viernes, 27 de abril de 2018

Estalló la paz en Corea


Continúa derrumbándose el mundo construido pacientemente por el Imperio desde la última postguerra mundial. A tono con los tiempos, son los países directamente involucrados en un conflicto, Corea del Norte y Corea del Sur, los que se adelantaron a los acontecimientos y decidieron hacer historia por su cuenta, sin intermediaciones de la potencia hegemónica, que de ahora en más se dedicará con energía a sabotear cualquier acuerdo alcanzado hoy. 

Veremos; mientras tanto, vale la pena sonreír un rato ante esta inteligente jugada oriental que patea el tablero del status quo y propone una nueva forma de hacer las cosas. China, ganador en las sombras; Japón, en crisis pánica; la NATO, risitas nerviosas; Europa, mirándolo por TV, como siempre; el Imperio, todavía no se sabe. 

Esto crea un precedente, chicos. En cualquier momento vuelven las diplomacias del mundo a puentear a las "instituciones" de Occidente y a hacer las cosas por su cuenta. Vaya uno a saber lo que vendrá. Leemos en Russia Today en español:


Título: "Una nueva historia comienza ahora": El histórico cara a cara entre las dos Coreas 

Subtítulo: El encuentro entre los mandatarios de Corea del Norte y del Sur podría servir de precedente para una reunión entre Kim Jong-un y Donald Trump.

Texto: Este 27 de abril, Kim Jong-un se convierte en el primer líder norcoreano en visitar Corea del Sur desde que la península fue dividida. Bajo el lema "un nuevo comienzo para la paz", esta corresponde a la tercera cumbre intercoreana de las últimas siete décadas.

Kim ha llegado a la Zona Desmilitarizada de Corea (ZDC) y ha cruzado a pie la línea de demarcación militar (LDM), siendo recibido al otro lado de la frontera por el presidente surcoreano, Moon Jae-in, con un fuerte apretón de manos.

El líder norcoreano y sus acompañantes han sido escoltados hacia la Casa de Paz, donde ya han dado inicio las conversaciones de la cumbre. Como parte de las actividades, Kim puso no solo su firma en el libro de visitas de ese complejo, sino también un mensaje de esperanza.

"Una nueva historia comienza ahora", escribió Kim Jong-un. "Una era de paz", agregó el líder de Corea del Norte, según informa Reuters.

Tras pasar a la sala de reuniones, el líder norcoreano expresó el mismo sentimiento. "Llegamos aquí con la sensación de que está comenzando una nueva historia en el camino hacia la paz y la prosperidad", afirmó Kim. "Espero que nos reunamos regularmente para que los últimos 11 años no hayan sido una pérdida de tiempo", agregó, según cita UPI.

Moon externó su deseo de que la cumbre intercoreana dé como resultado un acuerdo que satisfaga las esperanzas de la gente que aboga por la paz. Por su parte, Kim afirmó al presidente surcoreano que no quiere que se repita el pasado "en el que no pudimos cumplir nuestros acuerdos", recoge AP.


Planes al más mínimo detalle

Localizado en la aldea fronteriza de Panmunjom —un territorio sin jurisdicción de parte del Norte o del Sur—, la Casa de la Paz ha sido especialmente remodelada para la cumbre. Por otra parte, los demás actos protocolarios se han planeado al más mínimo detalle; entre otras ceremonias, ambos líderes plantarán un pino y develarán una placa de piedra como símbolo de paz.

Acompañando al líder norcoreano se encuentra una delegación de nueve oficiales de alto rango, entre ellos el jefe de Estado nominal, Kim Yong-nam, y la hermana menor del líder norcoreano, Kim Yo-jong. Para el final de la cumbre se prevé que los equipos de ambas naciones firmen un documento que contendría una declaración conjunta con promesas de ambas partes.


El camino hacia la paz

Las anteriores cumbres intercoreanas fueron llevadas a cabo en Pionyang en el 2000 y el 2007. En la última de ellas, el fallecido líder norcoreano Kim Jong-il, padre de Kim Jong-un, firmó una declaración de paz con el entonces mandatario surcoreano Roh Moo-hyun.

Ese documento instaba a mantener conversaciones internacionales para reemplazar la tregua que puso fin al conflicto de los años 1950-1953 —que técnicamente mantiene a ambos países en guerra— con un tratado de paz permanente.

Se prevé que en la cumbre intercoreana de 2018 los esfuerzos de ambos países se centren en mejorar las relaciones bilaterales, poner fin a los actos hostiles entre el Norte y el Sur, e incluso discutir el funcionamiento de la ZDC. Sin embargo, los analistas han puesto en duda que esta cumbre de las Coreas resulte en un tratado de paz en el corto plazo.


La desnuclearización

La semana pasada, Kim declaró que su país no necesita ya realizar más pruebas nucleares ni lanzamientos de misiles. Asimismo, aseguró que Pionyang no usará armas nucleares, siempre que no surjan amenazas o provocaciones de ese tipo contra Corea del Norte.

Esta posición norcoreana aparentemente allana el camino hacia la desnuclearización de la península, uno de los objetivos más sensibles de esta cumbre. El presidente estadounidense, Donald Trump, aplaudió esta postura, asegurando que se trata de un "gran progreso".

Los expertos señalan que esta cumbre podría sentar las bases para el posterior encuentro entre los líderes de EE.UU. y Corea del Norte, propuesto por Kim y aceptado por Trump. Dicha reunión tendrá lugar probablemente en junio.

jueves, 26 de abril de 2018

De a poco



De a poco, y sin hacer mucho ruido, algunos gobiernos se preparan para la crisis financiera que se viene. No será divertida, chicos. Los papeles se van a volatilizar, y entre los papeles incluimos las monedas nacionales, que en casi todas partes se imprimen con escaso o nulo respaldo. Algunos países quieren su oro de vuelta desde Fort Knox, previendo una declinación de la moneda universal actual, el dólar. El común de la gente, sin embargo, cree que el festival de bonos y papeles es algo así como la Ley de la Gravedad, una cosa cósmica y eterna. En fin. La primera de las notas que siguen es del sitio web Strategic Culture Foundation:


Título: Gold Leaving US Vaults: Signs of Upcoming Currency War and Armed Conflict

Texto: The Turkish government has made the decision to repatriate all of its gold reserves that are currently housed in the US Federal Reserve System (FRS). Overall Turkey was storing 220 tonnes, valued at $25.3 billion, in the US, which it repossessed on April 19, 2018.

Turkey’s President Recep Tayyip Erdogan has toughened his stance against the US dollar (USD), declaring that international loans should be made in gold instead of the American currency. Ankara is seeking to reduce dependence on the US financial system. The gold’s homecoming was partly prompted by the US threats to impose sanctions if Turkey goes through with the signed deal to purchase Russian S-400 missile defense systems.

This is a dramatic move reflecting an international trend. Venezuela repatriated its gold from the US in 2012. In 2014, the Netherlands also retrieved its 122.5 tonnes of gold that were stored in US vaults. Germany brought home 300 metric tonnes of gold stashed in the United States in 2017. It took Berlin four years to complete the transfers. Austria and Belgium have reviewed the possibility of taking similar measures.

Few people believe the US Treasury’s assurances that the 261 million ounces (roughly 8,100 tonnes) in official gold reserves that are stored in Fort Knox and other places are fully audited and accounted for. The Federal Reserve has never been fully and independently audited. The pressure for a full, independent audit of all US gold reserves has always been resisted by the government and in Congress. Nobody knows if the gold is really there. What if the vaults turn out to be empty? It’s wiser to bring your gold home while you can, rather than to just keep on wondering.

The gold bars that the US claims to hold are of low purity and do not conform to international industry standards. Even if the US has the amount of gold it claims to have, most of it would not be acceptable for trading on the international market. While other countries are pulling their gold out of the FRS banks, Russia and China are boosting their reserves, creating gold-backed currencies for themselves and thus moving the world away from the dominance of the USD.

The US dollar’s status as the global reserve currency has been called into question. It faces some tough competition. The tariffs introduced by the US administration as an instrument of coercion against other countries are failing to bolster the greenback, which may soon face headwinds. An international currency war looms as a possibility. This makes investors look for other options. Indeed, why should other countries rely on a US dollar that is not backed by gold or anything but “the good faith and credit of the American worker,” when America itself is not trusted internationally?

For instance, the Chinese yuan is going strong. Russia, Turkey, and Iran are considering the prospects for making payments in their national currencies. Iran has recently announced it is switching from the dollar to the euro as its official reporting currency. Russia and China have a currency swap agreement that avoids settlements in the USD.

The quest to reduce dependence on the dollar was provoked by the ongoing use of sanctions as a political weapon, a kind of foreign-policy tool of choice. Even America's closest allies are threatened by these restrictive measures. The recent attack on the Nord Stream 2 gas project is a good example. It’s only natural for other countries to be looking for ways to resist the US policy of twisting arms. Using alternative currencies and bringing gold home are ways to do that.

America has always opposed such efforts. Any methods would do. Muammar Gaddafi, the Libyan leader, was toppled and killed after he came up with the idea to introduce a golden dinar to be used as an international currency in the Middle East and Africa. Iran has recently banned the use of the USD in trade. It refuses to sell its oil for the US currency. President Trump is likely to kill the Iran deal in May, provoking Tehran into reviving its nuclear program.

An armed conflict with Iran might be much closer than generally believed. The nuclear deal has been honored, to everyone’s satisfaction but to Washington’s chagrin. Iran undoubtedly has no military capability that would be a threat to the US. It has never been responsible for any terrorist acts committed abroad or things like that. But it has done something unforgivable in the eyes of the US. It has threatened the USD. That’s what Washington cannot accept, because if it does not support the dollar, there will be problems financing the US government’s huge federal debt. A war with Iran would eliminate the largest non-USD oil exporter. One thing leads to another. The gold repatriations are a precursor to a currency war and armed conflict. That’s what drives US foreign policy.


***

Por su parte, la nota de abajo salió hoy en Zero Hedge:



Título: Things Work Until They Don't

Texto: As the world begins its next adventure in financial chaos and rolls over to expose its soft underbelly of lies and deceit that have been perpetrated on the public, those that see the truth have been warning the people once again.

You can give people the truth but you cannot make them believe it. That is for them to come to grips with.

Trade wars are usually bad for all parties in the end but between the beginning and the end there can be some surprising developments. Human actions and delusions on the part of the public can produce strange results at times. All of our systems are based on trust. When that trust is lost, everything will come crashing down. Until then, things will go on.

If trade tariffs with China have the short term effect of creating American jobs, that could have a wealth effect by creating more disposable income in American pockets. That in turn can have a positive effect on the stock market and consumer confidence. Also, commodities are set to soar in price soon and this could carry the stock market up with it for a while.

Richard Russell once said he believed we would have a third leg in the current bull market before the bears take charge. He was right in the past and could be right again, only time will tell. This situation can not last long due to the enormous mal-investment built up in the system over many decades. A house of cards will eventually fall and the taller the house the longer and harder the fall will be.

One thing that could destroy the temporary high could be the destruction of the financial system due to loss of the reserve currency status and the replacement of the petrodollar system.

If and when that happens things will not be looking good for America for a very long time. China is taking actions that could result in just that type of outcome. Their new silk road initiative and oil trading system utilizing Yuan to gold will eventually have serious consequences for Americas standard of living.

Total debts and derivatives in the world amount to 30-50 times of world GDP. The bulk of this is derivatives and when they fail they will become worthless.

The 250 trillion or so in global debt will default when asset prices implode and interest rates explode. When the debt bubble explodes stocks could decline by as much as 95%. Interest rates could exceed the 20% rates we saw in the 1970’s.

In the last 100 years the value of major currencies have declined by 97-99 % relative to purchasing power in gold. The last 1-3% will follow very soon. When the financial system collapses due to losses from derivatives and stocks it will erase all of the savings, and retirement funds people were expecting to get at some future date. This will instantly impoverish the bulk of the population.

As the system collapses the banks will likely try to re-inflate assets by massive money printing which will only cause hyperinflation at some point. As hyperinflation kicks in the price of many assets like stocks, bonds, investment properties and art will likely collapse in real terms. Items like gold, silver and productive farmland will likely fare better.

Eventually deflation will carry all asset prices down as the world falls into a global depression, possibly for decades. All of these things will likely result in social unrest and wars as people become hungry and angry at a system they took for granted for so many years. The trust will be broken and people will look for something else to believe in.

One thing is for certain. People today believe anything but reality and that will catch up to them all very soon in a very painful way. Things work until they don’t. Our economy has been rolling along for decades on the stored wealth of previous generations but that is about to run out of steam very soon. When it does it will be a shock to all but a few.

You can ignore reality but you cannot ignore the consequences of ignoring reality.


miércoles, 25 de abril de 2018

Las vueltas de la vida


Nos preguntábamos cuándo iban a comenzar a utilizar los chinos las herramientas desestabilizadoras del Imperio en el resto del planeta. Bueno, el momento ha llegado: la agencia oficial de noticias del gobierno de la República Popular China, Xinhua, acaba de publicar un reporte sobre la situación de los derechos humanos en... los EEUU!! Acá va:


Título: Texto íntegro del registro de derechos humanos de Estados Unidos en 2017  

Texto: A continuación presentamos el texto íntegro del Registro de Derechos Humanos de Estados Unidos en 2017, publicado el martes en Beijing por la Oficina de Información del Consejo de Estado (gabinete de China):

Registro de Derechos Humanos de Estados Unidos en 2017
Oficina de Información del Consejo de Estado de la República Popular China
Abril de 2018

Prólogo:

El 20 de abril, hora local, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó sus informes por países sobre las prácticas en materia de derechos humanos en 2017 y se presentó una vez más como "el guardián de los derechos humanos" y como un supuesto "juez de los derechos humanos". Volvió a señalar con el dedo y a atribuir culpas sin fundamento en materia de asuntos internos y en relación con la situación de los derechos humanos en otros países como si tuviese la mejor situación del mundo en este aspecto. Sin embargo, al volver la vista atrás a lo acontecido en 2017, incluso aquellos que tienen un menor sentido de la rectitud se darán cuenta de que el registro de los derechos humanos en Estados Unidos volvió a mostrar manchas y una tendencia continuada al deterioro.

-- La noche del 1 de octubre de 2017, casi 60 personas fueron asesinadas y más de 800 resultaron heridas en un tiroteo contra una multitud en Las Vegas, el suceso de este tipo con un mayor número de muertes en la historia moderna de EE.UU.

-- En agosto de 2017, supremacistas blancos se manifestaron en Charlottesville coreando eslóganes nazis en la que fue "la mayor reunión motivada por odio en décadas".

-- Artículos publicado en los sitios web de The Atlantic y el New York Times citaban encuestas realizadas entre expertos estadounidenses que revelaban que la mayoría de los participantes dijo opinar que la democracia en Estados Unidos lleva décadas estancada y que se está ahogando en dinero.

-- Una investigación de Martin Gilens, un profesor de política de la Universidad de Princeton, mostró que las políticas económicas estadounidenses de los últimos 40 años "reflejan nítidamente las preferencias de los más acomodados, pero prácticamente no tienen relación con las preferencias de los estadounidenses pobres o con ingresos medios".

-- Un estudio del Registro Nacional de Exculpaciones de Estados Unidos publicado el 7 de marzo de 2017 mostró que los estadounidenses negros tenían siete veces más probabilidades de ser condenados injustamente por asesinato que los blancos. En lo que se refiere a los delitos relacionados con drogas, los estadounidenses negros tienen unas 12 veces más probabilidades de que se les aplique una condena equivocada que las personas blancas inocentes. Los infractores varones negros fueron condenados, de media, a penas un 19,1 por ciento más largas que aquellos infractores varones blancos en "situación similar".

-- El Instituto de Política Económica publicó el 13 de febrero de 2017 un informe en el que afirma que la riqueza media de las familias blancas es siete veces superior a la riqueza media de las familias negras y que la mediana de la riqueza de los blancos es 12 veces superior a la mediana de la riqueza de los negros. Más de uno de cada cuatro hogares negros tenía un patrimonio neto de cero o negativo.

-- En los sitios web del Guardian y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas se informó en diciembre de 2017 de que 52,3 millones de estadounidenses vivían en "comunidades empobrecidas económicamente" y de que 18,5 millones vivían en una situación de pobreza profunda.

-- Una información de la BBC del 11 de diciembre de 2017 indicaba que, entre quienes se encuentran en situación de pobreza en Estados Unidos, hay unos 13,3 millones de niños, el 18 por ciento de la población de menos de 18 años. Las estadísticas del Instituto Urbano de Estados Unidos revelaron que cerca de nueve millones de niños de Estados Unidos (el 11,8 por ciento de los menores del país) crecerán en familias persistentemente pobres.


I. Serias vulneraciones de los derechos civiles

Los delitos violentos fueron en aumento en Estados Unidos; el gobierno no ejerció un control efectivo sobre las armas, lo que causó un continuo incremento de los incidentes con las mismas; los abusos de poder por parte de la policía provocaron protestas masivas y la vigilancia del gobierno vulneró la privacidad individual. Como resultado, los derechos civiles del pueblo estadounidense, en especial el derecho a la vida y el derecho a la libertad, se vieron seriamente amenazados.

Los delitos violentos fueron en aumento en Estados Unidos. Según el informe anual del FBI sobre las estadísticas nacionales de delitos publicado en septiembre de 2017, hubo una cantidad estimada de 1,2 millones de delitos violentos en Estados Unidos en 2016, un aumento del 4,1 por ciento con respecto a 2015. Esto indica que la tasa estimada de crímenes violentos fue de 386,3 por cada 100.000 habitantes, un 3,4 por ciento más que en 2015. Los casos estimados de agresiones con agravantes, asesinatos y violaciones se incrementaron un 5,1, un 8,6 y un 4,9 por ciento, respectivamente, en 2016 en el país, en comparación con la estimación de 2015 (www.fbi.gov, ucr.fbi.gov, septiembre de 2017).

El ineficiente control sobre las armas causó un crecimiento constante de la violencia relacionada con las mismas en Estados Unidos. Una encuesta del Centro de Estudios Pew muestra que al menos dos tercios de los estadounidenses entrevistados había vivido en un hogar con un arma en algún momento de su vida (www.pewsocialtrends.org, 22 de junio de 2017). El 73 por ciento de los homicidios por los cuales el FBI recibió información de armas en 2016 estaba relacionado con el uso de armas de fuego, según el informe anual del FBI sobre las estadísticas de delitos publicado en septiembre de 2017 (www.ucr.fbi.gov, septiembre de 2017). Según el Archivo de Violencia con Armas de 2017, hasta el 25 de diciembre el número total de incidentes en Estados Unidos era de 60.091 y en los mismos habían muerto 15.182 personas y 30.619 habían quedado heridas. De los incidentes, 338 fueron tiroteos masivos (www.gunviolencearchive.org, 25 de diciembre de 2017). El 1 de octubre de 2017, un pistolero, identificado como Stephen Paddock, residente de Nevada de 64 años, abrió fuego desde el piso 32 del hotel Mandalay Bay de Las Vegas contra una multitud que estaba en un festival de música al aire libre al que asistieron 22.000 personas. Murieron cerca de 60 personas y en torno a 500 resultaron heridas en este tiroteo, el más mortífero de la historia moderna de EE.UU. (www.bbc.com, 2 de octubre de 2017). La policía encontró 42 armas de fuego, miles de balas y explosivos en la habitación del hotel y en la vivienda de Paddock. El 5 de noviembre de 2017, al menos 26 personas fallecieron y 20 quedaron heridas después de que un hombre vestido de negro entrase en la Primera Iglesia Baptista de Sutherland Springs, en Texas, armado con un rifle y comenzase a disparar contra la congregación. Las víctimas tenían entre cinco y 72 años.

La policía estadounidense abusó de su poder en la aplicación de la ley. De acuerdo con las estadísticas publicadas por el FBI, las fuerzas del orden practicaron 10.662.252 arrestos estimados en todo el país en 2016. (Nota: El Programa UCR no incorpora los datos de las citaciones por infracciones de tráfico). La tasa de arrestos de Estados Unidos en 2016 fue de 3.298,5 por cada 100.000 habitantes (ucr.fbi.gov, septiembre de 2017). De acuerdo con la base de datos Fatal Force del Washington Post, 987 personas recibieron disparos de la policía en 2017. Este periódico informó el 26 de julio de 2017 de que los agentes estadounidenses habían disparado y provocado la muerte de un hombre al tratar de cumplir una orden en la casa equivocada. No había una orden de arresto contra el hombre, que no tenía antecedentes penales. Las estadísticas difundidas por el Centro de Estudios Pew el 11 de enero de 2017 muestran que desde 2015 casi 500 ciudadanos negros recibieron disparos mortales de la policía (www.pewsocialtrends.org, 11 de enero de 2017). El Huffington Post publicó el 7 de noviembre de 2017 que dos investigadores de la policía estadounidense, Eddie Martins, de 37 años, y Richard Hall, de 33, habían sido arrestados por acusaciones entre las que se incluía la violación de una mujer en un furgón policial en Nueva York tras descubrir que llevaba marihuana y pastillas antidepresivas.

La aplicación de la ley de forma violenta por parte de la policía estadounidense desencadenó protestas masivas en Estados Unidos. El 22 de febrero de 2017 centenares de personas salieron a las calles de Anaheim, en California, en una protesta iniciada a raíz de una grabación de vídeo en la que se veía a un policía de Los Ángeles fuera de servicio disparando con su arma en un enfrentamiento con unos adolescentes el día anterior. La policía informó de que había arrestado a 23 personas en las protestas (www.washingtonpost.com, 23 de febrero de 2017). En Saint Louis manifestantes bloquearon carreteras, dañaron propiedades públicas y privadas, rompieron ventanas, lanzaron piedras a la casa del alcalde y lanzaron ladrillos a los agentes el 15 de septiembre de 2017, después de que un expolicía blanco fuese absuelto ese mismo día de las acusaciones de haber disparado y matado a un hombre negro en 2011. Fueron arrestados 32 de los asistentes a las protestas. "Una y otra vez la policía mata a hombres afroamericanos y nadie paga por ello", dijo uno de los manifestantes (abcnews.go.com, 16 de septiembre de 2017).

La vigilancia en internet por parte del gobierno de Estados Unidos vulneró la privacidad individual. Según una información del Daily Mail del 6 de abril de 2017, Twitter rechazó una petición del gobierno para que revelase quién estaba detrás de una cuenta crítica con las duras políticas de inmigración del presidente, Donald Trump. La empresa presentó un litigio federal para bloquear la orden en el que citaba la libertad de expresión como base para no entregar registros sobre la cuenta. El New York Times publicó el 13 de septiembre de 2017 que hubo casi 15.000 registros forzosos de teléfonos o computadoras portátiles en Estados Unidos entre octubre de 2016 y marzo de 2017, en comparación con los 8.383 del mismo periodo de un año antes. De acuerdo con una información del Independent del 27 de septiembre de 2017, el gobierno estadounidense informó discretamente de que tenía previsto continuar reuniendo información de las redes sociales sobre los inmigrantes en Estados Unidos, una política que preocupa a los expertos por los abusos en materia de privacidad y por la ineficiencia. César Cuauhtémoc García Hernández, un profesor de derecho asociado de la Facultad de Derecho de Sturm de la Universidad de Denver, manifestó que hacer un seguimiento de las cuentas en las redes sociales podría tener un efecto desincentivador en la libertad de expresión. El Departamento de Justicia de EE.UU. estaba investigando a los manifestantes que se acogieron a sus derechos recogidos en la Primera Enmienda de libertad de reunión en la toma de posesión de Donald Trump en enero de 2017. El Departamento de Justicia ha pedido a la empresa DreamHost que entregue 1,3 millones de direcciones IP de personas que visitaron el sitio web utilizado para coordinar las protestas del día de la toma de posesión (edition.cnn.com, 17 de agosto de 2017).


II. La discriminación racial sistemática agrava la fractura social

Los problemas de discriminación por motivos de raza existentes en Estados Unidos no se han suavizado, sino que las relaciones raciales siguen empeorando. El antagonismo social se ha intensificado y se han producido con frecuencia conflictos raciales.

Existe una discriminación racial sistemática en la aplicación de la ley y en los órganos judiciales. De acuerdo con la información publicada en el sitio web del Huffington Post el 18 de noviembre de 2017, un documento de la Comisión de Condenas de Estados Unidos difundido en noviembre dice que los infractores varones negros fueron condenados a penas un 19,1 por ciento más largas de media que aquellos varones blancos infractores que se encontraban en "situaciones similares". Según el estudio del Registro Nacional de Exculpaciones, publicado el 7 de marzo de 2017 y que examina casos desde 1989 hasta octubre de 2016, los afroamericanos tienen muchas más probabilidades que las personas blancas de ser condenados injustamente por delitos como asesinato, agresión sexual y actividades ilegales relacionadas con la droga. De los 1.900 acusados condenados por delitos y posteriormente exculpados, el 47 por ciento eran afroamericanos --tres veces su representación en la población-- (www.aljazeera.com, 8 de marzo de 2017). De acuerdo con un informe del Stanford Open Policing Project publicado el 19 de junio de 2017 y basado en el análisis de más de 60 millones de altos dados por la policía en 20 estados, los conductores negros y de origen latinoamericano se enfrentan a un doble rasero y los agentes necesitan muchas menos sospechas para registrarlos que en el caso de los conductores blancos. Los conductores afroamericanos y latinoamericanos tienen el doble de probabilidades de que los registren que los blancos. Una vez que los han parado, los negros y latinos son multados, registrados y arrestados más a menudo que los blancos. Por ejemplo, cuando los paran por exceso de velocidad, los conductores negros tienen un 20 por ciento más y los latinos un 30 por ciento más de probabilidades que los blancos de ser multados (www.latimes.com, 19 de junio de 2017). Según las estadísticas de Mapping Police Violence publicadas en su web el 1 de enero de 2018, la policía estadounidense provocó la muerte de 1.129 personas en 2017, de las que el 25 por ciento eran personas negras, un porcentaje que está muy por encima del que representan entre la población, que es del 13 por ciento.

Según una información difundida por la CNN el 1 de septiembre de 2017, un teniente blanco de la policía del estado de Georgia que llevaba más de 20 años en el cuerpo, Greg Abbott, paró a una conductora blanca. La mujer relató que tenía miedo de mover las manos y que Abbott la interrumpió para decir: "No eres negra. Recuerda: solo matamos a la gente negra". El 8 de septiembre de 2017, AP informó de que seis agentes negros de la policía de Filadelfia presentaron quejas contra sus inspectores, entre ellas que estos se refirieron a civiles negros como "escoria" y a los asesinatos de civiles negros como "reducción del ganado".

Los crímenes de odio por motivos de raza alcanzaron un récord en los últimos años. Según un nuevo informe estadístico publicado por el Buró Federal de Investigación (FBI, por las siglas en inglés) el 13 de noviembre de 2017, el FBI fue informado de un total de 6.121 delitos de odio en Estados Unidos en 2016, un nivel que no se había visto en la historia reciente. En las jornadas posteriores a las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, se informó de un aumento de los eslóganes racistas y los mensajes de odio, en especial en las escuelas. El Southern Poverty Law Center detectó 867 casos de acoso por odio o intimidación en los 10 días que siguieron a la cita electoral (edition.cnn.com, 13 de noviembre de 2017). Según una noticia publicada en el sitio web de Al Yazira el 10 de junio de 2017, un hombre blanco de 52 años, Adam Purinton, fue acusado de disparar y matar a un hombre indio y de herir a otro en un bar de Kansas mientras gritaba "fuera de mi país". Según la información publicada en el sitio web del New York Post el 31 de octubre de 2017, en el verano de 2016 la policía arrestó a tres hombres que destrozaron más de 40 lápidas y pintaron con espray expresiones racistas y frases ofensivas en varias lápidas en las que había nombres asiáticos en el cementerio de Queens.

Manifestantes nacionalistas blancos provocaron enfrentamientos violentos. En agosto de 2017 algunos manifestantes nacionalistas blancos y de derechas convergieron en Charlottesville, en Virginia, y gritaron "sangre y tierra", una frase que evoca la filosofía nazi (edition.cnn.com, 12 de agosto de 2017). El nacionalista blanco James Alex Fields Jr., de 20 años, arrolló con su automóvil a un grupo de personas que se manifestaban contra los nacionalistas blancos y mató a una de ellas e hirió a otras 19 (www.cbsnews.com, 12 de agosto de 2017). El Telegraph publicó el 13 de agosto de 2017 que grupos de derechos civiles de Estados Unidos describieron los disturbios como "la mayor concentración motivada por odio en décadas" en el país. La presidenta del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, Anastasia Crickley, manifestó: "Estamos alarmados por las manifestaciones racistas, con eslóganes, cánticos y saludos abiertamente racistas de los nacionalistas blancos, neonazis y el Ku Klux Klan en defensa de la supremacía blanca e incitando a la discriminación y el odio racial". Los expertos en derechos de las Naciones Unidas criticaron que el gobierno estadounidense no rechazase inequívocamente los eventos violentos racistas y llamó a los políticos de alto nivel y a los funcionarios públicos de Estados Unidos a rechazar de forma inequívoca e incondicional y a condenar el discurso y los crímenes de odio por motivos de raza ocurridos en Charlottesville y en todo el país (www.un.org, 23 de agosto de 2017).

Las relaciones raciales empeoraron. De acuerdo con una encuesta de Gallup publicada el 15 de marzo del año pasado, el 42 por ciento de los estadounidenses dicen que están personalmente muy preocupados sobre las relaciones entre razas en Estados Unidos, siete puntos porcentuales más que en 2016 y un récord en la tendencia en 17 años de Gallup. Es el tercer año consecutivo que la preocupación sobre este asunto sube en un margen significativo. Una encuesta realizada por el Centro de Estudios Pew en agosto de 2017 muestra que el 58 por ciento de los estadounidenses dicen que el racismo es "un gran problema" en su sociedad, ocho puntos porcentuales más que en los últimos dos años. El porcentaje se ha duplicado prácticamente con respecto a 2011 (www.pewresearch.org, 29 de agosto de 2017). De acuerdo con una información publicada en el sitio web de BCC el 26 de septiembre de 2017, en 2016 el jugador de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL, por las siglas en inglés) Colin Kaepernick rechazó ponerse en pie y se arrodilló al sonar el himno nacional. "No me voy a poner en pie para mostrar mi orgullo por la bandera de un país que oprime a las personas negras y a las personas de color", explicó. Varios jugadores se unieron a Colin Kaepernick desde que comenzó sus protestas.

Se produjo con frecuencia discriminación racial. Según una información publicada por la BBC en su sitio web el 31 de mayo de 2017, la superestrella de la NBA LeBron James informó de que la "palabra que empieza por n" apareció pintada con espray en su casa de Los Ángeles. Dijo que el racismo siempre va a ser parte de Estados Unidos y que el odio en Estados Unidos, en especial contra los afroamericanos, está vivo todos los días. El New York Post informó el 15 de septiembre de 2017 de que un bombero voluntario de Ohio había publicado comentarios racistas en Facebook, en los que decía que preferiría salvar a un perro de una casa en llamas antes que a un hombre negro. "Es porque un perro es más importante que un millón de n...", afirmó. Según una información difundida en el sitio web del New York Daily News el 3 de noviembre de 2017, dos candidatos asiáticos a la junta escolar en el centro de New Jersey fueron víctimas de un ataque racista. Una postal enviada a los residentes de Edison incluía fotos de ambos con la palabra "deportar" impresa sobre sus caras. Una encuesta del Centro de Estudios Pew mostró que algunos grupos minoritarios se enfrentan a un acoso de tintes racistas más a menudo. Una cuarta parte de los estadounidenses negros y un 10 por ciento de los hispanos manifiestan que han sido objetivos en internet debido a su raza o etnia (www.pewresearch.org, 25 de julio de 2017).

Los grupos minoritarios tienen una tasa de empleo más baja y salarios menores. Según una noticia publicada en el sitio web de Los Angeles Times el 15 de septiembre de 2017, desde que el Departamento de Trabajo comenzó a hacer un registro del desempleo por razas a principios de los años 70, la tasa de paro de los negros es casi el doble que la de los blancos. En 1979 el hombre negro medio en Estados Unidos ganaba por hora el 80 por ciento de lo que ingresaba un blanco medio. En 2016 la cifra había empeorado hasta el 70 por ciento, según la investigación de San Francisco Fed (www.washingtonpost.com, 5 de septiembre de 2017). Una información del sitio web de USA Today del 16 de diciembre de 2017 indicaba que en todo el país el hogar negro típico ingresaba solo el 61 por ciento del dinero que ganaba la familia blanca típica. En Erie, en Pennsylvania, la tasa de desempleo de la población blanca es del cuatro por ciento, mientras que la de la negra es del 24,6 por ciento. La media de los ingresos de los negros es solo el 43,2 por ciento de la de los blancos. Un artículo publicado en el sitio web de USA Today el 3 de octubre de 2017 afirmaba que la representación de todos los grupos minoritarios va en descenso en las empresas tecnológicas. Según un informe publicado el 29 de marzo de 2017 por una empresa de tecnología de recursos humanos con sede en San Francisco, las personas negras representa solo entre el dos y el tres por ciento de los trabajadores de cuello blanco, muy por debajo de su peso en la mano de obra total, que es del 12 por ciento. La cifra está en torno al cinco por ciento entre la población hispana (www.ibtimes.com, 31 de marzo de 2017).

La brecha racial en la riqueza se amplía. Según los datos publicados por la Reserva Federal en septiembre del año pasado, entre 2013 y 2016 la brecha en la riqueza entre las familias negras y blancas creció un 16 por ciento, mientras que entre las hispanas y las blancas lo hizo en un 14 por ciento. En 2016 las familias blancas tenían una media de patrimonio neto de 171.000 dólares estadounidenses, frente a los 17.600 dólares de las negras y los 20.700 de las hispanas, cifras que representan un 10,29 y un 12,11 por ciento del de las familias blancas, respectivamente (www.washingtonpost.com, 28 de septiembre de 2017). Un informe difundido por el Instituto de Política Económica el 13 de febrero de 2017 señala que más de uno de cada cuatro hogares negros tienen un patrimonio neto de cero o negativo (www.epi.org, 13 de febrero de 2017). La media de los ingresos de las familias afroamericanas era de 39.490 dólares en 2016, según los datos del Buró del Censo de EE.UU. publicados en septiembre de 2017, cantidad que es 1.873 dólares inferior a la del año 2000. Los afroamericanos son el único grupo racial que el Buró del Censo identifica que se ha quedado por detrás del año 2000 (www.latimes.com, 15 de septiembre de 2017).

Los musulmanes sufrieron discriminación y ataques. El 27 de enero de 2017 el gobierno de Estados Unidos emitió una orden para prohibir la entrada de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana: Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. La orden fue etiquetada como una "prohibición contra los musulmanes", puesto que los países afectados son de población principalmente musulmana, y provocó protestas en Estados Unidos y en el mundo. En una encuesta del Centro de Estudios Pew realizada a principios de 2017, tres cuartas partes de los estadounidenses musulmanes adultos manifestaron que hay "mucha" discriminación contra los musulmanes en el país, una opinión compartida por el 69 por ciento de los adultos de la ciudadanía en general. Además, la mitad de los musulmanes adultos afirmaron que en los últimos años se ha vuelto más difícil seguir su religión en Estados Unidos. Según un análisis del Centro de Estudios Pew sobre las estadísticas de los delitos de odio del FBI, el número de ataques contra musulmanes en Estados Unidos se elevó notablemente entre 2015 y 2016 y sobrepasó el pico moderno que se alcanzó en 2001, el año en el que se produjeron los atentados del 11 de septiembre (www.pewresearch.org, 15 de noviembre de 2017).


III. Graves defectos de la democracia de estilo estadounidense

La influencia del dinero en la política ha aumentado en 2017, año en que los grupos acomodados controlaron los acontecimientos políticos, los grupos desfavorecidos tuvieron mayores impedimentos para votar y se produjeron continuos escándalos de personalidades políticas.

La influencia del dinero en la política agravó la desigualdad. La página web del Financial Times dijo el 15 de julio de 2017 que el sistema político de EE. UU. se ha visto muy adulterado por el gran capital. Decenas de comités de acción política recaudaron decenas de millones de dólares en el primer trimestre de 2017, según datos de la Comisión Electoral Federal. Los donantes individuales entregaron 236,4 millones de dólares a los comités de acción política y entes políticos relacionados, en torno a un 30 por ciento más que la contribución registrada durante el mismo periodo de las elecciones presidenciales de 2012 (www.bizjournals.com, 8 de mayo de 2017). La página web del Centro para la Política Reactiva presentó el 27 de diciembre de 2017 una serie de datos que mostraron que el gasto en cabildeo de 2017 fue el mayor de los cinco últimos años (www.opensecrets.org, 27 de diciembre de 2017). La página web del New York Times dijo en un comentario el 20 de diciembre de 2017: "La democracia estadounidense se está ahogando en dinero". La política del dinero ha causado que las políticas económicas del país en los últimos 40 años "reflejen nítidamente las preferencias de los más acomodados y no tengan prácticamente relación con las preferencias de los estadounidenses pobres o con ingresos medianos".

La política democrática siguió debilitándose. Una encuesta a expertos sobre la democracia estadounidense mostró que el 89 por ciento de los consultados consideraban que la calidad democrática de Estados Unidos ha disminuido en los últimos 10 años (www.authwarningsurvey.com, 28 de junio de 2017). La página web de The Atlantic informó el 21 de junio de 2017 de que la mayoría de los entrevistados en una consulta sobre la democracia de EE. UU. no compartían que EE. UU. cumpliese los estándares para garantizar el derecho al voto en condiciones de igualdad o evitar que los funcionarios públicos se aprovechasen de sus cargos en beneficio personal, ni tampoco para participar en política y dictarla.

Los votantes de ingresos bajos tuvieron ante sí las barreras más firmes. Una información del 21 de noviembre de 2017 de la página web de la revista Newsweek dijo que se estaba denegando el derecho al voto a centenares de miles de estadounidenses porque eran pobres. En nueve Estados, los legisladores han aprobado leyes que excluyen a quien tenga facturas legales o multas judiciales por abonar. En Alabama, más de 100.000 personas con deudas, en torno a un tres por ciento de la población en edad de votar del Estado, han sido eliminadas de las listas de votantes. El informe dice que evitar que la gente vote porque deba facturas legales o multas judiciales amordaza a los estadounidenses con pocos ingresos en un momento de la historia de la nación en que los ricos tienen más poder político que nunca.

Los votantes mayores o con discapacidades físicas tuvieron más problemas para ejercer este derecho. La página web del New York Times informó el 24 de noviembre de 2017 de que las máquinas de voto de los colegios electorales dificultaron el voto a los ancianos y los minusválidos de todas las edades. Una encuesta en 178 colegios electorales mostró que la gran mayoría de ellos presentaban problemas de acceso tanto dentro como fuera del recinto, con rampas con mucha pendiente o dificultades para aparcar, que podían desanimar o excluir a estos grupos de votantes.

Los medios fueron silenciados. En 2017 se impidió a varias organizaciones mediáticas asistir a ruedas de prensa y otras actividades oficiales del gobierno de EE. UU. y la CNN, el New York Times y otras organizaciones mediáticas fueron excluidas de las reuniones informativas de la Casa Blanca. La libertad de prensa en Estados Unidos está en su punto más bajo en 13 años, según un informe de 2017 (www.cnn.com, 28 de abril de 2017). Otra encuesta, del Centro de Estudios Pew, mostró el 4 de abril de 2017 que el 73 por ciento de los adultos que participaron creían que las tensiones entre el gobierno y los medios informativos estaban siendo un impedimento para el acceso a importantes noticias e informaciones de política nacional (www.journalism.org, 4 de abril de 2017).

Estallaron escándalos de corrupción. Una encuesta de 2017 mostró que casi seis de cada 10 estadounidenses creían que el nivel de corrupción se incrementó en 2017, y casi siete de cada 10 dijeron que el gobierno no estaba combatiendo la corrupción adecuadamente. La página web de CBS News informó el 14 de marzo de 2017 de que nueve funcionarios militares, incluido el general de la Armada retirado Bruce Loveless, habían sido procesados por un escándalo de sobornos en el que aceptaron los servicios de prostitutas, comidas y viajes de lujo de un contratista del sector de la Defensa. En el caso están implicados más de 20 funcionarios de la Armada retirados o en activo.

Se siguen sucediendo los escándalos de miembros del Congreso. La página web de USA Today dijo el 20 de noviembre de 2017 que desde 2016 han sido acusados públicamente de algún tipo de conducta sexual incorrecta o acoso por parte de más de 100 personas al menos 40 legisladores de 20 Estados. La página web de Al Yazira informó el 12 de diciembre de 2017 de que el congresista del Partido Demócrata Al Franken y otros habían sido acusados de acoso sexual. Según una información de la página web del Washington Post del 21 de diciembre de 2017, el gabinete de un senador usó fondos del Departamento del Tesoro para zanjar una reclamación por discriminación o acoso sexual, y la Cámara de Representantes ha estado implicada en acuerdos extrajudiciales en al menos 10 acusaciones de acoso o discriminación sexual desde 2008. Otra información, también del Washington Post, del 1 de diciembre de 2017, indicó que las acusaciones contra varias personalidades políticas estaban siendo tapadas por sus partidos, lo que revela una imagen desagradable de la política estadounidense.


IV. La brecha entre ricos y pobres aumenta

La brecha entre ricos y pobres en EE. UU. aumentó, como lo hizo el número de personas sin hogar. Se abusó de las drogas y las sustancias prohibidas, y la población en situación de pobreza vivió en condiciones miserables. "El sueño americano se está convirtiendo rápidamente en el engaño americano", afirmó un experto independiente en derechos humanos nombrado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para examinar la pobreza y los derechos humanos en los países del mundo (www.theguardian.com, 15 de diciembre de 2017).

La situación de las personas pobres siguió siendo precaria. La página web del Guardian informó el 8 de diciembre de 2017 de que 52,3 millones de estadounidenses vivían en "comunidades empobrecidas económicamente", un 17 por ciento de la población del país (www.theguardian.com, 8 de diciembre de 2017). Las estadísticas oficiales más recientes de la Oficina del Censo de EE. UU. indican que viven en la pobreza más de 40 millones de personas. Casi la mitad, 18,5 millones, viven en la extrema pobreza, con ingresos familiares declarados inferiores a la mitad del umbral de la pobreza (www.ohchr.org, 15 de diciembre de 2017). Según un informe de 2017 publicado por el Centro Stanford para el estudio de la Pobreza y la Desigualdad, la tasa de pobreza para el conjunto del sur rural de Estados Unidos se situó en el 20 por ciento, siendo esta del 33 por ciento en el caso de los negros, y del 37 por ciento en el de las mujeres negras. Los indios americanos del oeste rural tuvieron una tasa de pobreza que llegó al 32 por ciento (inequality.stanford.edu). Tras una visita de dos semanas a Estados Unidos, Philip Alston, el relator especial de Naciones Unidas sobre pobreza extrema y derechos humanos, declaró que Estados Unidos es uno de los países más ricos, poderosos y tecnológicamente innovadores, pero que ni su riqueza ni su poder ni su tecnología se estaban dirigiendo a corregir la situación de 40 millones de personas que seguían viviendo en la pobreza. La conclusión que sacó es que "la persistencia de la extrema pobreza es una elección política hecha por quienes están en el poder" (www.theguardian.com, 15 de diciembre de 2017).

La desigualdad empeoró. La brecha patrimonial en Estados Unidos siguió ampliándose. Según la Base de Datos Mundial sobre Desigualdad de Ingresos, Estados Unidos tiene la mayor tasa en el índice de Gini (que mide la desigualdad) de todos los países occidentales. En la OCDE, Estados Unidos está en la 35ª posición de 37 en términos de pobreza y desigualdad (www.theguardian.com, 15 de diciembre de 2017). En un informe que muestra la proporción de la riqueza de los hogares de EE. UU. por nivel de ingresos, el jefe de economistas internacionales del Deutsche Bank, Torsten Slok, dijo que el 0,1 por ciento más rico de entre los hogares estadounidenses disponía de en torno a la misma riqueza que el 90 por ciento menos rico (www.businessinsider.com, 25 de enero de 2017). La página web de la Boston Review informó el 1 de septiembre de 2017 de que, mientras los ingresos del 80 por ciento menos acomodado de los estadounidenses habían crecido en torno a un mero 25 por ciento en las últimas cuatro décadas, estos se han casi duplicado para el 20 por ciento con mayor patrimonio. El analista de Naciones Unidas sobre la pobreza y los derechos humanos acusó a los líderes de EE. UU. de intentar convertir al país en el "campeón mundial de la desigualdad extrema" (www.theguardian.com, 15 de diciembre de 2017).

La vida de los sin hogar fue miserable. La página web del Guardian informó el 6 de diciembre de 2017 de que 553.742 personas pasaban las noches a la intemperie en Estados Unidos el año previo, con un aumento del 4,1 por ciento en Nueva York. En un campamento de personas sin hogar de Los Ángeles, aproximadamente 1.800 personas compartían nueve retretes sin paredes por la noche (www.theguardian.com, 30 de junio de 2017). El libro de Matthew Desmond "Desahuciadas" afirma que millones de estadounidenses son desahuciados todos los años por los problemas para pagar el alquiler: estas personas son los verdaderos pobres olvidados (www.theguardian.com, 24 de febrero de 2017).

El gobierno de EE. UU. fue incapaz de controlar las drogas y los medicamentos adictivos. La página web de Medical Press informó el 13 de junio de 2017 de que 7,7 millones de estadounidenses consumen demasiadas drogas ilícitas. La CNN dijo el 14 de diciembre de 2017 que casi el 40 por ciento de los estudiantes del último curso de instituto, el 28 por ciento de los del antepenúltimo y el 12,9 por ciento de los del octavo de la enseñanza obligatoria habían consumido algún tipo de droga ilegal el año anterior. CBS News informó el 6 de junio de 2017 en su página web de que entre 2011 y 2015 se recetaron casi 4.000 millones de pastillas opiáceas solo en el estado de Ohio. Las sobredosis son hoy la principal causa de muerte entre los estadounidenses de menos de 50 años. Según un informe del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EE. UU. de diciembre de 2017, en 2016 se produjeron más de 63.600 muertes por sobredosis en el país. El 12 de diciembre de 2017, ABC News informó de que el fulgurante aumento del consumo de opiáceos había llevado a decenas de miles de niños a abandonar el hogar en todo el país, y aludió a un aumento del 32 por ciento en los casos de niños en hogares de acogida entre 2012 y 2016.

El sistema sanitario tenía múltiples carencias. Philip Alston, el relator especial de la ONU sobre extrema pobreza y derechos humanos, mencionó en un informe que la "brecha sanitaria" entre Estados Unidos y los países de su entorno siguió creciendo y que los estadounidenses tenían una esperanza de vida menor y peor calidad de vida. Los gastos médicos y los costes de los seguros médicos volvieron a incrementarse, y los precios de las medicinas para las enfermedades crónicas, del asma al cáncer, alcanzaron cifras récord, según recogió el Guardian en su página web el 15 de noviembre de 2017, (www.theguardian.com, 15 de diciembre de 2017). Los resultados de una encuesta publicada el 14 de diciembre de 2017 por el Centro de Estudios Pew mostraron que las puntuaciones positivas respecto de la garantía gubernamental del acceso a la atención sanitaria habían descendido 20 puntos porcentuales desde 2015 (www.people-press.org, 14 de diciembre de 2017).


V. Grupos específicos sufren discriminación y agresiones físicas

Las mujeres estadounidenses fueron claramente discriminadas laboralmente y en cuanto al desarrollo de sus carreras. La pobreza, salud y problemas de seguridad de los niños fueron preocupantes. Las personas con discapacidades sufrieron abusos violentos. El acoso sexual y las violaciones generalizados alimentaron múltiples protestas.

-- Las mujeres recibieron graves amenazas de acoso sexual y violación. En octubre de 2017 estalló el escándalo del productor cinematográfico estadounidense Harvey Weinstein, que acosó sexualmente a varias mujeres. Muchos estadounidenses de toda extracción social comenzaron la campaña "#MeToo(Victim)" en las redes sociales para animar a las víctimas a protestar contra el acoso sexual y la violación generalizados, iniciativa que tuvo una respuesta activa por parte de en torno a un millón de personas. Según un informe de la Comisión de Igualdad de Oportunidades Laborales de EE. UU., el 60 por ciento de las mujeres sufrieron acoso laboral (https://www.usatoday.com, 8 de diciembre de 2017). Según una información publicada el 22 de noviembre de 2017 en el sitio web de la BBC, el que fue médico del equipo olímpico estadounidense de gimnasia Larry Nassar fue acusado de abusar sexualmente de más de 130 mujeres a las que prestaba atención médica, incluidas varias deportistas ganadoras de medallas de oro olímpicas. Según, un artículo publicado el 18 de diciembre de 2017 en la página web del Huffington Post, Alex Kozinski, un juez del tribunal de apelación federal, fue acusado por múltiples secretarias judiciales de conducta sexual inapropiada. Según el índice anual de acoso sexual, publicado en mayo de 2017 por el Departamento de Defensa de EE. UU., en 2016 se dieron 14.900 casos de acoso sexual en el ejército (http://abc7ny.com, 13 de diciembre de 2017). Según un informe publicado el 15 de diciembre en la página web del Huffington Post, no se podía garantizar la privacidad de las mujeres víctimas y estas vivían con el temor de que las encontrasen y descubriesen quienes eran, lo que tuvo un impacto negativo en la decisión de las víctimas de presentar una denuncia por acoso sexual.

-- Discriminación de género grave en materia de empleo y desarrollo profesional. Según un informe de empleo de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., el comercio al por menor perdió 54.300 puestos de trabajo entre octubre de 2016 y octubre de 2017, pero la experiencia de hombres y mujeres contrastaba acusadamente: las mujeres perdieron 160.300 empleos, mientras que los hombres obtuvieron 106.000 (http:/iwpr.org). Según una encuesta del Centro de Estudios Pew, el 57 por ciento de las mujeres dicen que el país no ha hecho lo suficiente para igualar los derechos de mujeres y hombres, y el 38 por ciento aluden a situaciones de discriminación de género relacionadas con la contratación, la paga o los ascensos (http://www.pewsocialtrends.org).

-- Los derechos personales de los niños estuvieron gravemente amenazados. Según estadísticas del Buró Federal de Investigación de EE. UU. (FBI), en 2016 se registraron en el país 68.068 casos de agresiones físicas a niños de menos de 10 años, 97.588 a niños de entre 11 y 15 y 159.963 contra jóvenes de entre 16 y 20. Del total de casos, 83.611 fueron delitos sexuales (http://ucr.fbi.gov). Según un informe publicado el 28 de noviembre de 2017 por el Instituto para el Estudio de Políticas sobre la Mujer de EE. UU., casi una de cada cinco alumnas de secudaria sufrió abusos escolares, mientras que un cuarto de las mujeres de Hawái afirmó haber tenido contactos sexuales indeseados en algún momento de sus vidas.

-- El estado de salud de los niños pobres fue preocupante. Según una información de la BBC del 11 de diciembre de 2017, en EE. UU. había 13,3 millones de niños pobres, el 18 por ciento del total. Casi nueve millones de niños de Estados Unidos (el 11,8 por ciento) crecían en hogares sistemáticamente pobres (http://www.mobilitypartnership.org, 18 de mayo de 2017). Según una encuesta sobre el estado de salud de los residentes en viviendas públicas del Distrito de Columbia, el 33 por ciento de los adultos consultados señalaron que tenían hijos con asma, el 21 por ciento, con sobrepeso, y el 14 por ciento, con alguna enfermedad crónica (http://www.mobilitypartnership.org, 6 de marzo de 2017).

-- Graves abusos a personas con discapacidades. Según estadísticas publicadas en julio de 2017 por la Oficina de Estadísticas Judiciales de Estados Unidos, la tasa de abusos violentos a personas con discapacidades fue 2,5 veces mayor que en las personas sin discapacidades de más de 12 años entre 2009 y 2015. La tasa de delitos violentos contra personas con discapacidades triplicó la de las personas sin ellas (http://www.bjs.gov). Según las estadísticas del Programa de Estadísticas sobre Delitos de Odio del FBI de 2016, publicadas en 2017, de los 6.063 incidentes por prejuicios de los que se tuvo conocimiento en 2016, el 1,2 por ciento estuvieron causados por prejuicios respecto de las discapacidades (http://ucr.fbi.gov).


VI. Violaciones continuadas de los derechos humanos en otros países

Las operaciones militares encabezadas por EE. UU. en otros países han causado múltiples bajas civiles. El centro de detención de la bahía de Guantánamo siguió deteniendo y torturando a extranjeros. Estados Unidos también elaboró herramientas de ciberguerra, atacó y espió redes extranjeras.

La guerra de agresión a Siria causó un gran número de bajas civiles. El 19 de junio de 2017, la página web del New York Times informó de que el gobierno de EE. UU. había dado a los militares "autorización plena" para decidir cómo y cuánta fuerza emplear, mientras que el ejército estadounidense había relajado la supervisión, la investigación y la exigencia de responsabilidades por las víctimas civiles, lo que resultó en un repunte de las muertes de civiles. La coalición liderada por EE. UU. y los marines había bombardeado y disparado proyectiles sobre al menos 12 escuelas, 15 mezquitas y 15 puentes, así como barrios residenciales, hospitales, reliquias culturales y campos de refugiados. Los aviones de guerra de la coalición también lanzaron múltiples ataques aéreos sobre barcos en los que muchas familias esperaban a cruzar un río para escapar, lo que supuso la masacre de 21 civiles (www.motherjones.com, 6 de agosto de 2017). El sitio web del Muslim Times de Colombia informó de que el ejército de EE. UU. había atacado a fuerzas del gobierno sirio en "al menos cuatro ocasiones en los últimos meses", incluido un ataque con misiles en abril contra un aeródromo sirio. Myles Hoenig, un analista político estadounidense, declaró que Estados Unidos estaba violando la Carta de Naciones Unidas por estar librando una guerra de agresión contra Siria (muslimtimes.co, 24 de junio de 2017).

En la bahía de Guantánamo se lleva tiempo deteniendo y torturando a extranjeros. La página web de la American Broadcasting Company informó el 13 de diciembre de 2017 de que la nueva administración estadounidense no había liberado a ningún prisionero de la bahía de Guantánamo ni anotado a nadie a la lista de hombres exonerados. La página web de Al Jazeera informó el 22 de septiembre de 2017 de que, en una sesión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el antiguo preso de Guantánamo Djamel Ameziane redactó una declaración escrita en la que dijo que pasó 11 años detenido, con prolongados periodos de aislamiento y múltiples formas de tortura y nunca fue objeto de una resolución judicial que dirimiese la legalidad de su arresto. Según una información de la página web de USA Today del 13 de diciembre de 2017, la ONU y organizaciones de derechos humanos habían criticado a las autoridades de EE. UU. por crear un "agujero negro legal" que permitió la detención indefinida de sospechosos sin cargos, y por mantener presos a muchos de ellos durante más de una década. Nils Melzer, el relator especial sobre la tortura del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, instó a Estados Unidos el 13 de diciembre 2017 a poner fin a la tortura de presos en el polémico centro de detención de la bahía de Guantánamo (www.usatoday.com, 13 de diciembre de 2017).

Fabricar herramientas de ciberguerra. Operadores de la Agencia de Seguridad Nacional de EE. UU. (NSA, por sus siglas en inglés) penetraron en redes de telefonía móvil de Pakistán y habían estado espiando cientos de direcciones IP en el país, según WikiLeaks (economictimes.indiatimes.com, 11 de abril de 2017). El 14 de mayo de 2017, la página web Zero Hedge reveló que la NSA había creado un "Arsenal de alto secreto" que permitía a quienquiera entrar "por la puerta de atrás" en prácticamente cualquier ordenador. Un grupo de piratas informáticos desconocido empleó el mismo juego de herramientas creadas por la NSA para iniciar un ataque cibernético global con software malicioso mediante un virus "secuestrador" que infectó a casi 200.000 sistemas informáticos por todo el mundo (www.zerohedge.com, 14 de mayo de 2017).

martes, 24 de abril de 2018

Batallas navales


La nota que sigue argumenta sobre la obsolescencia de las fuerzas navales como herramienta imperial, a partir de los nuevos despliegues rusos en tecnología misilística. La cosa está por verse aún, en nuestra opinión. El artículo es de Dmitry Orlov y fue reproducido ayer en el sitio web Russia Insider:


Título: Empire Collapse: Russian Missile Tech Renders America's Trillion Dollar Navy Obsolete

TextoFor the past 500 years European nations - Portugal, the Netherlands, Spain, Britain, France and, briefly, Germany - were able to plunder much of the planet by projecting their naval power overseas. Since much of the world's population lives along the coasts, and much of it trades over water, armed ships that arrived suddenly out of nowhere were able to put local populations at their mercy. 

The armadas could plunder, impose tribute, punish the disobedient, and then use that plunder and tribute to build more ships, enlarging the scope of their naval empires. This allowed a small region with few natural resources and few native advantages beyond extreme orneriness and a wealth of communicable diseases to dominate the globe for half a millennium. 

The ultimate inheritor of this naval imperial project is the United States, which, with the new addition of air power, and with its large aircraft carrier fleet and huge network of military bases throughout the planet, is supposedly able to impose Pax Americana on the entire world. Or, rather, was able to do so - during the brief period between the collapse of the USSR and the emergence of Russia and China as new global powers and their development of new anti-ship and antiaircraft technologies. But now this imperial project is at an end. 

Prior to the Soviet collapse, the US military generally did not dare to directly threaten those countries to which the USSR had extended its protection. Nevertheless, by using its naval power to dominate the sea lanes that carried crude oil, and by insisting that oil be traded in US dollars, it was able to live beyond its means by issuing dollar-denominated debt instruments and forcing countries around the world to invest in them. It imported whatever it wanted using borrowed money while exporting inflation, expropriating the savings of people across the world. In the process, the US has accumulated absolutely stunning levels of national debt - beyond anything seen before in either absolute or relative terms. When this debt bomb finally explodes, it will spread economic devastation far beyond US borders. And it will explode, once the petrodollar wealth pump, imposed on the world through American naval and air superiority, stops working. 

New missile technology has made a naval empire cheap to defeat. Previously, to fight a naval battle, one had to have ships that outmatched those of the enemy in their speed and artillery power. The Spanish Armada was sunk by the British armada. More recently, this meant that only those countries whose industrial might matched that of the United States could ever dream of opposing it militarily. But this has now changed: Russia's new missiles can be launched from thousands of kilometers away, are unstoppable, and it takes just one to sink a destroyer and just two to sink an aircraft carrier. The American armada can now be sunk without having an armada of one's own. The relative sizes of American and Russian economies or defense budgets are irrelevant: the Russians can build more hypersonic missiles much more quickly and cheaply than the Americans would be able to build more aircraft carriers. 

Equally significant is the development of new Russian air defense capabilities: the S-300 and S-400 systems, which can essentially seal off a country's airspace. Wherever these systems are deployed, such as in Syria, US forces are now forced to stay out of their range. With its naval and air superiority rapidly evaporating, all that the US can fall back on militarily is the use of large expeditionary forces - an option that is politically unpalatable and has proven to be ineffective in Iraq and Afghanistan. There is also the nuclear option, and while its nuclear arsenal is not likely to be neutralized any time soon, nuclear weapons are only useful as deterrents. Their special value is in preventing wars from escalating beyond a certain point, but that point lies beyond the elimination of their global naval and air dominance. Nuclear weapons are much worse than useless in augmenting one's aggressive behavior against a nuclear-armed opponent; invariably, it would be a suicidal move. What the US now faces is essentially a financial problem of unrepayable debt and a failing wealth pump, and it should be a stunningly obvious point that setting off nuclear explosions anywhere in the world would not fix the problems of an empire that is going broke. 

Events that signal vast, epochal changes in the world often appear minor when viewed in isolation. Julius Caesar's crossing of the Rubicon was just one river crossing; Soviet and American troops meeting and fraternizing at the Elbe was, relatively speaking, a minor event - nowhere near the scale of the siege of Leningrad, the battle of Stalingrad or the fall of Berlin. Yet they signaled a tectonic shift in the historical landscape. And perhaps we have just witnessed something similar with the recent pathetically tiny Battle of East Gouta in Syria, where the US used a make-believe chemical weapons incident as a pretense to launch an equally make-believe attack on some airfields and buildings in Syria. The US foreign policy establishment wanted to show that it still matters and has a role to play, but what really happened was that US naval and air power were demonstrated to be almost entirely beside the point. 

Of course, all of this is terrible news to the US military and foreign policy establishments, as well as to the many US Congressmen in whose districts military contractors operate or military bases are situated. Obviously, this is also bad news for the defense contractors, for personnel at the military bases, and for many others as well. It is also simply awful news economically, since defense spending is about the only effective means of economic stimulus of which the US government is politically capable. Obama's "shovel-ready jobs," if you recall, did nothing to forestall the dramatic slide in the labor participation rate, which is a euphemism for the inverse of the real unemployment rate. There is also the wonderful plan to throw lots of money at Elon Musk's SpaceX (while continuing to buy vitally important rocket engines from the Russians - who are currently discussing blocking their export to the US in retaliation for more US sanctions). In short, take away the defense stimulus, and the US economy will make a loud popping sound followed by a gradually diminishing hissing noise. 

Needless to say, all those involved will do their best to deny or hide for as long as possible the fact that the US foreign policy and defense establishments have now been neutralized. My prediction is that America's naval and air empire will not fail because it will be defeated militarily, nor will it be dismantled once the news sinks in that it is useless; instead, it will be forced to curtail its operations due to lack of funds. There may still be a few loud bangs before it gives up, but mostly what we will hear is a whole lot of whimpering. That's how the USSR went; that's how the USA will go too.

domingo, 22 de abril de 2018

Cato avisa


Wikipedia caracteriza al Instituto Cato (en inglés, Cato Institute) como "... un laboratorio de ideas con sede en Washington D. C.; no afiliado a partidos políticos y con personalidad jurídica como organización sin ánimo de lucro. Se dedica al lobby y busca la promoción de políticas públicas que sean consistentes con los principios de libertad individual, gobierno limitado, mercados libres y paz,​ desde un punto de vista generalmente percibido como libertario o pro laissez faire". 

Por su parte, así definía Red Voltaire al Cato Institute en Marzo de 2005: "Producto híbrido de la revolución hippie del 68 y de las teorías reaccionarias de Friedrich von Hayek, el Cato Institute pasó de la promoción de la libertad sexual y la liberalización de la marihuana a la defensa de los intereses de las multinacionales contra los ecologistas. Se concentró sobre todo en la destrucción del Estado protector y, singularmente, en la privatización total de las pensiones. Uno de sus responsables, el ex-ministro fascista chileno José Piñera, inspiró la reforma que George W. Bush va a aplicar como objetivo prioritario en su segundo mandato." (Quien quiera ver la nota completa, fíjese acá: http://www.voltairenet.org/article124106.html). 

¿Por qué hablamos del Cato Institute en el post de hoy? Porque acaba de aparecer una significativa nota de opinión en el New York Times sugiriendo nada menos que los EEUU deberían comenzar cierta retirada, ordenada, del plano internacional. La nota se titula "Adapting to American decline". Su autor es Christopher A. Preble; en palabras del NYT, el Sr. Preble es "... vice president for defense and foreign policy studies at the Cato Institute and the author of “The Power Problem: How American Military Dominance Makes Us Less Safe, Less Prosperous and Less Free.”  Pasemos a la nota:


Título: Adapting to American Decline

Texto: The news that Mike Pompeo, the C.I.A. director, met in secret with North Korea’s leader, Kim Jong-un, over the Easter weekend has renewed hope that one of the world’s most dangerous standoffs might be resolved without war. On Saturday, in fact, Mr. Kim announced that he would halt nuclear tests. Mr. Pompeo’s trip was surprising for many reasons: he went personally, it was kept a secret and it was revealed at a time when others were questioning his fitness to become secretary of state.

But it says something about America’s place in world affairs that at least one aspect of the trip was no surprise at all: that Americans are deeply, centrally involved in a dispute involving two sovereign countries thousands of miles away from Washington.

Of course, there’s a good historical reason. Under American tutelage, South Korea eventually evolved from a desperately poor autocracy to one of the wealthiest democracies on the planet. American taxpayers continue to spend billions of dollars a year to help maintain regional security. A similar process played out in other parts of Asia and in Europe, where the American security umbrella, including tens of thousands of military personnel, provided room for those countries’ leaders to build strong democracies and economies.

American leaders argued that such policies served the cause of global peace and security. They also reasoned that the substantial costs would be tolerable. And, so long as American productivity and workers’ wages were rising, it seemed that Uncle Sam could ensure a decent standard of living at home and security around the world.

It is becoming harder, though, for America to maintain this global posture. Eventually, it may become impossible, in part because we helped create the conditions that allowed other countries to prosper and grow. There may come a time, not too far in the future, when Americans would be surprised to hear that they are responsible for keeping peace on the Korean Peninsula.

Americans should be debating how to manage that transition in a way that avoids destabilizing the rest of the world. Unfortunately, if the current administration’s maneuvers between the two Koreas are any indication, this is the last thing on the minds of policymakers.

There is no question that America’s share of global wealth is shrinking. By some estimates, the United States accounted for roughly 50 percent of global output at the end of World War II. By 1985, its share stood at 22.5 percent. It has fallen to 15.1 percent today, and the International Monetary Fund projects that it will slip to 13.7 percent by 2023.

The proliferation of various technologies — from crude explosives to advanced robotics — has made it easier for even relatively small and weak countries and nonstate actors to challenge the big and powerful United States. These days any truly determined country, even a very poor one like North Korea, can develop nuclear weapons to deter attacks.

Yet Americans may be the last people to recognize the changing shape of global power. It’s not that senior national security officials don’t understand that they have a problem. The Trump administration’s National Defense Strategy, for example, speaks of “an ever more lethal and disruptive battlefield” and worrisome “trends” that “will challenge our ability to deter aggression.”

Its answer? Try harder.

The document predicts that America’s allies will lose faith and the country’s global influence will wane unless taxpayers commit to “devoting additional resources in a sustained effort to solidify our competitive advantage.”

The problem is, the United States already spends more on its military than the next seven or eight nations combined. Total annual expenditures, including for the wars in Iraq and Afghanistan, have averaged $561 billion since 2001. So, how much more must Americans spend to maintain a military edge sufficient to deter attacks against others?

About $196 billion more, on average, over the next five years. The Trump administration projects spending $3.78 trillion from 2019 to 2023, or $756.9 billion a year. Some doubt that even that will be enough.

Ideally, this additional spending will discourage others from challenging us. Even if it did, however, that would require Americans to accept less domestic spending, higher taxes or both in order to allow others to underspend on their militaries.

But what worked before might not work in the future. America’s insistence upon maintaining primacy at all costs may stimulate greater resistance from the likes of China and Russia. And the risk that the United States gets drawn into wars that it need not fight and cannot win will remain high, no matter how much we spend. We are faced with the prospect, then, of frequent uses of force — like the missile strike against suspected Syrian chemical weapons sites this month that even supporters admitted was unlikely, by itself, to accomplish much.

There are, however, alternatives to simply spending more and trying harder. Of course, the easy, and unpalatable, options would hand over the reins of global leadership to China, or simply have American forces withdraw quickly and let the chips fall where they may.

Instead, America should seek a new arrangement that asks the beneficiaries of today’s relatively peaceful and prosperous world order to make a meaningful contribution to maintaining it. The American security umbrella will stay aloft — and American military power will remain formidable — but others will need to do more.

Rather than treating allies like reckless teenagers who can’t be trusted without Uncle Sam’s constant supervision, or feckless weaklings that will jump at the chance to capitulate to rapacious neighbors, Washington should empower mature, like-minded states to deal with local challenges before they become regional or global crises.

Some countries, in fact, are already moving in this direction. South Korea has undertaken its own bilateral negotiations with North Korea. Unsettled by Donald Trump’s threats to renege on American security commitments, or offended by his attempt to extract tribute in exchange for American protection, these countries’ leaders are thinking seriously about different security arrangements. As Constanze Stelzenmüller explained in a recent paper for the Brookings Institution, Europeans, in particular, have an “existential” interest in “preserving an international order that safeguards peace and globalization.”

Of course, one purported advantage of an American-funded global security order is that it supposedly allows Washington to call the shots — and, naturally, some worry that its allies would show less deference and be less willing to comply with Washington’s dictates if they were less dependent upon American power. But that already happens: In fact, some allies have been known to act recklessly when they believe that America has their back. Look at the ruinous war that Saudi Arabia is waging in Yemen, one of the world’s poorest countries. Greater independence could induce greater caution.

And the benefits flow both ways. If Washington was slightly less confident that it could call the tune and expect others to dance, that might help America to avoid costly mistakes. Would the United States have invaded Iraq if it didn’t believe that other countries would help clean up after?

Transitioning to a world with many capable actors won’t be easy. It will require a deft hand to unwind defense arrangements, and patience as others find their way. Given their own domestic spending priorities and continued uncertainty about whether the United States will recommit to the old model, most American allies are likely to take a wait-and-see attitude. A gentle nudge might be needed to move them from comfortable adolescence to empowered adulthood.

The columnist Charles Krauthammer once cast decline as a choice, as though, by mere force of will, the United States could remain atop the international order forever.

On the other hand, it was Mr. Krauthammer who in 1990 spoke of America’s unipolar “moment” — a temporary state of affairs, occasioned by a unique set of circumstances that defined the first few years of the post-Cold War world. That world no longer exists. Wishing it back into existence won’t make it so.

The United States is the most important country in the world and will remain so for many years by virtue of its strong economy and prodigious military capabilities. But admitting that the United States is incapable of effectively adjudicating every territorial dispute or of thwarting every security threat in every part of the world is hardly tantamount to surrender. It is, rather, a wise admission of the limits of American power and an acknowledgment of the need to share the burdens, and the responsibilities, of dealing with a complex world. It is about seizing the opportunity to make changes that benefit us and others.

The alternative is a renewed commitment to discourage self-reliance among allies. That will be an undertaking far more onerous than any the United States has attempted since World War II — and one that is unlikely to work.