extranjeros, en primer lugar China. Este exceso reiterativo pondrá fin a la poca confianza que resta en la primera potencia mundial. Y sin confianza, el país pierde todo lo que lo mantiene vivo. 

Desgraciadamente, los lectores del GEAB saben que lo anterior está en consonancia con la indefectible degradación de la influencia de Estados Unidos, sobre la cual volveremos porque se trata de una lectura indispensable para comprender las actuales tendencias mundiales. 

Resumiendo, la política estadounidense de los próximos meses es la primera de las tres chispas susceptibles de encender la mecha del barril de pólvora de una economía mundial que aún no cortó completamente el cordón umbilical con el tío Sam.

LA FED PIERDE EL CONTROL

Lo que es más grave es que, como lo habíamos anunciado en varias ocasiones, las tasas de interés de los T-bonds están, de ahora en más, fuera de control. A pesar de los 45 mil millones de dólares de obligaciones públicas estadounidenses que la FED compra todos los meses, a pesar de la reducción de la emisión de estos bonos gracias a la disminución del déficit presupuestario de la administración federal, las tasas siguen subiendo. Si sólo eran rumores la reducción de QE3, habrían comenzado su suba después de ellas, lo que no es el caso; por otra parte, que el rumor de una reducción del 10% del QE3 cause una suba de las tasa de más de un punto de porcentaje sobre la obligación a 10 años es un mal presagio de lo que sucederá cuando la FED deba parar completamente su apoyo.

Se entiende que la FED ya no puede controlar nada y los efectos de sus anuncios a posteriori sólo sirven para hacer creer que todavía controla la situación. De todos modos, el QE3 es completamente inefectivo para la economía real, ya que contribuye a la formación de una burbuja en los mercados financieros y de inmuebles (5), por lo que poco importa que la reduzca enmascarándola como la consecuencia de una supuesta consolidación de la economía. Todo es sólo una cuestión de imagen, lo único que la FED se las arregla para mantener por el momento. 

La realidad es que la FED no tiene elección posible: además de su balance que crece peligrosamente, ahora la opinión general es que el remedio es peor que la enfermedad y que permanentemente está rechazando confrontarse con la realidad y el estallido de las burbujas susodichas. Sin hablar por supuesto de la presión política ejercida sin duda por China y otros países. Además, la FED debe preservar sobre todo el papel internacional del dólar, lo que es vital para la economía estadounidense que no saldrá indemne de un cambio de moneda de reserva internacional: esto exige particularmente mantener su valor y para esto debe aumentar el atractivo de las obligaciones estadounidenses. 

Es notable comprobar cómo, a pesar de los rumores de un "tapering" desde septiembre (6) que reduciría la cantidad de dólares que se imprimen cada mes, a pesar de los rumores de la guerra en Siria que habitualmente habrían provocado una “huida hacia el dólar”, éste no se valorizó respecto al euro, prueba de que necesita verdaderamente un empujón para evitar una depreciación brutal extremadamente dañina. Volveremos sobre la ausencia de “huida hacia la seguridad” provocada por el riesgo de un ataque a Siria, signo revelador de un cambio de espíritu muy inquietante para Estados Unidos. 

Esta pérdida de control de las tasas es la segunda chispa próxima al barril de pólvora, una chispa enorme que se parece, más bien, a una antorcha.

LA PRÓXIMA CHIPRE SERÁ ESTADOUNIDENSE

Pero no es sólo que las obligaciones federales están en caída libre. Tras la quiebra de Detroit, el mercado de los Munis (obligaciones municipales estadounidenses) está también extremadamente tenso (7). 

Es una situación alarmante para numerosas ciudades estadounidenses que va inevitablemente a traer otras quiebras estrepitosas en los próximos meses. Al separar las deudas municipales y nacionales, ciertamente parecen mejores las cifras, pero se duplican los riesgos.

Entre las próximas víctimas en la lista de los mercados parece figurar Puerto Rico, que está luchando con tasas insoportables (8). Eso hace recordar el episodio chipriota, salvo que esta isla es tres veces más poblada. Y que eso no ocurre en Europa sino en el ámbito estadounidense. Apostamos que esta vez la isla americana será considerada insignificante, contrariamente a Chipre. 

Notas: 

(1) Fuente: ABC 7 News, 07/09/2013. 

(2) Fuentes: Fox News (27/07/2013), CNN Money (06/09/2013), Huffington Post(10/09/2013). 

(3) Leer por ejemplo Fiscal Times (10/09/2013) sobre las consecuencis de un bloqueo respecto al techo de la deuda. 

(4) Leer por ejemplo New York Times (05/09/2013) sobre la reducción de las ayudas pagadas a un número cada vez mayor de personas que dependen de cupones de alimentos. 

(5) Sin hablar de sus consecuencias en el interior de Estados Unidos, que es lo único que cuenta a los ojos del país (a pesar del papel mundial del dólar, que fue siempre preponderante), lo cual debería llamar a la responsabilidad a los dirigentes estadounidenses sobre la escena internacional. Este nunca fue el caso, en 40 años, y no parece que una importante crisis que cuestiona la supervivencia del país vaya a hacerlo cambiar. 

(6) Fuente: CNBC, 28/09/2013. 

(7) Leer por ejemplo The Future Tense, 29/07/2013. 

(8) Fuente: Wall Street Journal, (09/09/2013)."

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada